Ian Subiabre, el Barrilete de River: de los viajes eternos desde Comodoro al despegue con Coudet
- 🚀 Barrilete: rápido y escurridizo; su historia está marcada por viajes entre Comodoro Rivadavia y Buenos Aires para jugar en River.
- 🧳 La familia no podía vivir en Buenos Aires; viajaban cada tres meses para entrenamientos y partidos de la Liga Metropolitana; Claudio Fernández financiaba pasajes y estancias.
- 🏟️ En El Globito y CAI, siguió formándose y ya convertía ante Sarmiento.
- 🛫 A los 12 años probó en Levante y Valencia (2019); la pandemia cerró esas puertas y regresó a Argentina para jugar en CAI.
- 💼 En 2023 River compró el 70% del pase por USD 350 mil y lo prestó; volvió a vivir en la pensión del club e ingresó a la Octava.
- 🏟️ Debutó en Primera con la confianza del Chacho Coudet y acumula varias titularidades; se convirtió en una pieza clave de la reconstrucción.
- 🇨🇱🇦🇷 Doble nacionalidad: disputó dos amistosos con Chile en 2022 y luego fue convocado por Argentina Sub-17, con presencia en el Mundial Juvenil y semifinales en 2023.
- 🧠 Demichelis le dio la oportunidad de debutar en Primera; Gallardo lo fue modelando y Coudet lo mantiene como pieza central.
- 📝 Renovó contrato hasta diciembre de 2028 con cláusula de rescisión de 100 millones de euros; Trabzonspor ofreció 10 millones y fue rechazado.
- 🌟 Hoy es una pieza destacada de River y la ciudad entera quiere verlo seguir volando.
De chico le decían Barrilete por lo rápido que era. Inalcanzable y escurridizo para los chicos chubutenses que intentaban –en vano- quitarle la pelota. Pero su historia es más de aviones y micros de larga distancia. Ian Subiabre iba y venía, iba y venía. Como ahora con Eduardo Coudet, aunque con apenas ocho años: en vez de por la banda izquierda para desequilibrar, asistir y convertir, desde su Comodoro Rivadavia natal a Núñez para ponerse la camiseta de River y jugar algunos partidos.
Algunos, sí: como la familia no contaba con los recursos para vivir en Buenos Aires, el acuerdo era que viniera al club cada tres meses para que estuviera en entrenamientos y encuentros puntuales de la Liga Metropolitana de Infantiles. Una figura importante en esta historia es la de Claudio Fernández, presidente de la filial de Comodoro, quien le consiguió la prueba y era quien costeaba los pasajes y las estadías para que Ian pudiera jugar en River.
En los tiempos que volvía al Sur, igual, la pelota no descansaba. Se juntaban la escuela con las prácticas en el club El Globito, donde convertía como este domingo ante Sarmiento. Se trata de un legado familiar: papa Martín fue futbolista, ascendió con la CAI de Comodoro Rivadavia a la Primera Nacional y dejó un gran legado en Huracán de esa ciudad, en tanto que el abuelo José Lorenzo tuvo un breve paso como boxeador (18 victorias y una derrota, referente del deporte en el Sur) para luego incursionar con la pelota en los pies como defensor en distintos clubes de la liga regional.
El tema es que esos 1.728 kilómetros que separan a la ciudad más poblada de Chubut con la capital del país no eran sencillos de realizar cotidianamente. Así fue como, cuando el chico tenía 12 años (2019), fue a probarse al Levante y al Valencia, pero la pandemia que se desataría meses después le cerró las puertas pese a la buena impresión que había dejado. Era tiempo de volver a Argentina. Pero no a River: ya sin la posibilidad de seguir costeando viajes constantes, entre la familia del jugador y el club no se pudieron poner de acuerdo para que tuviera un lugar en la pensión y empezó a jugar en la CAI.
Pero River es River. Es parte indeleble de la vida del joven que parece haberse ganado un lugar con el Chacho y ya acumula cuatro titularidades consecutivas. Hincha fanático por herencia familiar, su sueño es el que está viviendo. Por eso, pese a ese alejamiento del club, internamente sabía que los caminos se iban a volver a juntar, algo que ocurrió un año más tarde, cuando la CAI jugó unos amistosos en el predio de la AFA. ¿Y quién la rompió ante los ojos de diferentes captadores del Millo que estaban ahí? Sí, Subiabre. Fue el punto de quiebre: hubo negociación, se acordó un préstamo (en el 2023, el Millo adquirió el 70% del pase en u$s 350 mil) y el pequeño Ian volvió para vivir en la pensión del club e incorporarse a la Octava División de las Inferiores.
Barrilete seguía volando y cada vez se lo veía más formado. Para algunos puede ser llamativo cómo, aún en pleno desarrollo de sus capacidades (solo 1.078’ en Primera, de los cuales 471’ fueron en este 2026), toma decisiones rápidas en el área. Para él, no: su vida fueron decisiones clave. Momentos en los que tuvo que elegir Comodoro o Buenos Aires. Familia o el sueño. Chile o Argentina. Sí, Chile o Argentina: Subiabre tiene la doble nacionalidad por parte de su papá y disputó dos amistosos con los trasandinos en el 2022.
Pero como su anhelo era ponerse la celeste y blanca de Messi, no tuvo muchas dudas cuando Diego Placente lo llamó algunos meses antes de cumplir 16 para sumarse a la Sub 17. Y ser parte, ya a fines del 2023, del equipo que alcanzó las semifinales del Mundial (fue junto a Echeverri, Mastantuono y Ruberto).
Esa confianza lo formó. Confianza que le dio Martín Demichelis para hacerlo debutar en Primera y que también le otorgó Marcelo Gallardo para llevarlo de a poco y darle el puntapié de estas titularidades seguidas en su despedida ante Banfield. Confianza que ahora le brinda Coudet para ser una de las piezas importantes de la reconstrucción. "En situaciones difíciles, siempre a los chicos de River es a los que menos les cuesta jugar. Conocen el club y tienen otro respaldo desde afuera. Cuando te dan la camiseta en este club, lo importante es que no la prestes”, dijo el Chacho este domingo.
Hoy, con un Mundial Sub 20 en el lomo, una renovación de contrato que tuvo sus conflictos (finalmente, puso la firma hasta diciembre del 2028 con la cláusula de rescisión de 100 millones de euros) y una oferta del Trabzonspor de 10 millones de euros recientemente rechazada por el club, Subiabre es otro. Aunque no deja de ser el mismo chico que iba y venía con un sueño.
Barrilete tiene ahora a una ciudad entera que sopla para que siga volando...