Las luces que entusiasman a Luis Caputo, las dudas y los demonios que sobrevuelan en la Casa Rosada

Los datos que resalta el Gobierno sobre la economía, las peleas internas que no cesan y el humor presidencial. La foto de Adorni que tanto ansía la oposición: ¿una maniobra en la Justicia?
- ☀️ Se percibe un aire optimista en la Casa Rosada respecto a un posible fortalecimiento del modelo libertario, pese a tensiones internas.
- 📉 En lo macro, el riesgo país cayó 13% en mayo (a 493 p.b.) y el dólar se mantiene estable en 1.430; el Banco Central compró reservas para avanzar hacia la meta del FMI de US$10.000 millones en 2026.
- 📊 Se espera que la inflación de mayo esté entre 2% y 2,5%, con una posible baja frente a abril (2,6%).
- 🏭 En la economía real, sectores industriales recortan y millones de argentinos deben endeudarse para llegar a fin de mes.
- 💳 Informe de Aresco: 3 de cada 4 argentinos no llegan a fin de mes y 6 de cada 10 recurren a deudas; el Banco Nación ofrece préstamos de hasta 100 millones de pesos a 72 meses para saldar deudas bancarias o fintech.
- 💼 Los salarios presentan pérdidas reales: sector público ~23% y privado ~7% entre marzo de 2023 y marzo de 2026.
- 🕴️ La informalidad laboral crece, con casi 9 millones de trabajadores en negro.
- 🧾 La pobreza habría descendido, pero hay disputas: Milei afirma haber sacado 14 millones de argentinos de la pobreza; Caputo señala 12 millones.
- 🛒 El consumo es un tema de controversia: gobierno dice que repuntó en mayo, pero datos de Scentia señalan caídas (−3,8% interanual en abril; −3,3% en los primeros 4 meses de 2026) y debilidades en construcción, autos y cemento.
- 🔥 Tensiones en el gabinete: Karina Milei y Santiago Caputo mantienen diferencias; Adorni enfrenta acusaciones de enriquecimiento ilícito y aún no presentó su declaración jurada, con rumores de presión y posibles salidas.
- ⚖️ Justicia y gestión: podría haber citación a Adorni; se mencionan movimientos de criptomonedas y transferencias sospechosas; el Gobierno habría pedido cautela con las investigaciones, pero hay resistencias.
Un aire optimista y de fe en el porvenir comienza a proyectarse sobre los despachos de la Casa Rosada. Golpeados desde hace varios meses, abrumados por las internas y sumergidos en el liderazgo inestable de Javier Milei -que pasa de las risas a la furia incontenible y de las reflexiones sobre teorías económicas a la agitación y los insultos-, los ministros quieren creer que lo peor ya pasó y que, muy pronto, podrán disfrutarse las bondades del modelo libertario. Lo han creído otras veces, es cierto.
El entusiasmo parte de la acumulación de algunos indicadores macroeconómicos que mejoran el clima, al menos el financiero, y la perspectiva de un sector del Círculo Rojo. Es una parte de la realidad, seguramente innegable. La otra, la del día a día, también irrefutable, es más dura para ciertos sectores de la economía que deben suspender o echar empleados, como la industria, y para millones de argentinos que dicen que se tienen que endeudar para llegar a fin de mes. Convendría ir por partes.
El riesgo país se redujo 13% en mayo y quedó en 493 puntos básicos. El dólar se mantiene imperturbable en $1.430 y el Banco Central acelera la compra de reservas: cerró el mes con un saldo comprador de u$s2.596 millones, que estiró las compras netas a U$S 9.747 millones en lo que va del año, lo que deja al Gobierno a un paso de superar la meta de los u$s10.000 millones para 2026 que exige el FMI. Las acciones argentinas que cotizan en la Bolsa de Estados Unidos cerraron el mes con subas y en la Casa Rosada aseguran que el círculo de confianza se terminará de cerrar cuando se conozca la inflación de mayo, que podría estar entre 2 y 2,5% y que marcaría una baja con respecto a abril (2,6%), que ya había estado por debajo de marzo (3,4%).
Esta situación contrasta con las penurias cotidianas de una parte grande de la población, que sufre el enfriamiento del consumo masivo y el retraso de los salarios. La gran incógnita es si esos sectores que hoy sufren el ajuste que implementó la actual administración apenas asumió se recuperarán y cuándo será.
Un informe de la consultora Aresco que llegó a manos del propio Milei revela que tres de cada cuatro argentinos no tienen ingresos suficientes para llegar a fin de mes y que seis de cada diez toman deudas para consumos elementales o para refinanciar la tarjeta de crédito. Es una tendencia que se profundiza desde hace varios meses. A tal punto que el Gobierno acaba de hacer algo impensado: a través del Banco Nación anunció la salida de préstamos a 72 meses y de hasta 100 millones de pesos para quienes tengan deudas en otros bancos y hasta en fintech.
