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¿Cómo van a insultar a chicos de 18 años con la camiseta de la Selección?

¿Cómo van a insultar a chicos de 18 años con la camiseta de la Selección?
Dufume
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Los jugadores argentinos fueron insultados durante el partido en cancha de Newell's. Un retroceso absoluto que no se puede permitir. ¿Quiénes son?

AI
  • ⚽️ Jóvenes jugadores argentinos, de 18 y 19 años, fueron objeto de insultos desde la tribuna a pesar de su buen rendimiento en los Juegos Suramericanos.
  • ⏱️ El episodio ocurrió a los 80 minutos del partido ante Venezuela, cuando el equipo peleaba por llegar a la semifinal.
  • 🚫 El texto lo describe como un retroceso para el fútbol argentino y para una generación que quiere avanzar.
  • 🗣️ Se denuncia la violencia verbal y se exhorta a no contagiarse con la toxicidad de las redes ni a normalizar insultos.
  • 🤔 Se cuestiona quiénes son para gritarles a unos jóvenes y por qué no se defiende su esfuerzo, recordando que podrían ser nuestros hijos.
  • 🏟️ Se señala que la cancha de Newell's les dio la espalda y que la presión provino de la hinchada local, no necesariamente del rival.
  • 📣 Se pide a los jugadores y a Scaloni que hablen ante la prensa y se posicionen ante lo ocurrido.
  • 🧭 Se insiste en actuar con integridad y en que los valores deben primar por encima de insultos o ataques.
  • 💪 Vamos pibes: se mantiene la confianza en la joven generación y se llama a alzar la voz para defender a los jugadores.

Los cantos empezaron a los 80 minutos. La Argentina había sido muy superior a Perú en el fútbol de los Juegos Suramericanos. Esos chicos de 18 años, algunos 19, ninguno siquiera de 20, escuchaban cómo desde la tribuna primero a sonaron las trompetas y después la gente les empezó a gritar: "Jugadores, la concha de su madre, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie".

Es un retroceso absoluto el que estamos viviendo en un momento en el que solo deberíamos estar avanzando. Que un grupo de chicos de esa edad tengan que soportar que mil, dos mil, cinco mil los insulten porque no están ganando un partido de fútbol con la camiseta de la Selección, como si no tuvieran ganas de ganar... El fútbol argentino es bicampeón de América, campeón y subcampeón del mundo en mayores, subcampeones del mundo Sub-20...

Estos chicos pelearon hasta el último suspiro contra Venezuela y llegaron a la semifinal. Encima estaban haciendo su mejor partido en el certamen. Pero quizá se transformó en una gimnasia esto de insultar, agraviar, ofender, intimidar... No nos contagiemos de la porquería que inunda las redes y que hace que más de uno se presuma sabio de esto o que se crea con la autoridad de maltratar o destratar a quien pase por delante.

¿Quiénes son para gritarle a un pibe de 18 años, para insultarlo? ¿Quiénes son? ¿Y por qué nosotros tenemos que quedarnos en silencio cuando ocurren estas cosas? Porque cualquiera de esos chicos podría ser nuestro hijos. El que está dentro de la cancha y también el gil que está en la tribuna. Perdón la vehemencia, pero no quiero callar y no pienso callar. Hablamos o nos llevan puestos. O alzamos la voz nosotros o sus gritos se van a terminar de imponer.

Estos chicos jugaron ayer en una cancha de Newell's que les dio la espalda. Sí, Newell's le dio la espalda a la selección argentina. Y esos instrumentos de viento que usaron seguramente vendrán de la barra de Newell's, no de Central. Es insólito que esos mismos que les dieron la espalda osen insultar a los pibes que con tanto orgullo y con tanta ilusión se ponen la camiseta celeste y blanca.

Esto es algo que nosotros no podemos acompañar. Y si hacemos silencio, de alguna manera lo estamos avalando. Si vos querés hacer silencio, hacete cargo de que sos como ellos. Y si no sos como ellos, hablá. Decí algo. Esto también va para los jugadores que hoy están en Ezeiza. Y para Scaloni. Cuando atiendan a la prensa, digan algo al respecto.

Ganemos o perdamos mañana, me da igual. El episodio lamentable de estos Juegos Suramericanos ocurrió ayer a los 80 minutos de partido. Estoy cansado de que nos quedemos callados cuando algo nos parece mal. Porque a veces del otro lado gritan y no tenemos ganas de entrar en el griterío. ¿Y sabes qué? A veces hay que levantar la voz para hacerles entender que ellos no dominan el mundo. Al menos el nuestro. Nosotros nos criamos de otra manera y entendemos que estas cosas se acompañan de otra forma. Sobre todo con integridad. ¡Vamos pibes! En ustedes confiamos.

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