Buitres con espuma en la boca: Argentina sigue pagando al contado

Con precios que cambian al compás de cada bombardeo, el mundo financiero bailó nuevamente al compás de lo que pasa en Medio Oriente. Lo que tuvo más impacto fue una suba vertical del petróleo. Y una movida de los inversores, que abandonan casi todas las monedas para pasarse al dólar, que es líquido y permite moverse rápido. A nivel local el dólar no se movió, hay súper peso. Los bonos se defienden. Y mientras las Bolsas mundiales bajan fuerte, esta vez el MerVal bajó apenas. Presión en torno a Caputo por la estrategia para financiar la deuda
- 🌍 Volatilidad global por el conflicto en Medio Oriente: los mercados caen y el petróleo sube.
- ⛽️ Refugio de inversores: el dólar se fortalece; oro, plata y criptomonedas muestran caídas.
- ⚠️ Advertencia del FMI: Kristalina Georgieva señala que la guerra podría reavivar la inflación y frenar el crecimiento mundial.
- 🧭 Incertidumbres: la duración del conflicto y la reacción de Irán definen el impacto económico.
- 🗳️ Factor político en EE. UU.: el apoyo a Trump podría influir en la economía; quedan ocho meses para las elecciones de medio término.
- 🛢️ Precios del petróleo: barril por encima de US$ 80, con potencial hacia US$ 100.
- 🇦🇷 Argentina: posible superávit comercial energético este año gracias al petróleo y gas (y ventas de litio y cobre).
- 🏦 BCRA y tipo de cambio: el banco central compra dólares; reservas caen por pagos y caída del oro; blue baja y oficial sube.
- 💼 Renuncia y movimientos en finanzas: Lew abandona su cargo; Caputo coloca un bono corto 2027 para asegurar financiamiento.
- 📈 Riesgo país y contexto electoral: sube a 545 puntos; si no baja, podría haber una corrida cambiaria en el año electoral.
- 📉 Bolsas y ADRs: caídas globales entre 1,5% y 3%; Galicia reporta una pérdida trimestral; ADRs argentinos con movimientos mixtos.
- 🪙 Commodities y divisas: petróleo sube ~8,7% (Brent cerca de 90 USD); Bitcoin cae ~3,6%; granos al alza en Chicago; metales bajan.
- 💵 Dólares en Argentina: dólar oficial a 1425,35; blue ~1400; Senebi ~1435,71; MEP ~1433,91; CCL ~1476,03; brechas y carry trade.
Con volatilidad extrema, al ritmo de cada bomba que va cayendo por ahora en cualquier lugar de Medio Oriente, los mercados mundiales volvieron a tener hoy otro día ciertamente complicado.
La reacción principal, por su repercusión, fue un nuevo salto vertical en el precio del petróleo y en una generalizada búsqueda de refugio de parte de los inversores, que salen de casi todas las monedas y se pasan al dólar, por una condición muy simple: es una posición líquida, que permite tomar decisiones de manera inmediata.
El resto de los activos que venían funcionando como refugio, como los metales preciosos, los metales básicos o las criptomonedas, anotaron en todos los casos cotizaciones a la baja. Y esto es por dos condiciones esenciales: el oro y la onza de plata ya habían subido hasta otra galaxia y la propia titular del FMI, Kristalina Georgieva, alertó que la guerra en Medio Oriente amenaza la estabilidad económica mundial, al punto de que reaparezca un pulso de mayor inflación y menor crecimiento en casi todas las naciones.
Por supuesto, para que esa evaluación sobre lo que puede venir dependerá de la extensión del conflicto y, esencialmente lo que termine determinando Irán, en su Gobierno ahora al parecer no tan teocrático, pero sí más militarmente violento, y de la reacción de su sociedad, que de momento no se está moviendo demasiado, ya que en los últimos meses cada manifestación terminó con cientos de iraníes asesinados, mientras el Ayatollah que estaba al mando desde 1989 ejecutaba en un reino de terror.
Esta coyuntura, cuya extensión en el tiempo nadie puede predecir, plantea una serie de incógnitas, con diferentes efectos secundarios. Un gran elemento en juego es el respaldo que tenga el propio Donald Trump dentro de EE.UU., cuando faltan exactamente ocho meses para la elección norteamericana de medio término.
