Galván en ascenso: cómo conquistó a Gallardo y Coudet y la decisión de River sobre su futuroFixture River
"Estás caminando, Tomi. ¿Estás bien? Corré entonces. Carajo, dale". Ante la escena que protagonizó con Eduardo Coudet en medio del partido frente a Sarmiento, Tomás Galván podría haber respondido con el clásico meme "no me quemés". Fue un reto del entrenador, sí, pero a la hora de la interpretación representa lo importante que es para el entrenador. Porque al igual que con Marcelo Gallardo, tiene la responsabilidad de elaborar, manejar los tiempos y dar ese pase preciso en los metros finales de la cancha en un equipo que, correr de los partidos, se apoya cada vez más en él, al punto tal que, vaya paradoja, en pocos meses pasó de una seguidilla de préstamos a volver a River, convencer a dos entrenadores y comenzar a negociar la renovación de su contrato.
En un final de ciclo del Muñeco opaco, lo que terminó marcando su salida del club, Galván significó el último gran pleno del entrenador (junto a la aparición de Santiago Beltrán). El llamado del propio MG para decirle que podía ir a la pretemporada a mostrarse derrumbó las ilusiones de Guillermo Barros Schelotto de retenerlo en Vélez -desde Liniers estaban dispuestos a negociar por su pase- y el nacido en El Talar aprovechó al máximo la oportunidad.
Titular en los primeros 10 partidos del Apertura, con el Chacho no salió. Luciendo el #26 que dejó Nacho Fernández, supo ser el socio ideal de Juanfer Quintero hasta el momento del desgarro del colombiano, que supo elogiarlo públicamente. Y cuando el #10 no estuvo en cancha pasó a ser guitarra por su panorama de juego, la simpleza y precisión en los pases (promedio de 88%, que sube al 91% en campo rival), inteligencia para asociarse y capacidad para pisar el área rival y probar de media distancia, recurso poco explotado en el Millonario en el último tiempo y que puede marcar la diferencia en un partido cerrado como el que se espera en el Candini.
Si baja su influencia en el juego, River pierde ese nexo entre Vera-Moreno y los atacantes. Es por eso que el Chacho lo necesitará constantemente activo ante Estudiantes, con un perfil alto en el Candini más allá de que cuando sale del campo es un chico simple, sencillo y serio. Cualidades que sedujeron a Gallardo, que ilusionan a Coudet y que también lo transforman en un espejo -con Rivero- para los que están cedidos en otros clubes y sueñan con poder volver a Núñez.
Como le dijo Toto Leiva a Olé, hoy en Estudiantes de Río Cuarto, "verlos a ellos te da esperanza de volver y un poquito de vida". De hecho, en el caso de Galván, además de afianzarse gracias a la madurez que adquirió desde aquel debut en la Bombonera ante Boca en plena pandemia, en Núñez buscan extender el vínculo que finaliza a fin de año. Otro espaldarazo para Tomi, que tiene la ventaja de haber salido del semillero y que sabe que no debe dejar de correr en la búsqueda de sus sueños...
Los 6 partidos de River en la fase de grupos. Hora argentina. Grupo H.