Fitch plantea dos escenarios para el dólar, inflación y la economÃa, según cuánto "riesgo kuka" haya en 2027

La diferencia entre una reelección tranquila para el oficialismo y una pelea más reñida no se mide solo en votos sino en el precio del dólar, la tasa, la inflación y el PIB.
- 🔎 Fitch plantea dos escenarios para 2026-2027: un oficialismo que podría reelegirse sin grandes sobresaltos y otro más pesimista con turbulencias políticas.
- 💱 El mercado asocia el precio del dólar y la inflación con la percepción política: más claridad reduce volatilidad; más riesgo político eleva costos y movimientos cambiarios.
- 🗳️ En el escenario base, el oficialismo se mantiene, pero habrá un año de mayor incertidumbre y una dolarización de carteras cercana a las elecciones que presionará el tipo de cambio, las reservas y la tasa de interés.
- 💡 Si hay “buenas perspectivas políticas”, los depósitos en dólares podrían mantenerse y la fuga de capitales disminuiría, elevando el consumo privado (escenario favorable para ciertos actores).
- ⚠️ En el escenario alternativo, 2026 empieza con erosión del consumo (caída del salario real, más morosidad y costos financieros altos) y menor apoyo a la gestión, con menor actividad.
- 📈 Para 2027, ese entorno difícil implicaría más volatilidad y un uso más intenso de herramientas financieras por parte del gobierno, con mayor demanda de divisas, presión en reservas y alza de tasas.
- 🔧 Con menos restricciones para el mercado de cambios, el BCRA y el Tesoro podrían recurrir a deuda de corto plazo y a la tasa de interés para sostener la demanda de dinero, restringir liquidez y reducir la demanda de divisas.
- 💔 Este paquete de medidas aumentaría el estrés financiero de las familias: salarios reales no compensan el mayor costo de refinanciación; el crédito interno se encarece y el consumo cae, limitando el crecimiento.
- 💵 A pesar de todo, habrá un traslado moderado a precios internos y un dólar que sube, con la inflación acelerándose.
- 🏛️ En ambos escenarios, se mantiene el superávit primario y el respaldo del RIGI y del sector primario como sostén del crecimiento, incluso en el entorno adverso.
- 🗒️ Nota: Fitch no habla de candidatos ni de opositores; se centra en un oficialismo que podría reelegirse o aparecer debilitado.
La diferencia entre una reelección tranquila para el oficialismo (el slogan que trata de instalar Luis Caputo) y una pelea más reñida no se mide solo en votos. Se mide en el precio del dólar, en la tasa de interés, en la inflación y en cuánto crece la economÃa. Eso surge de los dos escenarios que plantea Fitch para 2026-2027, que parten de la misma base macroeconómica y se separan según cómo llegue el Gobierno a las urnas. Se podrÃa simplificar en una economÃa con más o menos "riesgo Kuka".
El informe no habla de candidatos ni de espacios opositores. Habla de un "oficialismo" que es reelecto o que llega debilitado. Pero la lectura es directa: cuando el mercado ve el camino allanado, la volatilidad es un ruido manejable. Cuando ve riesgo polÃtico, se convierte en un problema que hay que pagar con tubulencias.
En el escenario base, el oficialismo es reelecto "sin demasiados sobresaltos". Aun asÃ, Fitch no imagina un clima totalmente calmo. Prevé "un año con mayor incertidumbre", con una dolarización de carteras cerca de las elecciones que presionará sobre "el tipo de cambio, las reservas y la tasa de interés". La referencia es el ruido cambiario de 2025, con un traslado bajo a precios.
Los números reflejan ese tono de turbulencia controlada:
La lógica es virtuosa. Con "buenas perspectivas polÃticas", se sostendrÃan los depósitos en dólares, bajarÃan las presiones de fuga de capitales y, junto con menores costos financieros, se "motorizarÃa el consumo privado". En este caso, el mundo ideal para Javier Milei.
Pero hay un escenario de turbulencias difÃciles de pilotear. El escenario alternativo arranca antes, en 2026, con una erosión del consumo (caÃda del salario real formal, más morosidad y costos financieros elevados para las familias). Eso derivarÃa en menor actividad y en un "deterioro en el apoyo a la gestión polÃtica". Esto está pasando con los datos del tercer trimestre que serÃa recesivo. Se verá si en el último trimestre, en curso, revierte en parte eso y borra o amortigua esa caÃda.
Para 2027 bajo ese escenario desafiante, Fitch plantea un escenario polÃtico "más pesimista para el oficialismo". En ese caso, la mayor volatilidad obliga al Gobierno a usar más intensamente sus herramientas financieras, lo que supone más demanda de divisas, presión sobre las reservas y suba de tasas.
Las diferencias entre ambos mundos son concretas:
Lo más complejo que ve Fitch no es una variable aislada sino el encadenamiento. Con menores restricciones para acceder al mercado de cambios, el BCRA y el Tesoro "recurrirán a la tasa de interés y deuda de corto plazo" para robustecer la demanda de dinero, restringir la liquidez y reducir la demanda de divisas.
Ese remedio tiene un precio. El "estrés financiero de las familias se agudizarÃa", porque el aumento real de los salarios serÃa insuficiente para compensar el mayor costo de refinanciación. Además, el encarecimiento del dinero "reduce el crédito interno para la producción y los incentivos a consumir", lo que termina en un menor crecimiento.
Es decir, el Gobierno defenderÃa el tipo de cambio a costa de la actividad y del bolsillo de las familias, justo cuando más necesita apoyo polÃtico. Fitch habla de un "moderado traslado a precios internos", pero con un dólar que sube 34,5% y una inflación que se acelera, ese traslado igual se siente.
En ambos escenarios, hay algo que no cambia. Sigue en pie el superávit primario, "en base a un gasto real contenido", y siguen el RIGI y el buen desempeño del sector primario como sostén del crecimiento, incluso en el escenario adverso.