Trump sabe que esta guerra debe terminar pronto, con la menor cantidad de bajas de soldados norteamericanos y, fundamentalmente, descomprimiendo el precio del petróleo, ya que cuando la Casa Blanca inició estas movidas, con Venezuela primero, el barril de crudo costaba menos de US$ 60, iba a ir a US$ 50 y ahora está por arriba de US$ 80, posiblemente rumbo a US$ 100.
Para Argentina en particular, toda esta situación tiene resultados encontrados. Si Trump llega a perder la elección en noviembre, el presidente republicano puede llegar a quedar como pato rengo en la segunda parte de su mandato, y nadie sabe qué poder podrá tener para seguir actuando como prestador de última instancia para las necesidades del Gobierno de Milei.
Pero increíblemente como un costado circunstancialmente positivo, el altísimo valor que han tomado tanto el petróleo como el gas podrán permitir que la Argentina tenga este año un superávit comercial energético con un extra de más de US$ 2000 M, por lo que efectivamente se puede llegar a cumplir aquel alocado pronóstico de Milei, quien hasta hace poco tiempo dijo que "vamos a tener dólares hasta las orejas", no solo por el petróleo y el gas, sino también por toda la venta de litio, cobre y otros minerales.
Así, mientras en el mundo transcurrió un jueves casi negro, con bajas de proporciones en casi todas las Bolsas, el mercado argentino tuvo una rueda, si se quiere, bastante tranquila. Mientras el dólar global subía sin parar, a nivel local la pax cambiaria continuó mixta, con baja del dólar blue, pero repunte para los dólares oficiales y financieros. El BCRA volvió a comprar dólares y sigue la crucifixión de Milei: las reservas de la autoridad monetaria bajaron porque la Argentina sigue pagando puntualmente todas las deudas, esta vez el Bopreal y pagos con organismos, por lo que las divisas en Reconquista 266 se achicaron, entre otras cosas, también porque bajó el oro.
Y aquí se abre una gran discusión. Hubo a lo largo de toda la jornada todo tipo de rumores sobre la reciente renuncia del que era secretario de Finanzas, Alejandro Lew, que fue reemplazado por Federico Furiase. El foco de todas estas habladurías tuvo que ver con que Lew renunció porque estaba negociando con los principales bancos internacionales en NY para realizar una colocación de deuda en dólares, tal como hizo Ecuador. Pero Caputo encontró que la tasa que querían cobrar era superior al 9% anual, posiblemente de dos dígitos, por lo que resolvió bajarse abruptamente de ese camino.
Ante esa decisión, Lew se fue de su cargo y Caputo sorprendió al mercado local colocando un Bonar corto, con vencimiento en 2027, antes de que Milei termine el actual mandato, por el que consiguió amplio financiamiento, con un costo del 6% anual, es decir 300 o 400 puntos básicos más bajo que lo que pretendían cobrar los bancos estadounidenses buitres, que se quedaron con la espuma en la boca.
De momento, la decisión de Caputo, muy riesgosa, sigue plantada en lo mismo: ir sumando reservas todo lo que se pueda, y cada vez que se junten dólares ir pagando cada vencimiento. Eso es sencillo para este año, porque los vencimientos no son tan importantes. Pero Caputo tiene un minutero que viene bajando de manera sistemática: los vencimientos que hay en 2027 son muy grandes, no hay manera que el reducido mercado local lo financie y los bancos de Wall Street saben que tendrá que ir al pie, ya que en el año electoral será muy complicado cumplir con todo.
Por ahora, sin embargo, mientras los activos de casi todas partes están con cotizaciones a la baja, los bonos argentinos volvieron a mostrarse sostenidos (el riesgo país subió, pero nada, 7 unidades, hasta 545 puntos). Y Caputo juega sus cartas a que, de acá a agosto, con el cobro de una cosecha gruesa que viene con las alforjas repletas podrán juntarse muchas reservas, y los bancos del mundo van a tener que ceder en sus pretensiones, contando con que el riesgo país termine bajando pronto.
El riesgo es que, si el riesgo no baja y se llega a octubre con el riesgo aún arriba de 500 puntos, empezará a correr el año electoral. Y con un tipo de cambio bajo, que está complicando a la economía real interna, puede llegar a replicarse una corrida cambiaria histórica, tal como sucedió el año pasado. De ahí que Milei esté tan apurado por hacer una reforma electoral, y evitar elecciones anticipadas que compliquen todo el proceso.
