El Gobierno y un boom de "buenas noticias" que busca convencer al termómetro de la calle

El termómetro de la calle no marca que todo esté en récords, como dice el Gobierno. La verdad estará más en el medio.
"Esto ya arrancó".
La frase la dijo un funcionario de Luis Caputo a uno de los popes de una ALyC local en una reunión informal. La visión del team Caputo es que los datos que están apareciendo son la prueba inexorable de que "teníamos razón". "Se nos cagaron de risa con que vamos a vivir 18 meses buenísimos y esto ya arrancó", repitió el funcionario. La visión oficial se apalanca en los indicadores económicos que muestran un rebote o una mejora del nivel de actividad, compras récord del Banco Central y exportaciones que trepan al 30% y provocan un ingreso fuerte de divisas.
El primero de los datos festejados por Casa de Gobierno fue el EMAE de marzo, donde la economía creció incluso en sectores "perdedores" como industria y construcción. Trepó 3,5% mensual y 5,5% interanual. "Mejor de lo esperado, recuperó algo más de la caída de febrero. Esta última no se achicó como esperábamos. La interanual quedó en 5,5% en marzo; recordar que marzo de 2025 fue malo. La interanual del primer trimestre es del 1,7%. A diferencia de marzo, los datos primarios de abril no fueron buenos, así que es probable que sigamos con serrucho", puntualizó Gabriel Caamaño, de Outlier.
Otro auspicioso dato que dejan trascender desde pasillos oficiales y que está siendo corroborado por las consultoras es la inflación de mayo. Las primeras dos semanas hubo "deflación" en alimentos y bebidas, pero ya en la tercera semana hubo un repunte fuerte. Según LCG, trepó un 2,5% en una sola semana. Así y todo, se cree que el IPC de ese mes que se conocerá en junio podría estar en torno al 2% o al menos por debajo del de abril. No quebraría esa barrera, pero seguiría la tendencia decreciente.
A Javier Milei con eso le alcanza para mantener vivo el relato de la inflación cero (en realidad, que en algún momento del año comience con ese cero por delante), algo que luce difícil de conseguir y que según las consultoras de la City, no será en 2026.
Mientras espera, los números del comercio exterior confirman el boom existente y le dan algo más de sustento a la profecía oficial de que "acá van a sobrar dólares". En abril, las exportaciones totales aumentaron 33,6% interanual, el saldo comercial del mes fue de US$ 2.711 millones y solo la energía aportó US$ 1.402 millones netos. El saldo de energía ya supera los US$ 9.000 millones para los últimos 12 meses.
Ahí se pondrá a prueba el teorema Daza (por José Luis, el viceministro de Caputo): que energía y minería abren la puerta a un futuro espectacular. Según estimaciones oficiales, entre ambos sectores se generarán exportaciones netas por US$ 43.000 millones en promedio por año en el próximo mandato presidencial (2028-2031). Esto es, el doble de lo que hoy genera una cosecha "normal" de soja de aproximadamente 50 millones de toneladas y un precio de US$ 400 la tonelada).
Embuchado de dólares, se suma a un Banco Central que sigue comprando a un ritmo acelerado. En Economía dicen que el BCRA está comprando a un ritmo de US$ 21.000 millones al año. Obviamente ese no será el número final de 2026 porque no se podrá mantener el ritmo, pero la cuenta busca instalar (otra vez más) que no hay chances de una devaluación. "El que apuesta a eso va a perder plata", aseguran en el team Caputo.
Pero la velocidad de las mejoras puede chocar con la paciencia social si no hay efecto "derrame". ¿Cuál sería? Una mejora de los ingresos de la población, un ítem olvidado, que pierde contra la inflación por séptimo mes consecutivo. Es el termómetro de la calle que enfurece a Milei y a su séquito, algo que hace más permeables las sospechas de corrupción y los casos de funcionarios desprolijos en lo patrimonial.
"Cuando la economía anda bien, la corrupción no afecta tanto en Argentina. Pero ahora esto empieza a interactuar con una situación económica que no levanta, y además te agrego otro dato. Cuando nosotros teníamos Libra, Libra era difícil de entender porque la blockchain y las criptomonedas no están muy claras. Pero una cascada en una pileta... es lo que la gente claramente identifica como corrupción", dice Juan Negri, analista político y director de la UTDT.
El 87% de los trabajadores de la Argentina afirma que su salario es insuficiente para cubrir las necesidades básicas y siete de cada diez advierten que su poder adquisitivo empeoró. De acuerdo con una encuesta realizada por el portal de empleos Bumeran, el porcentaje de argentinos que refieren no poder vivir con el salario que cobran aumentó dos puntos con respecto a la medición hecha el año pasado.El sondeo también revela que el 74% de los trabajadores considera que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses, 16 puntos porcentuales por encima del estudio hecho en 2025. "La desaceleración de la inflación no implica automáticamente una recuperación del salario real. Después de varios años de pérdida acumulada del poder adquisitivo, las personas trabajadoras siguen destinando gran parte de sus ingresos a necesidades básicas como el alquiler y los alimentos", dijo Federico Barni, director ejecutivo de Bumeran.
Según el sondeo, al 73% de los encuestados el salario le alcanza para menos de dos semanas. Casi un tercio de los consultados (28%) aseguró que, ni bien cobra su sueldo, destina de inmediato el 100% a pagar cuentas.
Las encuestas de opinión no son ciencia exacta y el Gobierno puede refutarlas (en parte) con los datos oficiales. Caputo repite que la gente no está peor que en 2023 a pesar de que mediciones como las del "ingreso disponible" que mide Hernán Lacunza digan la contrario. El termómetro de la calle no marca que se esté en récord histórico de PBI y consumo como dice el Gobierno. La verdad estará más en el medio. Convencer es el siguiente obstáculo para Milei.




