Brasil y un capítulo más en su maldición: ¿qué es de la vida del hombre que tiró al gato en Qatar?
Las mufas, maldiciones y cábalas muchas veces son creer o reventar en el fútbol. Pero la de Brasil y el gato toma cada vez mayor relevancia en el país vecino a medida que la Verdeamarela sigue acumulando fracasos futbolísticos. Desde que Vinicius Rodrigues, el jefe de prensa de la Canarinha en Qatar, tiró a un gato que se había subido a la mesa durante la conferencia de prensa de Vinícius Junior, la selección de su país no para de sumar malas y, con la eliminación frente a Noruega en los octavos del Mundial, se volvió a confirmar.
En aquel entonces, la situación generó risas. Pero muchos advirtieron que podría haberse tratado de una maldición, ya que los qataríes veneran a los felinos y el incidente no podía pasar de largo. Esto se comprobó a los pocos días, cuando Brasil quedó eliminada en los cuartos de final de aquel Mundial frente a la Croacia de Luka Modric. Pero, ¿cómo siguió la vida de Vinicius Rodrigues?
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Después de este icónico suceso, por el cual el jefe de prensa de la CBF quedó marcado, Rodrigues fue removido de su cargo por una supuesta reestructuración del área de comunicaciones. Ante este panorama, el Corinthians, club en el que recientemente había asumido Osmar Stabile como presidente, decidió contratar en 2025 a Rodrigues como superintendente del área de comunicaciones de la institución, puesto que ocupa hasta el día de hoy.
A diferencia de lo sucedido en Brasil, donde varios focos apuntaron contra él ante las eliminaciones por esta "Maldiçao do Gatinho", en Corinthians el andar del equipo fue muy bueno desde su llegada. En 2025, año en que fue contratado por el club, el Timao ganó la Copa de Brasil a fin de año y se clasificó a la Copa Libertadores, donde actualmente se encuentra en los octavos de final, fase en la que enfrentará a Rosario Central.
El primer evento post episodio del gato fue el despido de Tite de la dirección técnica del equipo, casi cantado después de la eliminación en Qatar. Con el interino Ramón Menezes en el banco, siguió la catástrofe: en partidos amistosos, con mayoría de titulares, recibió dos duras derrotas ante Marruecos (2-1) y Senegal (4-2).
Ya de vuelta en competiciones oficiales, y con Fernando Diniz en el banco, empató ante una pobre Venezuela por segunda vez en toda su historia y perdió con Uruguay después de ocho años invicto en Eliminatorias. En aquel duelo con la Celeste, perdió más que tres puntos: Neymar, el líder futbolístico, se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda.
Sin el #10, siguieron las malas para el pentacampeón. Cayó 2-1 ante Colombia y sumó dos manchas en su historia dorada: perdió contra la Selección Argentina campeona del mundo y sumó su primera derrota como local por Eliminatorias, además de que también por primera vez tuvo tres resultados adversos consecutivos.
Poco después, la cabeza del técnico volvió a rodar y Diniz, que venía de ser el campeón de la Libertadores con Fluminense, se convirtió en la segunda víctima del gato. Ya con Dorival Junior al mando del barco, se mantuvo invicto en una gira por Europa (España e Inglaterra) y Norteamérica (Estados Unidos y México) para llegar a la Copa América con buen ánimo.
Pero las cosas tampoco fueron bien ahí: los empates contra la Costa Rica de Alfaro y Colombia lo relegaron a clasificar como segundo de su grupo. Fue por eso que se enfrentó a Uruguay en cuartos y ahí terminó su camino: derrota 4-2 por penales luego de haber igualado sin goles en el tiempo regular.
Después de otra nueva caída en el camino de clasificación al Mundial 2026, un fuerte 1-0 ante Paraguay, el recorrido llega al partido del martes: la paliza recibida por la Selección en el Monumental también se inscribió en la historia dorada de Sudamérica y no sólo por lo apabullante del resultado.
Marcó un doble hito: fue la primera vez en toda la historia del pentacampeón que recibió cuatro tantos por Eliminatorias y que perdió dos veces contra el mismo rival. "Les dimos un baile", lo definió Julián Álvarez.
Como si esto fuera poco, y ya con Carlo Ancelotti en el banco de los suplentes en reemplazo de Dorival Júnior, a los meses la Canarinha perdió 1 a 0 frente a Bolivia, rival con el que no caía hace 15 años, por la última fecha de las Eliminatorias. Finalmente, esta caída con Noruega, que decretó la eliminación de Brasil de un nuevo Mundial, es un capítulo más de una serie que parece no tener fin.

