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Así juega Leo Ponzio al polo: “Es cerebral y lee muy bien el juego”

Dufume
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AI
  • ⚽ Leonardo Ponzio asume como entrenador de River, volviendo a la escena tras su retiro.
  • 🐎 Fuera del fútbol, se dedica al polo y a Las Rosas, Santa Fe, su refugio y forma de vida.
  • 🤝 Desde 2012 se vinculó con la familia Pieres y Ellerstina, y es amigo de Facundo Pieres.
  • 🧠 Es descrito como muy cerebral, con buena lectura del juego y capacidad para armarlo, similar a un mediocampista.
  • 🏇 Aunque ya sabía montar, tuvo que aprender a pegarle a la bocha; con el tiempo fue mejorando notablemente.
  • 🏆 En su debut oficial con Ellerstina en 2023 (La Zeta), jugó de delantero y metió dos goles, con buena ubicación.
  • 🎯 Su experiencia en fútbol le dio una lectura táctica, no solo física, del polo.
  • 🪙 Facundo Pieres le pidió uno de sus brazaletes de capitán y lo usó en la final de la Supercopa 2018 contra Boca.
  • ⏳ Aunque el fútbol demanda su tiempo, Ponzio regresa cuando puede; “siempre va. Es su lugar”, según Gai.
  • 🏁 En Las Rosas tiene a disposición el taco y sus caballos, listo para cuando necesite ese “cable a tierra”.

Leonardo Ponzio volvió a instalarse en la vidriera del deporte argentino al asumir como entrenador de River, un lugar que inevitablemente volvió a ponerlo bajo la lupa después del paréntesis que había encontrado tras retirarse como futbolista. Pero en ese tiempo lejos del centro de la escena -aunque seguía en Núñez, como secretario técnico- , el ex capitán millonario profundizó otra relación deportiva que había comenzado mucho antes y que todavía mantiene: la que tiene con el polo.

Cuando dejó los cortos a fines de 2021, Ponzio volvió a pasar mucho más tiempo en Las Rosas, Santa Fe, su lugar en el mundo. El campo y especialmente los caballos, a los que definió más de una vez como su “cable a tierra”, ocuparon buena parte de sus días. Y también apareció el polo, deporte al que se había acercado una década antes y en el que, ya retirado del fútbol, llegó a competir oficialmente.

Su vínculo se había iniciado en 2012, cuando a través del ex futbolista Santiago Hirsig conoció a la familia Pieres y a Ellerstina. Se hizo amigo de Facundo Pieres, comenzó a frecuentar prácticas y partidos y fue aprendiendo un deporte que exige bastante más que saber andar a caballo. Incluso durante sus concentraciones en River, sus compañeros lo cargaban porque se ponía a mirar polo por televisión.

Durante la presentación de la Triple Corona en el Campo Argentino de Polo de Palermo, Olé habló con Franco Gai, tesorero de la Asociación Argentina de Polo y también hombre de Las Rosas, quien conoce de cerca esa faceta menos notoria del actual entrenador de River.

“Leo se cansó de decir lo que le encantan los caballos, su lugar en el mundo se lo armó en su campo. Se hizo socio de Las Rosas, hemos jugado torneos en Las Rosas, hemos jugado torneos acá. El es muy amigo también de los Pieres, pasó mucho en Ellerstina”, contó Gai.

Ahora el fútbol volvió a quitarle tiempo. “Tiene unos caballitos agarrados, pero la va a tener complicada”, explicó. Sin embargo, cada vez que puede, Ponzio regresa. “Siempre va. Es su lugar”.

¿Y cómo juega al polo alguien que durante tantos años se destacó por su inteligencia táctica dentro de una cancha de fútbol? Gai encuentra más similitudes que diferencias.

“ Es muy cerebral. Es muy inteligente y lee muy bien el juego”, definió. Y cuando la comparación se trasladó a su vieja posición en River, fue todavía más gráfico: “ Juega de 5, digamos, arma. Entiende el juego muy rápido, le va agarrando la dinámica, se posiciona y sabe muy bien qué tiene que hacer, y también sus limitaciones, porque es un deporte que agarró de grande, y qué no tiene que hacer”.

Ponzio tenía una ventaja importante cuando comenzó: sabía montar muy bien. Pero eso apenas resolvía una parte del desafío. “Una cosa es andar a caballo y otra cosa es andar a caballo y pegarle a una bocha con el cigarro. Es difícil”, explicó Gai.

“El andaba muy bien a caballo y después le fue agarrando la mano”, agregó. La experiencia futbolística también le permitió entender rápidamente que el polo no consiste solamente en correr y pegarle a la bocha: “También tiene sus tácticas, su estrategia. No es sólo vamos para adelante y le pegamos”.

Y Ponzio aprendió a pegarle. “Le pega bien. Hasta un backhander te puede tirar. Ahora que había agarrado la mano venía mejorando un montón”, aseguró Gai.

Los antecedentes respaldan esa descripción. Cuando disputó su primer partido oficial con Ellerstina (en realidad, se anota bajó el apodo, La Zeta) por la primera fecha del Polo Tour Argentino en el 2023, Ponzio (o de handicap) jugó de delantero y no pasó inadvertido. Sebastián Merlos, campeón del Abierto de Palermo y rival aquella tarde con Bel Polo, que ganó 10-6, quedó sorprendido: “Jugó muy bien. Metió dos goles. Me sorprendió”. También destacó que estaba “siempre bien ubicado”, que tenía “muy buen swing” y que no había cometido ninguna infracción, algo especialmente valioso para un principiante.

Ponzio siguió jugando torneos y llegó a compartir cancha con polistas experimentados. Incluso su relación con ese ambiente produjo una historia cargada de simbolismo: Facundo Pieres le pidió uno de sus brazaletes de capitán de River y utilizó el que Leo había llevado en la final de la Supercopa 2018 contra Boca.

Ahora, mientras los caballos esperan en Las Rosas, Ponzio tiene nuevamente la cabeza puesta en River. Y Gai encontró allí otra conexión entre sus dos deportes: “Es un tipo muy cerebral que hoy está por su cabeza de pasar todo lo próximo y lo que viene en River. Tiene las ideas muy claras”.

Tanto que en Las Rosas tiene el taco y sus caballos a disposición. Aunque sea para cuando necesite un cable a tierra...

Lo cuenta Franco Gai, tesorero de la AAP y compañero del DT de River en Las Rosas, club de polo en Santa Fe. (Sergio Stuart)

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