Caputo presentó su plan para pagar la deuda y dijo que no prevé volver a Wall Street: “No es un objetivo, es una opción”

Preparan un préstamo de bancos internacionales por US$ 4.000 millones e ingresos por US$ 2.300 millones de privatizaciones.Dijo que un nuevo swap con el Tesoro de EE.UU. está disponible pero espera no usarlo. El ministro aseguró que un ascenso a la categoría "grado de inversión" si Milei gana la reelección.
- 📊 Plan para cubrir la deuda hasta fines del próximo año y no volver a Wall Street; “volver” es una opción, no un objetivo.
- 🏦 Estructura de financiamiento: préstamos internacionales por US$4.000 millones garantizados, privatizaciones por US$800 millones este año y US$1.500 millones en 2027, más un crédito bilateral de US$2.000 millones.
- 🧊 Colchón de financiamiento de US$3.700 millones para cubrir pagos del año siguiente; 2027 se percibe menos exigente que 2026.
- 🔁 Segundo tramo del swap con el Tesoro de EE. UU. no está previsto, pero queda disponible si se requiriera.
- 💬 No se renegociarán ahora los pagos con el FMI; es una alternativa que evalúan.
- 🚫 Salir a los mercados internacionales está en cero este año y el próximo; solo si las condiciones financieras son convenientes.
- 🗺️ Regresar a Wall Street es una opción, no un objetivo; objetivo principal es refinanciar vencimientos a la menor tasa.
- 💸 Propuestas para deuda en el exterior fueron rechazadas por su alto costo (ej.: US$5.000 millones a 10 años a ~12,5%); aceptarlas implicaría ~US$3.3 mil millones extra en intereses.
- 🏛️ Busca reducir la dependencia externa y fortalecer el mercado de capitales local.
- 🔄 El plan financia el refinanciamiento del capital con el superávit primario para pagar intereses; el objetivo es refinanciar el capital.
- 🎯 El programa ya se considera sobrecumplido en US$3.700 millones y el perfil de 2027 es más suave que el de 2026.
- 🏅 Meta de largo plazo: recuperar el grado de inversión para fines de 2031; es un objetivo, no una promesa.
- ⏳ Se espera que mejoras macroeconómicas reduzcan el costo del financiamiento y faciliten un regreso a mercados en condiciones más favorables.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó su programa financiero para cubrir la deuda hasta fines del año que viene y aseguró que el Gobierno no tiene previsto volver a Wall Street: "Es una opción, no un objetivo".
Parte del plan incluye un préstamo de bancos internacionales por US$ 4.000 millones, garantizados por organismos multilaterales; también ingresos por privatizaciones por US$ 800 millones este año y US$ 1.500 millones en 2027; e incluso un crédito bilateral (es decir, desde otros países) por otros US$ 2.000 millones.
Este año terminaría, dijo Caputo, con un "colchón" extra de financiamiento por US$ 3.700 millones que terminarán cubriendo pagos del año que viene. Por esa razón, estiman en el equipo económico, será menos exigente el 2027 que el 2026.
Consultado sobre un eventual segundo tramo del swap con el Tesoro de los Estados Unidos, Caputo dijo que no está previsto usarlo pero que está disponible si se requiriera. Además, planteó que no buscará renegociar los pagos de los próximos años con el Fondo Monetario.
El jefe del Palacio de Hacienda dijo, de todas formas, que esa posibilidad forma parte de las alternativas que evalúa el equipo económico, aclaró que "salir a los mercados internacionales está en cero este año y el año que viene" y que, en caso de concretarse, será únicamente si las condiciones financieras resultan convenientes.
Sobre un regreso a Wall Street, el ministro dijo que "para nosotros es simplemente una opción más, no es un objetivo. El objetivo es refinanciar vencimientos a la menor tasa de interés posible", afirmó.
En ese sentido, reveló que el Gobierno había recibido propuestas para emitir deuda en el exterior, pero decidió rechazarlas por el elevado costo financiero. Según explicó, le ofrecían colocar US$ 5.000 millones a diez años con una tasa cercana al 12,5% anual.
"Ya tenemos (posibilidad de) acceso al mercado desde hace tiempo", sostuvo, pero señaló que aceptar esas condiciones habría implicado pagar unos US$ 3.300 millones adicionales en intereses. "No hay que subestimar la tasa, es importante", enfatizó, al señalar que evitar ese costo permite reducir el esfuerzo fiscal y destinar esos recursos a una mayor baja de impuestos o a fortalecer el superávit.
Caputo sostuvo además que la estrategia oficial apunta a disminuir la dependencia histórica de Argentina de los mercados internacionales de crédito. A su juicio, durante años el país recurrió casi exclusivamente a Wall Street para financiar sus déficits, por lo que ahora el desafío es desarrollar un mercado de capitales local más profundo.
"Argentina tiene una sobredependencia con el exterior y está bueno reducirla", afirmó. En esa línea, indicó que el equipo económico continúa analizando distintas herramientas de financiamiento, siempre con el criterio de elegir las alternativas "más baratas para los ciudadanos".
El ministro explicó que el nuevo programa financiero busca precisamente despejar el horizonte de vencimientos sin necesidad de recurrir apresuradamente al mercado externo.
Según indicó, el esquema clarifica cómo se refinanciará el capital de la deuda, mientras que los intereses seguirán siendo afrontados con el superávit primario. "La mayoría de los países refinancian las dos cosas. Nosotros los intereses los pagamos con el superávit primario. Y queremos refinanciar el capital", sostuvo.
En ese marco, aseguró que el programa financiero de este año ya se encuentra "sobrecumplido en US$ 3.700 millones" y afirmó que los vencimientos de 2027 presentan un perfil incluso menos exigente que los de 2026. "Con refinanciar la deuda en legislación local ya es suficiente. No va a haber ningún problema en el refinanciamiento este año y 2027", afirmó.
Para Caputo, la mejora de las condiciones macroeconómicas permitirá seguir reduciendo el costo del financiamiento y, eventualmente, facilitar un regreso a los mercados internacionales en mejores condiciones.
"Cuando uno tiene orden macroeconómico, como tiene este Gobierno, el paso del tiempo es un aliado, no un problema", afirmó. Según explicó, la baja del riesgo país, la desaceleración de la inflación y el fortalecimiento de las cuentas públicas deberían traducirse en menores tasas de interés para futuras emisiones.
En ese contexto, el ministro volvió a plantear como objetivo de largo plazo que Argentina recupere el grado de inversión (investment grade) hacia fines de 2031. "Es un objetivo nuestro, no una promesa", aseguró, y sostuvo que alcanzar esa calificación permitiría consolidar la estabilidad macroeconómica, atraer mayores inversiones y acceder al financiamiento internacional en condiciones considerablemente más favorables.


