La ilusión viaja en Lobo: River regresa al Monumental en busca de volver a enamorar a la gente
- ⏳ River regresa al Monumental tras casi 3 meses (87 días) sin verlo en casa, buscando reconciliarse con la hinchada.
- 🗣️ El cierre del ciclo de Gallardo en el Clausura dejó una relación tensa entre el club y los hinchas, que ahora intenta recomponerse.
- ⚽ Este miércoles River recibe a Gimnasia por la segunda fecha del Apertura, con estadio lleno y la expectativa de un nuevo inicio.
- 💥 La última imagen incluyó silbidos e insultos, el 2/11 contra Gimnasia, y un penal fallado de Borja; marca la cuarta derrota consecutiva de local en Núñez.
- 🆕 Plantel renovado: caras nuevas y salidas; debut en Barracas con buen rendimiento y Aníbal Moreno, figura de su estreno.
- 🔎 Aunque podría haber amnistía temporal, la gente mantendrá la lupa sobre ciertos jugadores (Castaño, Galarza Fonda, Colidio y Paulo Díaz) si no arrancan bien.
- 🙏 Gallardo pide unidad y agradece el apoyo; quiere generar una corriente positiva y volver a unir todas las patas del club.
- 📈 El rendimiento empieza a mejorar, se reforzó con jugadores que caen bien a la plantilla y se aprovecha la cantera, pero el margen de error sigue siendo bajo.
- 🏟️ El Monumental podría recibir alrededor de 85 mil personas; Nacho Fernández será homenajeado y se esperan reconocimientos para MG, Armani (si juega) y Juanfer.
87 días habrán pasado mañana desde la última vez que los hinchas de River vieron en el Monumental al equipo de Marcelo Gallardo. Casi tres meses largos que sirvieron como un descanso necesario en la relación entre la gente y los jugadores: un vínculo que hacia el final de la última temporada parecía roto. En todo caso, el final anticipado del CARP en el último Clausura abrió las puertas a lo que en cualquier noviazgo se conoce como “tomarse un tiempo” para intentar recomponer más adelante las cosas.
Esa última imagen, con una lluvia de silbidos e insultos, que incluyeron la reaparición luego de más de una década del “jugadores, la c... de su madre, a ver si ponen huevos, que no juegan con nadie”, promete cambiar de arranque este miércoles, cuando River reciba por la segunda fecha del Apertura a Gimnasia. Justo a Gimnasia, e l mismo rival de aquel 2/11 en el que el Liberti explotó por el 0-1 y por ese penal agónico errado por un ya demasiado quijotesco Miguel Ángel Borja: era la cuarta derrota consecutiva del equipo jugando en Núñez (antes, 0-1 con Sarmiento, 1-2 vs. Deportivo Riestra y 1-2 contra Palmeiras, por la ida de los cuartos de final de la Libertadores), un récord negativo de los tantos que acumuló en ese trimestre final en el que tachó todos los objetivos, incluida la obligación por clasificar a la CL26.
Hoy, pasado un tiempo prudencial, con un plantel que tiene caras nuevas y otras que ya no están, y sobre todo después de un buen debut en cancha de Barracas, se presume que habrá una amnistía provisoria de los hinchas para con este River. A lo sumo, sí, cuando la voz del estadio anuncie las alineaciones pueden aparecer silbidos memoriosos para algunos futbolistas que estuvieron en la lupa de la gente en el último segmento del fatídico 2025: Kevin Castaño, Matías Galarza Fonda, Facundo Colidio y sobre todo Paulo Díaz (si es que el chileno, que corre de atrás en la consideración del cuerpo técnico y tiene la puerta de salida abierta, vuelve a ocupar un lugar en el banco: ante Barracas fue suplente por la gastroenteritis de Castaño) son algunos de los que pueden sentir el rigor como un mensaje hacia adelante. En cualquier caso, y ya sin otros de los que solían ser silbados como Borja o Sebastián Boselli, se espera que la gente banque en este inicio con expectativas renovadas. Es justamente lo que pidió un Marcelo Gallardo que agradeció durante la pretemporada el apoyo incondicional de los hinchas y también su exigencia: el Muñeco quiere volver a generar un viento de cola con energía positiva, de unión en todas las patas que componen la gran mesa riverplatense.
Desde ya, la condonación de los hinchas para con el equipo dependerá mucho del rendimiento. Porque cambió el año, porque hubo una mejora de rendimiento el sábado pasado, porque hay refuerzos que empezaron a caer bien en el colectivo gallina (Aníbal Moreno, sobre todo, que fue elegido figura por la gente en el estreno), porque hay muchos productos de la cantera que tienen un lógico hándicap, porque empezó una nueva etapa con un presidente entrante, pero así y todo el margen de error sigue siendo muy bajo: del indulto al insulto hay una letra y unas pocas derrotas de diferencia para un River que carga con una mochila de decepciones desde hace demasiado tiempo. Una mochila que se puede venir encima rápido si se interrumpe la tendencia al alza en el volumen de juego que mostró en el estadio Claudio Tapia.
La gente volverá a llenar el Monumental con 85 mil personas (hasta este lunes a la noche quedaban unos pocos lugares para socios) y, después de ovacionar a un Nacho Fernández que volvió al Bosque y será homenajeado por el club y a otros ídolos como MG, Armani (si juega) o Juanfer, esperará ver una cara renovada de los jugadores. ¿Será un borrón y cuenta nueva en la relación con el plantel? Tal vez sí, con la salvedad de que la mecha, en estado de latencia, sigue siendo corta...