Los grandes golpes de River en el 2026
- 🚨 Eliminación en octavos de la Copa Sudamericana frente a Independiente Santa Fe, y la certeza de que 2026 podría ser igual o peor para River.
- ⏳ 2025 fue un año muy negativo: tras la salida de Marcelo Gallardo, River atravesó una serie de derrotas que terminó con la decisión de terminar su segundo ciclo.
- ⚽ 7 de febrero: caída 4-1 ante Tigre en la cuarta fecha del Apertura; River mostró rescates pero no alcanzó a revertir el resultado.
- 🧱 Cinco días después: derrota 1-0 ante Argentinos Juniors en La Paternal por un error defensivo (gol de Hernán López Muñoz).
- 🏆 Copa Argentina: derrota ante Ciudad de Bolívar y, poco después, caída frente a Vélez; el ciclo de Gallardo terminó el 22 de febrero.
- 🔥 19 de abril: llegada de Chacho Coudet como entrenador; primer superclásico con derrota 0-1 ante Boca y polémica por la jugada final (penal por mano de Rivero).
- ⚔️ Final de la Apertura: River perdió 2-3 ante Belgrano en Kempes, con Colidio y Galván destacando pese al resultado.
- 🧨 Segunda mitad: derrota 3-0 ante Aldosivi en la Copa Argentina; River no mostró juego claro y Borré descontó al final (considerado un papelón).
- 🗓️ 25 de julio: Barracas Central goleó 1-0 en el Monumental; ambiente tenso y presencia de refuerzos como Correa en la cancha.
- 🕰️ Agosto: cinco derrotas locales consecutivas (Gimnasia, Rosario Central y otras) que se reflejan en una racha histórica; Francesconi y el propio Coudet defendieron la continuidad, pero el entrenador se mostró autocrítico ante la situación.
Quizás lo peor para River sea que este mazazo no pueda ser catalogado como el último del año: nadie puede asegurar que esta durísima eliminación en octavos de la Copa Sudamericana contra Independiente Santa Fe no tenga después algo que la supere, como por ejemplo no pasar a playoffs del Clausura o ni siquiera jugar copas el año que viene. Lo que sí es seguro es que se suma a la lista de un 2026 con más piñas que la cara de un boxeador noqueado.
Tras un pésimo 2025 que no le dejaba mucho margen al segundo ciclo de Marcelo Gallardo, una seguidilla de derrotas rebalsó totalmente el vaso y lo llevó a tener que dar un paso al costado. La primera, fuerte: el 7 de febrero, por la cuarta fecha del Apertura, Tigre goleó 4-1 a un paupérrimo River que apenas si pudo descontar cuando la cosa estaba 0-4 y mediante un zapatazo out of context de Rivero desde larga distancia. Fue resonante, pero como el equipo había conseguido dos triunfos y un empate en el arranque del torneo, no determinante.
El tema fue lo que le siguió a eso. Porque cinco días después, hizo agua en La Paternal y perdió 1-0 por un gol de Hernán López Muñoz, luego de un error en defensa. El pase en la Copa Argentina ante Ciudad de Bolívar naturalmente no calmó las aguas: el 22 de febrero, tras la derrota contra Vélez (tercera consecutiva), el Muñeco decidió ponerle punto final a su segundo ciclo en el club.
El Muñeco y su última conferencia de prensa de su ciclo en River.
Tras cinco triunfos seguidos a nivel local, el 19 de abril le llegaba la primera gran prueba al Chacho Coudet en su paso como entrenador de River: el superclásico. Llegaba bien y con un equipo que venía bastante elevado en confianza, pero el golpe fue fuerte: caída 1-0 por ese gol de Paredes de penal. Post partido, el entrenador se mostró con mucha bronca por la jugada polémica del final, en la que consideraba que había penal de Lautaro Blanco a Lucas Martínez Quarta. “Perdimos el partido que no queríamos perder. Perder un superclásico te tiene que golpear”, dijo.
Coudet sobre la derrota por 1-0 ante Boca - @gonzalosuli.
Pudo haber sido caída en octavos del Apertura ante San Lorenzo, pero la zurda de Juanfer Quintero, las manos de Beltrán y un poco de viento a favor cambiaron la ecuación. Lo que no cambió es que ese River todavía no terminaba de convencer desde lo futbolístico y chocó en una final que iba ganando dos veces contra Belgrano. Fue un duro 2-3 en el Kempes: los goles de Colidio (gran partido) y Galván fueron opacados por los de Uvita Fernández.
Coudet no habló en conferencia y optó por irse en silencio, al igual que el resto del plantel. Solo se mostró muy molesto en el campo de juego con la correcta decisión arbitral de sancionar penal por mano de Rivero: “Ustedes me cagaron la tercera final en esta cancha” y “ladrón”, le gritó a Falcón Pérez.
El Pirata se consagró campeón del Torneo Apertura
Ya en este segundo semestre, lo que podía arrancar mal, arrancó mal. River tenía todo servido para iniciar bien y meterse en octavos de Copa Argentina contra un rival que solo le había ganado a San Miguel en 32vos en todo el año (de hecho, sigue siendo el único sin ganar por Liga), pero perdió. Y feo: dos días antes de la final del Mundial, Aldosivi lo goleaba 3-0 en Salta y, sobre el final, recién pudo descontar por intermedio de un rebote de Borré. Tan mal jugó el equipo que ni siquiera generó situaciones claras de gol.
“Fue un papelón. Tenemos que ser realistas, no le encuentro otra palabra. El equipo no transmitió lo que tiene que transmitir dentro del campo”, dijo el Chacho.
Video: TyC Sports.
Lo que siguió a esa derrota en Copa Argentina fueron cuatro más. Durísimas. Fuertes. Todas 1-0. Que cada vez más dejaban al entrenador al borde del abismo. La primera, sorpresiva, fue el 25 de julio contra Barracas Central: papelón histórico en el Monumental que terminó con un equipo silbado y refuerzos como Correa saltando a la cancha con un entrenamiento encima.
Nicolás Otamendi habló como nuevo capitán de River tras la derrota ante Barracas en el inicio del Clausura y se refirió a su vuelta al fútbol argentino. Video: @nicolaroccanarvaez @gastonpestarino
Cuatro días después, Gimnasia, en el Bosque. Perder ya se empezaba a hacer una costumbre, al igual que no poder reponerse a los golpes. “Es de las veces que más me cuesta hacer jugar a un equipo”, decía Coudet, a la vez que marcaba que “River no te da margen ni tiempo”.
Sin embargo, la cosa seguía sin torcerse: el 2 de agosto, otra caída, esta vez contra Rosario Central. La quinta local de manera consecutiva, algo que no se daba desde 1911, cuando el presidente del país era Roque Sáenz Peña y faltaba un año para que el voto fuera secreto y obligatorio. Chacho no habló (lo habían anunciado antes), pero sí lo hizo Francescoli a la pasada en zona mixta, confirmando que seguía.
El Millonario profundizó su crisis futbolística con la caída ante Rosario Central y se ve reflejado en las estadísticas. La más pesada, una que no sucedía desde 1911.
La última derrota de esa seguidilla fue ante Tigre, en Victoria, algo que se veía venir: el error de Aníbal Moreno en la salida llevó al DT a tener que ponerse plazos por primera vez. “Sé las consecuencias de una racha así. Muchas veces hablé de tiempos: si veo que no se empiezan a dar los resultados, no le voy a hacer mal a River, al hincha y a esta dirigencia que confió en mí. Soy el más autocrítico”, explicó.