Los salarios no ayudan. Entre marzo de 2023 y marzo de 2026, el salario del sector público tuvo una pérdida cercana al 23% en términos reales, mientras que en el sector privado la caída fue del 7%. Son mermas que están por encima de las que tuvieron los períodos de Mauricio Macri y Alberto Fernández. Lo que también crece es la informalidad laboral: hay casi 9 millones de trabajadores en negro.
La pobreza, sin embargo, descendió y es un dato para celebrar. Aunque el Gobierno que vino a transparentar los números y a hacer un culto de las estadísticas tuvo un fuerte desliz esta semana. Milei afirmó que gracias al Ministerio de Capital Humano “sacamos a 14 millones de argentinos de la pobreza”. El ministro de Economía, Luis Caputo, dio otra cifra: habló de 12 millones. Son dos millones de diferencia, es decir, dos millones de personas que podrían cubrir, o no, sus necesidades básicas. ¿A quién habría que creerle? ¿A Milei o a Caputo? Hablaron el mismo día y ante la misma platea, el Latam Economic Forum.
¿Y el consumo? Es otro eje de conjeturas. El Gobierno dice que repuntó en mayo. No hay datos concretos, pero viene de retroceder en abril y de profundizar la caída que arrastra desde principios de año. Según un informe de la consultora Scentia, las ventas registraron un descenso del 3,8% interanual en abril y acumula una baja del 3,3% en el primer cuatrimestre de 2026. En abril tampoco dieron bien los indicadores de la construcción ni el patentamiento de autos ni los despachos de cemento. La recaudación del Estado también cae. En el Ministerio de Economía, a tono con el pensamiento del Presidente, aseguran que todo marcha de acuerdo al plan y que el despegue será fabuloso. Eso mismo transmite Caputo frente a quien se cruce con él.
“El orden de la macro es la contracara del desorden que tenemos entre nosotros. Solucionamos lo más difícil y lo que nadie quería hacer. Pero los demonios los tenemos adentro o por lo menos más adentro que afuera”, confiesa uno de los integrantes del Gabinete que hace equilibrio para no salir herido de la interna entre Karina y Santiago Caputo.
Esta semana, en Balcarce 50 procuraron barrer debajo de la alfombra esas y otras tensiones. “Nosotras estamos peleadas, ¿No?" , le dijo con una sonrisa Karina Milei a Patricia Bullrich en la reunión de ministros. La secretaria general de la Presidencia se burlaba así de las versiones periodísticas que alertan de su malestar con la senadora. La broma hubiera provocado la risa de todos si no fuera porque los memoriosos recuerdan que era lo mismo que le decía a Santiago Caputo hace poco más de un año. Ahora ni se dirigen la palabra.
La hermanísima y Bullrich mantienen fuertes diferencias sobre la situación de Manuel Adorni. El jefe de Gabinete tuvo una semana menos estresante que las anteriores, lo que no es poco, pero tampoco demasiado. La Justicia avanza sobre su patrimonio y la fiscalía trabaja para demostrar que se enriqueció ilícitamente. Adorni sigue sin presentar su declaración jurada. Nadie sabe si Milei mintió cuando dijo que tenía todos los papeles listos y que la presentación sería inminente o si Adorni tuvo la osadía de hacerle mentir al Presidente. O si ambos mintieron ex profeso. Pasaron 25 días y la declaración jurada brilla por su omisión.
“Cuando la presente volverá la carnicería mediática contra Manuel”, dicen quienes todavía lo defienden. No son tantos. Al contrario, el entorno del jefe de ministros está en crisis. Hay al menos una de las funcionarias que lo acompaña que teme quedar salpicada. Sobrevuelan rumores de renuncias. Adorni presiona para que nadie se vaya.
El tiempo del jefe de Gabinete se consume en sus propios problemas. “Estamos sin conducción”, asumen en la mayoría de los despachos, siempre en voz baja, porque el temor a Karina es notorio. La funcionaria y su hermano lo sostienen aun cuando la imagen de Adorni está por debajo de personajes corruptísimos de la era K.
La Justicia podría citar a Adorni a indagatoria más pronto que tarde. Es la foto que quiere la oposición. Un mileísta transitando las escalinatas de Comodoro Py, rodeado de camarógrafos y fotógrafos. Los investigadores se habrían guardado varias cartas para cuando se produzca la cita. Incluso, podría haber antes una nueva sorpresa sobre sus propiedades. O varias. Los secretos de Adorni, los que todavía oculta, se reservan más capítulos.
El jefe de Gabinete y quienes buscan que salga airoso del frente judicial temen que la Justicia avance sobre las transferencias de criptomonedas, que podrían complicarlo más de lo que ya está. Altas fuentes de los Tribunales, de esas que conocen hasta -y sobre todo- los movimientos más sombríos, sostienen que habría habido una comunicación de parte del Gobierno con alguno de los investigadores para implorar que haya ciertos cuidados con Adorni. Hasta se habría cruzado el límite de proponer una comunicación informal con el jefe de Gabinete. Algo que, hasta el momento, fue rechazado.




