Los puntajes de River vs. Atlético Tucumán, por el Torneo Clausura

Con uno más, el Millonario se llevó un agónico triunfo en la lluviosa tarde tucumana. Tres puntos fundamentales para seguir escalando en ambas tablas. Repasá el uno por uno.
- 🛡️ River recibe pocos ataques, pero encaja; la defensa y el arquero deben evitar goles para no dejar escapar puntos ante rivales de jerarquía.
- 🏃♂️⚽ El lateral fue una de las figuras del partido: llegó al fondo, participó en el centro atrás y tuvo el mérito del primer gol de River.
- 🧱 La pareja de centrales tuvo altibajos: errores en la marca y dudas ante pelotazos largos que abren juego para el rival.
- ⚡ Primer tiempo muy positivo: River atacó por distintos sectores, mostró ritmo y generó situaciones claras que terminaron en gol.
- 🧭 Fausto Vera cumplió en contención y dio equilibrio, pero sus pases simples al costado no siempre conectaron; necesita ser más patrón del juego.
- 👑 Exequiel Palacios fue la figura del partido: gran primer tiempo, cambio de ritmo y llegada al área; salió por un golpe y eso afectó el flujo.
- 🟣 Galván tuvo aporte discreto y ritmo inferior; terminó siendo sustituido.
- 🔥 Thiago Almada, siempre activo, pidió la pelota y terminó siendo decisivo en la ofensiva; aportó la jugada clave y dio ventaja al equipo.
- ⚡ Correa mostró peligro constante, pero bajó la claridad en las decisiones finales y en el remate a lo largo del partido.
- 💥 Lucas Beltrán entró bien, dio una asistencia notable y dejó una huella en la victoria.
- 🧒 Un joven jugador (el pibe) mostró ritmo y profundidad, tuvo una secuencia por la izquierda que derivó en el gol; podría pelear la titularidad frente a Galván.
- 🧭 El entrenador mantuvo el once y volvió a confiar en la base; River suma nueve puntos en las últimas fechas y parece asentarse en su juego.
- 🎯 Es clave que River sea más asertivo y eficiente en ataque para convertir la superioridad en puntos, y corregir las fallas defensivas que permiten que le igualen.
Claramente no tuvo errores ostensibles. Podría asignársele cierta responsabilidad en el eventual empate de Atlético Tucumán, tal vez una salida decidida hubiera evitado el cabezazo del rival. Lo que sí viene sucediendo es que a River lo atacan muy poco y le convierten, y eso, siendo arquero de equipo grande, es algo que no debe suceder.
Otra vez uno de los mejores de River, como a lo largo del año. Es que el lateral es uno de los argumentos ofensivos del equipo, sino "el" argumento. Notable llegada al fondo, bien pisado, para el centro atrás y primer gol de River. Un primer tiempo que lo tuvo activo, bien afirmado en el ataque y sin problemas en su espalda, y un segundo tiempo con un lógico cansancio, que no obstante, no se notó al final, cuando volvió a ser importante en ese embate para buscar el triunfo.
Un primer tiempo donde prevaleció su categoría, con astucia en los cortes e incluso, con un River poniendo a los centrales en mitad de cancha, con astutas intervenciones para iniciar, sobre todo con los que más conoce: Acuña, Correa, Almada. Como siempre, atento a solucionar los problemas que genera el primer central, lo cual obliga a cruces intempestivos y providenciales y a atenciones por demás. Uno siente que el jugador del Decano cabecea cómodo porque Otamendi advierte que Martínez Quarta está perdiendo al jugador y debe intervenir. Pero bueno, le tocó esto en suerte, bastante bien está sobrellevando los partidos.
Y, lo de siempre. Errores por aquí y errores por allá. Paradójicamente, en el gol del rival pierde con alguien llamado Clever. Más allá de que comparte el duelo perdido con su compañero de zaga, el primer central de River es una de las razones por la cuál a River se le animan siempre con muy poco. Basta con un pelotazo llovido para que dude y el rival entre en partido, como esa que pega en el palo de Canelo. Ya está, River jugará con él hasta lo que quede del año. El tema es, ¿alcanzará para cumplir el objetivo? Veremos.
Un muy buen primer tiempo, en un River que atacaba por todos lados, siendo oferta permanente, pero también, búsqueda del espacio, ataque pisado hacia el fondo y centro preciso a la carrera. En la segunda parte se cansó un poco, pero, al igual que Montiel, siempre decidido a ganar el partido luego del empate. La pelota no quema en los pies del Huevo.
