Coloquio de IDEA: Para Caputo el riesgo país es parte de un shock externo brutal en el que “en cualquier otro contexto Argentina hubiera durado cinco minutos”

Caputo fue entrevistado por el presidente del Coloquio y del Grupo Galicia, Fabián Kon.Señaló que se vive un shock externo y lo vinculó al alza del riesgo país. Insistió en que el camino será el mismo.
- 🗣️ Caputo cerró el Coloquio IDEA en Mar del Plata y viaja a la Semana Argentina en París.
- 📈 El riesgo país subió a unos 650 puntos pese a una mejora de la recaudación del 3,8% y a que el auditorio estuvo algo vacío.
- 💬 Caputo sostiene que el shock externo es brutal y que la receta es seguir bajando impuestos y regulaciones, invertir en infraestructura y reducir el costo financiero; no ve viable una devaluación.
- 🧭 Plan económico: mantener el rumbo, avanzar con más reformas y seguir generando competitividad; si ya se pudo hacer lo logrado, se puede seguir haciendo cambios sin perder el eje de políticas actuales.
- 🏛️ Énfasis en la estabilidad sin atropellar la propiedad privada: evitar expropiaciones y respetar contratos, destacando errores del pasado y la importancia de la confianza.
- 💼 Regímenes para inversiones: el RIGI busca atraer capital; ya hay proyectos aprobados por más de 56 mil millones de dólares y 150 mil millones adicionales por venir, con estabilidad cambiaria prevista; 2031 anunciará una reforma tributaria de simplificación.
- 🧾 Reforma impositiva y recaudación: la estructura tributaria es compleja y requiere acuerdos con gobernadores; en lo inmediato se han bajado impuestos (tres puntos) y se espera bajar otro punto el próximo año, con la meta de reducir el déficit a cero.
- 👥 Reforma laboral y formalización: se redujeron las cargas patronales de 20% a 2% para incentivar empleo en blanco; las provincias y municipios deben participar para avanzar en el cambio.
- 👵 Reforma previsional: tema complejo y de baja natalidad; debe ser la última reforma, priorizando crecimiento y la reforma impositiva antes de abordar el sistema de jubilación.
- 🔮 Horizonte: las reformas deben hacerse de forma gradual y coordinada para lograr estabilidad, inversión y crecimiento sostenibles a mediano plazo.
Entrevistado poco antes de que partiera a la Semana Argentina en París, donde se encuentra ahora, el ministro Luis Caputo cerró el Coloquio de IDEA, que se celebró esta semana en Mar del Plata.
El reportaje estuvo a cargo del presidente del Coloquio y también del Grupo Galicia, el principal banco privado de la Argentina, Fabián Kon. El auditorio que lo escuchó estaba algo raleado en un día en el que el riesgo país volvió a subir a 650 puntos, pese a la mejora de 3,8% en la recaudación después de varios meses de caída.
Consultado sobre el alza del riesgo país, el ministro sostuvo que "es un shock externo bastante brutal que, en cualquier otro momento, hay que decirlo, Argentina hubiera durado cinco minutos".
De allí que defendió las políticas adoptadas. E insistió en que "el camino va a ser siempre el mismo, que es el de continuar bajando impuestos, continuar bajando regulaciones, seguir mejorando todo lo referente a infraestructura y bajando también el costo financiero".
Y agregó: "Nosotros creemos que esa es la forma de generar verdadera competitividad para nuestro país; no creemos que ese sea devaluando, como típicamente quieren algunos economistas, algo que obviamente nunca funcionó en Argentina. Si fuera así, seríamos Suiza, porque nadie devaluó tanto su moneda como nosotros".
-¿Cómo sigue el plan económico a partir de lo que se logró hasta ahora? , arrancó Kon.
-Lo más importante es que se logró una estabilidad económica habiendo heredado una situación económica en donde realmente absolutamente nadie pensaba que esto era posible. Lo más importante es algo que se dice poco y que creo que es clave, que es que además logramos hacerlo respetando la propiedad privada. Es decir, sin atropellar la propiedad privada y respetando la santidad de los contratos, algo que Argentina nunca hizo. Y no me refiero a los economistas de la izquierda, a los economistas de derecha también. Nos habíamos acostumbrado los políticos a, ya no me refiero solo a la suba de impuestos, sino a expropiaciones, planes Bonex, corralito, corralones, default. Quiero que se haga hincapié en esto y lo valoren, porque no sólo generaba una crisis en ese momento, donde los políticos esencialmente no querían hacer el ajuste necesario, entonces se lo trasladaban al mercado, lo cual terminaba en un ajuste mucho más brutal e inmoral, pero generó consecuencias de largo plazo que todavía hoy perduran, que es ese desprecio que tiene la mayoría de los argentinos por nuestra moneda, por nuestras instituciones y por nuestros políticos. El mayor éxito es no solo haberlo hecho, sino haberlo hecho de esta manera. ¿Y, cómo vamos a continuar? De la misma manera. Por supuesto, hay muchas más reformas viniendo, pero como siempre dice el Presidente, imagínense si pudimos hacer lo que se hizo con 10% en senadores y 15% en diputados, lo que viene posteriormente. Ahora, el camino va a ser siempre el mismo, que es el de continuar bajando impuestos, continuar bajando regulaciones, seguir mejorando todo lo referente a infraestructura y bajando también el costo financiero. Nosotros creemos que esa es la forma de generar verdadera competitividad, no creemos que sea devaluando como típicamente quieren algunos economistas, algo que obviamente nunca funcionó en Argentina. Si fuera así seríamos Suiza, porque nadie devaluó tanto su moneda como nosotros.