Por supuesto, lo que manda es la realidad. Y mientras en el mundo hubo bajas del 1,5 al 3% en las principales Bolsas del mundo, la Bolsa argentina volvió a ceder, pero apenas 0,4%. Pero con un dato impactante: llegó el balance trimestral de setiembre-diciembre de 2025 en el Grupo Financiero Galicia y de ganar dinero pasó a perder $83.544 M.
La UIA advierte que más de la mitad de las fábricas tuvieron caídas de producción y ventas. Y detrás de eso hubo una caída en bloque de hasta el 7% en las ADR argentinas en NY.
A nivel global, con cambios a medida que se escucha cada disparo, los bancos centrales del mundo se siguen desprendiendo de bonos de la Fed, por lo que sus precios contado bajan, pero, al mismo tiempo, suben las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 4,8% anual a 30 años. Y como resultado de eso, en el exterior el dólar subió contra casi todo: 2,1% en Chile, 1,4% en Brasil, 1,3% en México, 0,6% contra el franco suizo, 0,5% contra el euro y el yen y 0,4% contra la libra, pero bajó 0,1% en China.
En Argentina, mientras el dólar sube fuerte en Brasil y Chile, hay pax cambiaria con señales mixtas: el blue bajó, pero los dólares oficiales y financieros volvieron a subir. Con el dólar oficial a $1425,35, el BCRA compró US$ 124 M en el mercado local, pero al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 383 M por caída del oro, pago del Bopreal y pago a organismos.
En cotizaciones, el mercado cambiario siguió tranquilo: el dólar oficial bajó $2,48 hasta $1425,35, el blue cayó $20 hasta $1400, el Senebi subió $1,67 hasta $1435,71, el MEP subió $8,31 hasta $1433,91 y el CCL subió $7,04 hasta $1476,03. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa del 2% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 5%.
En materia de depósitos, se observa una generalizada baja del stock total real de colocaciones en pesos, mientras que el stock total de depósitos en dólares crece sin parar. Eso hizo que el carry trade tuviera un minué: los plazos fijos estuvieron con tasas en descenso, ya que por plata chica el interés promedio bajó de 26,9 a 26,8% anual (21% en bancos grandes y 33% en bancos chicos) y por plata grande se siguió pagando 35,8%.
Mientras tanto, pagando billetito sobre billetito, como Francella en sus parodias, con buen volumen, los bonos argentinos tuvieron una suba mínima, aunque el riesgo país subió 7 unidades, hasta 545 puntos básicos, al tiempo que los niveles de riesgo de los emergentes latinoamericanos (que habían caído fuerte hasta hace un mes) ahora están repuntando.
En papeles privados, EE.UU. entregó hoy un número que debió haber tranquilizado, ya que el pedido de seguros por desempleo se mantuvo en 213.000 solicitudes. Pero la suba del galón de gasolina arriba de tres dólares complica la inflación, la baja de tasas tardará y, como consecuencia, hubo otra rueda en rojo en la Bolsa de Nueva York, con caída del 1,9% para el Dow, descenso del 0,9% para el S&P y baja del 0,7% para el Nasdaq. Y atención que la Bolsa de San Pablo cayó 2,6% y la Bolsa de México también achicó 2,6%.
En el mercado bursátil local, mientras tanto, con $87.836 millones operados en acciones y $202.474 millones en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó solo 0,4%. Pero las ADR argentinas en que se transan en NY mostraron una suba del 4% para Bioceres, pero con baja en bloque del 1 al 7% para Supervielle, Telecom, IRSA, Central Puerto, Galicia, TGS, Macro, BBVA, Cresud, Loma Negra y Edenor.
Y, obviamente, el foco de todas las miradas estuvo colocado en los commodities. Hubo un notable salto del 8,7% para el petróleo, con el Brent ya acercándose a los 90 dólares. Los metales preciosos estuvieron en descenso. Los metales básicos también actuaron para abajo. En Chicago hubo subas para todos los granos, especialmente para el maíz y el trigo, no tanto para la soja. En Rosario avanzaron el sorgo y el maíz, pero bajó el trigo. E, inesperadamente, el Bitcoin cayó 3,6% con descensos algo menores para el resto de las criptomonedas.