Volvemos a decir lo de la semana pasada: hay funciones, quizás las menos visibles, que pareciera que Fausto las cumple bien, esto es, si hablamos de la contención, de tener a River orientado en torno a su eje, en el no replegarse incluso con la ventaja, quites y relevos. Pero hay otras que no lo encuentran en su mejor dimensión, por caso, el pase, incluso el sencillo, para los costados. Hoy River, con ventaja numérica, necesitó que su número 5 fuera el patrón del equipo, manejando distancias y tiempos y eso no sucedió, Vera pasó inadvertido. Habrá que ver cómo sigue.
Para mi gusto, aunque no jugó demasiado, fue la figura del partido. Otro primer tiempo de lujo, donde mezcla el cambio de ritmo justo para la lateralización con sentido y el pase vertical que conecta al equipo. Por si fuera poco, llegada al área y definición. Lo lindo que es que los volantes de River lleguen para terminar jugadas luego de una construcción sostenida y bien armada, es algo que realmente, no sé, habría que ver jugadas de Exe Palacios para recordarlo. Lamentablemente un golpe obligó a que saliera y con él se fue bastante de ese fútbol de vuelo que tuvo River con el 50 en cancha.
Otra vez poquito, otra vez, escasos aportes, incluso cuando River fluía. No tuvo demasiadas conexiones con los puntas, no se encontró con Almada casi nunca y tampoco tuvo la chance de tener chances de gol como la semana pasada. El ritmo de Galván para algunos partidos pareciera no ser el adecuado, sobre todo si lo que se busca es intensidad. Salió reemplazado cumpliendo así un discreto partido.
Activo, siempre activo. Aparece por el centro, por la derecha, por la izquierda. Hubo una jugada donde quedó de último hombre. Thiago la pide, corre, la pasa y la va a buscar para arrancar otra jugada. Hoy, las críticas podrían ser señaladas en tanto que tiene chances concretas para terminar la jugada y hay una vuelta más de tuerca, cuando el desarrollo de la acción pide énfasis. Pero, hay que destacar que cuando River sintió el impacto del empate, el que la pidió siempre fue Almada, el que la puso bajo la suela y empezó a buscar por acá y por allá fue él. Y el que apareció en el área para acomodar el pie y darle la victoria a River también fue el 23. Cositas de un tipo con jerarquía.
Siempre peligroso, siempre un dolor de cabeza para los rivales. Porque Correa es búsqueda permanente pero además es un optimista del rebote, el tiene fe en que se la lleva igual, pase lo que pase. Y en general sucede. A diferencia de otros partidos, destacó menos, sobre todo a la hora de las decisiones finales o del remate. Su partido comenzó bien pero se fue diluyendo con el correr de los minutos, por más que sea una referencia de peligro siempre.
Poquito del delantero, no entró demasiado en juego, tuvo una solita y tiró un pif. Tiene todo para entrar en un circuito interesante con Almada y Correa pero no logra entrar en esa sintonía. Dio la sensación de que estuvo muchos minutos de más en cancha, River necesitaba otra movilidad en ataque.
Los tres puntos van porque dio un par de pases a un compañero, pero su ingreso puso en peligro realmente la victoria de River con un patadón injustificable. Habría que revisar la decisión de contarlo como primer cambio, más allá de la lesión de un compañero, porque comprometió la victoria de River de manera casi imperdonable.
Y también venimos diciendo que Lucas entra bien a los partidos, que rebota con sentido, que se mueve por todo el frente de ataque con criterio. Hay que probarlo más minutos, porque necesita que el gol, vive de eso, acompañe todos sus buenos movimientos y acertadas decisiones. Asistencia notable para la victoria el día de hoy.
Venimos diciendo que el pibe pide pista. Le da el ritmo que necesita al equipo y la velocidad que corresponde al equipo en los metros finales. Habla el idioma de Almada en ese sentido. Jugadón por la izquierda en el final del juego que desembocó en el gol de la victoria. ¿Se puede pensar en una titularidad suya en lugar de Galván? Porqué no. Lo que sí es seguro es que debió ser él antes que Arambarri el cambio por Andrada.
Entró para que corran los minutos, sin calificación.
Volvió a repetir el equipo, algo que no pasaba hace como tres años. Volvió a dar libertades necesarias que son todas en beneficio del equipo, algo que tampoco pasaba hace mucho. Con el manual del sentido común y la lógica, está llevando adelante estos partidos y clavó nueve puntos que acomodan mucho las cosas. Sí hay que decir que es muy importante que River sea más asertivo en sus ataques, que no necesita florearse, que necesita demoler. Que la eficacia también puede ser bella. Que todos los goles valen uno y ni hablar cuando venís de la mala. Esto quiere decir, hay que insistir en que la superioridad se traduzca en resultado, porque atrás las manos entran fácil y con poco le empatan, atrás sigue con los problemas ingenuos que le conocemos. Por lo demás, otra buena presentación de alguien que se está haciendo cargo y lo está haciendo bien.