¿Cuál es tu visión de esta suba coyuntural del riesgo país?.
-Hubo una suba importante, diría, de un promedio de 450 puntos básicos, hoy estamos en 600 (en este momento es 650). Yo diría que no es todo... es mitad atribuible al contexto internacional, sin duda, que está afectando a todos los países, no sólo a nivel de riesgo país, sino también de inflación y nivel de actividad. Es decir, es un shock externo bastante brutal que, en cualquier otro momento, hay que decirlo, Argentina hubiera durado cinco minutos más con un shock de este tipo. Recordemos que hasta hace tres años casi importábamos energía y teníamos 15 puntos de déficit consolidado. O sea que imaginemos este nivel de tasas que no vemos hace casi 30 años, sumado a esta suba fenomenal del petróleo. También ha sido en parte, digamos propia, este temor que tienen algunos a que se vuelva al pasado. Eso ha generado un cierto temor a volver al infierno. No es el escenario base que esperamos. Si nos preparamos como si fuera algo que pudiera pasar porque es nuestra responsabilidad. Entonces, hoy estamos mucho más preparados incluso que en octubre del año pasado, donde hubo un intento bastante brutal y donde lamentablemente el sector privado perdió casi 2 mil millones de dólares.
-Un tema central es el de los impuestos. ¿Va a haber una reforma impositiva o cómo sigue la agenda de ustedes de bajar impuestos?
-Cuando hablo de la reforma impositiva por ahí la separaría en dos. Uno si se quiere, es el cuerpo de la estructura impositiva argentina, que es desastroso desde todo punto de vista y hay una cantidad de impuestos absurda. Es engorrosa la estructura impositiva. Ahora bien, para poder cambiar todo eso necesitás, obviamente, primero sentarte con los gobernadores.
-Entonces, ¿qué es lo que se hizo en el mientras tanto?
-En la medida que el superávit primario nos lo permitió, hemos ido bajando impuestos. Ya hemos bajado tres puntos de producto de impuestos y el año que viene probablemente estemos bajando un punto más con los anuncios hechos ya hace un tiempo. Entonces no sólo redujimos el déficit fiscal a cero, habiendo bajado el gasto, no subiendo impuestos, sino que incluso al final del mandato del presidente Milei vamos a haber bajado otros cuatro puntos en impuestos. La idea del RIGI, no es que sea siempre un régimen especial, sino que la economía argentina converja al RIGI. Lamentablemente, producto de tantos años de atropello a la propiedad privada y de romper la santidad de los contratos, si queríamos inversiones, no había otra que generar un régimen especial para garantizar estas inversiones. No lo podíamos hacer con la totalidad de la economía, porque eso hubiera implicado, digamos, tener un nivel de déficit que no podíamos financiar. Entonces, en la transición había que hacer esto que está funcionando de manera extraordinaria, porque ya hemos aprobado proyectos por más de 56 mil millones de dólares. Pero más importante, hay 150 mil millones más viniendo. Eso genera no solo estabilidad hoy, sino que además genera una previsibilidad de flujos de dólares que garantiza una estabilidad cambiaria por los próximos años. Pos 2031 va a haber una reforma tributaria de simplificación impositiva y demás.
- ¿Cuál es la visión que tienen sobre esto?
-A ver, digamos, el tema de la informalidad, claramente, es algo que nos preocupa y por eso mandamos la Ley de Reforma Laboral. Nosotros tenemos claro que todos estos cambios son paulatinos. Yo entiendo la ansiedad muchas veces de la gente, pero los cambios y mucho más en un país como Argentina, que siguió políticas económicas incorrectas durante tantos años, no importa el color o el partido político, y llevan tiempo. Entonces nosotros, por ejemplo, en la Reforma hemos bajado las cargas patronales del 20 al 2%, es decir, que prácticamente no hay incentivo por el lado del empleador de tener a alguien hoy en negro, porque realmente por un 2% podés tenerlo en blanco. Diría que también lo más importante es que las provincias y los intendentes entiendan que tienen que ser parte de este cambio, porque si vos ves, como bien dijiste, los impuestos más distorsivos, estos son a nivel provincial y municipal. Eso es lo que más hiere la competitividad hoy en Argentina.
-¿Cuál es la visión que tienen hacia adelante del tema previsional?
Sin duda es un tema complejo que se está agravando porque además ha caído fuertemente la natalidad. Entonces, sumado al hecho de que el kirchnerismo metió prácticamente 2/3 de los jubilados de hoy sin los aportes correspondientes, obvio que es un tema. Ahora, como bien dijo siempre el presidente, la reforma previsional tiene que ser la última de las reformas. Nosotros tenemos que entender los recursos con el que el país cuenta. No podemos encarar una reforma previsional hoy, asumiendo que este es el estado natural del país. Tenemos que entender, primero, lo que implica una reforma impositiva, 20 años de crecimiento o por lo menos poder proyectar lo que eso puede ser. Esa es la base que vos necesitás entender para poder encarar una reforma previsional que sea lo más convenientemente posible para los jubilados.


