Toda la Argentina en una sola página

Llegando al 20

Llegando al 20
Dufume
columnistas

El presidente Javier Milei busca cadáveres en la calle para medir la crisis.

AI
  • 🗳️ Milei confronta encuestas y periodistas para contrarrestar la idea de que los hogares no llegan a fin de mes; afirma que si fuera cierto, la calle estaría llena de cadáveres.
  • 🛒 Cambio de hábitos: el 53% de los argentinos tuvo que modificar sus compras; en el nivel bajo-bajo sube al 68%; sólo el 27% dice que sus ingresos alcanzan y el 31% no cubre gastos mínimos.
  • 💳 Endeudamiento para gastos cotidianos: el 26% pidió plata prestada; 21% usa la tarjeta; 14% recurre a sus ahorros; se estira el mes con préstamos de billeteras, amigos o prestamistas del barrio, y si no pagan, pueden perder objetos.
  • 🍽️ La mesa: en sectores bajos se saltan comidas; en los medios, la carne desapareció; docentes reportan niños que dicen “hoy no he comido”; escuelas vuelven a funcionar como comedores y la situación recuerda a 2001/2002.
  • 💼 Trabajo: aparece el pluriempleo (dos o tres changas), salarios en cuotas y apps como salida; Uber o Rappi; se trabajan más horas, pero aún así no alcanza.
  • 🏦 Clase media: siguen los ajustes: prepaga, colegio privado, salidas, gimnasio, vacaciones; la capacidad de ahorro es cero; muchos se autoubican como clase baja o media baja; “Tengo un doctorado y hoy soy casi una indigente”.
  • 📈 Inflación: más de la mitad ya no cree en el índice oficial; 33% lo cree pero dice que los ingresos no alcanzan y 14% lo cree y no tiene problemas económicos.
  • 📊 Datos oficiales (INDEC): pobreza del 32,3% en el primer semestre de 2026; 7,5% de la población no cubre la canasta básica alimentaria; 2,2 millones en grandes ciudades y unos 3,5 millones si se proyecta a todo el país.
  • 💸 Para la mayoría, no llegar a fin de mes implica endeudarse y recortar; para más de 3 millones, no alcanza siquiera para comer.
  • 😟 Emociones: angustia, incertidumbre y preocupación en todos los segmentos; en los niveles bajos se une la desesperación; entre votantes de Milei desilusión y traición; “Hoy en Argentina no se vive. Se sobrevive”.
  • 🕵️‍♀️ La lectura oficial de la crisis: el Presidente busca “cadáveres” en la calle para medirla, pero la crisis real está en la deuda que se renueva, la cena que se saltea, el segundo trabajo y la angustia de no saber si el mes que viene se podrá repetir.

Javier Milei se pelea con las encuestas y los periodistas, para contrarrestar la idea de que en los hogares no se llega a fin de mes. Repite que si ello fuera cierto la calle estaría llena de cadáveres. El razonamiento parece simple: el que no come se muere, y como nadie se muere, todos comen. Pero solo llegar al 20 y no a fin de mes no significa morir de hambre. Significa llegar de otra manera. Y esa otra manera es lo que muestran las encuestas y los relatos de los entrevistados en todo el país.

El primer dato es el cambio de hábitos. Según nuestras mediciones, el 53% de los argentinos debió cambiar sus hábitos de compra. No compran lo que quieren sino lo que pueden y pueden poco. En el nivel bajo-bajo la cifra trepa al 68%. Solo un 27% de los encuestados dice que sus ingresos le alcanzan. Un 31% declara que ni siquiera cubre sus gastos mínimos.

El segundo dato es el endeudamiento para gastos cotidianos. El 26% pidió plata prestada. El 21% se endeuda con la tarjeta y el 14% recurre a sus ahorros, lo que muchas veces quiere decir vender los dólares que tenía guardados. Los entrevistados nos relatan cómo estiran el mes: usan la tarjeta para comprar comida, recurren a los préstamos de billeteras virtuales, piden a amigos o familiares y también al prestamista del barrio. Son deudas que en el circuito informal se renuevan mes a mes. Y en ese mercado, el del prestamista del barrio (muchas veces un narco), si no hay dinero para pagar, les quitan la bicicleta o el televisor.

El tercero es la mesa. En los sectores bajos, un relato que se repite es que se saltean comidas: se almuerza y no se cena. “Mi marido y yo cenamos unos mates”. En los sectores medios, la carne desapareció del menú. Las maestras nos cuentan algo que se repite sistemáticamente: chicos que les dicen “Seño, hoy no he comido”. Las escuelas vuelven a funcionar como comedores. Para muchos, esta Argentina se empieza a parecer a la de 2001/2002.

El cuarto es el trabajo. Para sobrevivir aparece el pluriempleo: dos o tres changas, salarios cobrados en cuotas, la aplicación como salida. “Ser un Uber o un Rappi”. Trabajar más horas y, aun así, no alcanzar.

En la clase media el ajuste sigue: prepaga, colegio privado, salidas, gimnasio, vacaciones. La capacidad de ahorro es cero. La mayoría de los entrevistados de nivel medio se autoubica como clase baja o media baja. “Tengo un doctorado y hoy soy casi una indigente” es un relato repetido.

También cambia la mirada sobre la inflación. Se reconoce que ya no está desbocada, pero algo más del 50% no cree en el índice oficial, un 33% cree en el índice pero dice que los ingresos no le alcanzan y solo un 14% cree en el índice y no tiene problemas económicos.

Hasta aquí, los datos de nuestros estudios. Veamos los datos oficiales. Según el INDEC, en el primer semestre de 2026 la pobreza llegó al 32,3% y el 7,5% de las personas no cubría la canasta básica alimentaria: 2,2 millones de personas en los grandes centros urbanos, unos 3,5 millones si proyectamos el dato a todo el país.

Para la mayoría, no llegar a fin de mes es endeudarse y recortar. Para más de 3 millones de argentinos, es no cubrir siquiera la comida.

Nadie se muere en la calle por solo llegar al 20. Pero el costo se ve en las palabras con que los participantes describen el momento del país. Angustia, incertidumbre y preocupación aparecen en todos los segmentos. En los niveles bajos se suma desesperación. Entre los votantes de Milei desilusionados, decepción y traición. Una frase lo sintetiza: “Hoy en Argentina no se vive. Se sobrevive”.

El Presidente busca cadáveres en la calle para medir la crisis. La crisis está en otro lado: en la deuda que se renueva, en la cena que se saltea, en el segundo trabajo y en la angustia de no saber si el mes que viene se podrá repetir la hazaña.

*Consultor y analista político.

Temas en la nota

985329

Suscribite a nuestro newsletter

Un resumen de las noticias más relevantes directo en tu email.