Los dólares de Vaca Muerta alcanzan para financiar la salida por Ezeiza (y sobran)

Un cruce histórico cambió la macro argentina: el superávit energético ya supera el déficit del turismo y deja dólares "sobrantes" por primera vez en 16 años. Qué revela el dato, por qué impacta en reservas y qué puede pasar con Ezeiza, Miami y el próximo frente cambiario.
- 🌍 Cambio de tendencia: por primera vez en 16 años, el superávit energético ya supera al déficit turístico y podría cubrirlo por completo.
- ⚡ Datos clave: la balanza energética pasó de un déficit de US$ 4.359 millones en 2022 a un superávit de US$ 7.815 millones en 2025; en 2026 ya lleva US$ 6.987 millones en 1H y se proyecta superar los US$ 12.000 millones anuales.
- ✈️ Turism o en números: la cuenta del turismo pasó de un déficit de US$ 2.845 millones en 2024 a US$ 7.221 millones en 2025; en 1T-2T 2026 el rojo bajó, pero sigue considerable.
- 💡 Convergencia clave: en 2025 el surplus energético cubrió el déficit turístico por primera vez; en 2026 la energía lo supera, dejando un excedente cercano a US$ 3.000 millones.
- ⚙️ Factores explicativos: recuperación de Vaca Muerta, entrada del Gasoducto Néstor Kirchner y menor importación de gas licuado; además, menor tipo de cambio real y caída del salario en dólares reducen salidas.
- 🗣️ Debate histórico: la pregunta de “de dónde salen los dólares para el turismo” cambia de sentido: ahora la energía genera dólares suficientes para sostener parte del consumo externo.
- 🧱 Dilema de uso: ¿reinvertir estos dólares en la producción o evaporarlos en consumo externo? Se discute entre exportadores y la economía interna.
- 🏗️ Proyectos futuros: con el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur en camino para operar a fin de año, la pregunta ya no es si la energía paga el turismo, sino si ese excedente se capitalizará en algo más que Punta Cana.
- 🏦 Realidad monetaria: pese a la nuevas dinámicas, el BCRA acumula compras por US$14.000 millones y persisten tensiones entre el uso de dólares del sector externo y la política monetaria.
Durante muchos años, cada verano y cada invierno se repitió la misma tensión: los argentinos que viajaban al exterior le restaban dólares a un Banco Central que ya los necesitaba para pagar las importaciones de energÃa. Ese doble drenaje de divisas obligó a sucesivos gobiernos (principalmente kirchneristas) a poner parches âcepos, recargos, impuestosâ para intentar cerrar el grifo. Ese cÃrculo, por primera vez en 16 años, se rompió: el superávit de la balanza energética ya supera al déficit generado por el turismo. O sea, los dólares que entran por Vaca Muerta alcanzan (y ahora sobran) para financiar los que salen por Ezeiza.
El dato surge de un cuadro difundido por el economista Fernando Marull, que resume en un solo número una de las transformaciones más profundas de la macroeconomÃa argentina reciente. Los dólares que hoy exporta Vaca Muerta ya alcanzan para cubrir, con margen, la salida de divisas que provocan los argentinos que viajan al exterior.
La energÃa habÃa sido durante años fuente de fuga de dólares (habÃa que importar gas y combustibles a precio internacional), y esa presión se sumaba a la del turismo emisivo. El resultado era una cuenta que sólo cerraba con deuda o con el ahorro de los exportadores del agro.
La discusión sobre "quién pone los dólares que se gastan en Miami" atravesó gobiernos de distintos signos. Con cepo, sin cepo, con impuesto PAIS o con recargos a las compras con tarjeta, la pregunta de fondo siempre fue la misma: ¿alcanzan los dólares genuinos del comercio exterior para bancar el consumo turÃstico de los argentinos afuera? Durante años la respuesta fue no.
En ese contexto se inscribe una de las frases más recordadas de Carlos Melconian, que graficó como pocas la paradoja argentina: los dólares que genera el paÃs vÃa el balance energético terminan financiando el consumo externo antes que la acumulación de reservas. A lo largo de este año, el economista lo resumió con crudeza: "Los dólares de Vaca Muerta terminan todos en la Comuna 16, que es Miami", y agregó que buena parte "se va para Punta Cana o para el colchón". Hoy, sin cepo, hay dólares de la energÃa que se van por turismo mientras que el BCRA acumula compras por US$ 14.000 millones.
El cuadro de Marull cobra sentido en la serie histórica. Según el INDEC, la balanza energética pasó de un déficit de US$ 4.359 millones en 2022 a un resultado casi neutro de âUS$ 47 millones en 2023, dio el salto a un superávit de US$ 5.668 millones en 2024 y de US$ 7.815 millones en 2025, récord histórico. En el primer semestre de 2026 ya acumulaba US$ 6.987 millones, con proyección anual por encima de los US$ 12.000 millones.
La cuenta "Viajes" de la balanza de pagos, que mide el turismo, tuvo un recorrido inverso pero más volátil: de un déficit moderado en 2023 pasó a US$ 2.845 millones en 2024 y a un récord de US$ 7.221 millones en 2025, producto del boom del turismo emisivo con el dólar planchado. En el primer trimestre de 2026 el rojo fue de US$3.184 millones, con una desaceleración que continuó en el segundo trimestre.
El cruce de esas dos lÃneas es la clave. En 2025, por primera vez, el superávit energético (US$ 7.815 millones) ya alcanzaba para cubrir el déficit turÃstico récord (US$ 7.221 millones) del mismo año. Lo que remarca Marull es que ese cruce, lejos de ser una coincidencia puntual, se consolidó en 2026: la energÃa no solo empata la cuenta turÃstica, sino que la supera con una diferencia creciente. Ahora "sobrarán" US$ 3.000 millones de Vaca Muerta, según Marull.
Ese cambio de tendencia se explica por la recuperación de la producción de Vaca Muerta, la entrada en operación del Gasoducto Néstor Kirchner y la caÃda de las importaciones de gas licuado, mientras que del lado turÃstico el menor tipo de cambio real y la caÃda del salario en dólares moderaron la salida de argentinos en el último año, aunque el desequilibrio sigue siendo estructural: por cada turista que ingresó, todavÃa salieron más de dos residentes.
El punto que subraya Marull es que, por primera vez desde los "superávits gemelos" de la era de Néstor Kirchner, un solo sector de la economÃa real genera por sà solo más dólares de los que hacen falta para pagar los viajes al exterior.
Esto no clausura el debate que instaló Melconian sobre el destino final de esos dólares. Si las divisas de Vaca Muerta terminan reinvertidas en el aparato productivo o "evaporadas" en consumo externo sigue siendo motivo de tensión entre el sector exportador y una economÃa interna que no despega al mismo ritmo.
Con el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur en camino a operar hacia fin de año, la pregunta que dejan abierta economistas como Marull y Melconian ya no es si la energÃa puede pagar el déficit turÃstico, sino si el paÃs logrará capitalizar ese excedente en algo más que Punta Cana.


