El uno por uno de los árbitros que van al Mundial
Toda una paradoja, mientras al frente interno el arbitraje argentino pasa por su peor época en cuanto a reputación y credibilidad, en un contexto de desconfianza y sospechas de manipulación y difusión periodística de chats y documentos que investiga la Justicia para determinar si hay actos de corrupción, la FIFA lo ha distinguido con la designación de tres árbitros principales para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Será esta la primera vez que ocurre en la historia de los mundiales: Argentina tuvo cuatro árbitros designados en el Mundial 78, del que era anfitrión; por entonces se acostumbraba aumentar la dotación de árbitros locales, pero solo uno, Ángel Coerezza, fue juez de campo, que tuvo a su cargo el partido inaugural entre el campeón defensor, Alemania, y Polonia. Los otros tres, Arturo Ithurralde, Luis Pestarino y Miguel Comesaña, actuaron como jueces de línea. En esa época, no existía la actual especialización de árbitros asistentes, y actuaban como colaboradores jueces que normalmente se desempeñaban como principales.
¿Cómo puede ser que un arbitraje localmente tan desprestigiado y repudiado tenga esta destacada presencia convalidada por la FIFA en la máxima cita mundial? Hay más de una razón: al aumentarse el número de equipos y partidos, hacen falta más equipos arbitrales. Además de los tres principales, habrá cinco asistentes y un árbitro VAR también de Argentina. Pero además, tienen el antecedente de que en los últimos mundiales, el arbitraje argentino tuvo un importante protagonismo, con actuaciones destacadas. Horacio Elizondo dirigió el inaugural y la final en 2006 (en Alemania, donde expulsó a Zinedine Zidane en el partido decisivo), y Néstor Pitana tuvo muy buena actuación en Brasil 2014 y en Rusia 2018 también fue nombrado en el inaugural y la final. En los otros mundiales de ese período, hubo una muy buena labor de Héctor Baldassi (2010) y m uy correctas participaciones de Facundo Tello y Fernando Rapallini (2022), todos ellos apoyados en árbitros asistentes muy solventes, destacándose Hernán Maidana con tres torneos.
Pero no es solo una cuestión de cantidad de equipos y de antecedentes, sino también del seguimiento que la FIFA hace de los árbitros en su actuación internacional y la vigencia de buenos niveles de competencia de algunos argentinos, que en copas y certámenes. Aunque haya más partidos, solo Argentina y Brasil tienen designados tres árbitros de campo.
De 43 años, con debut en Primera en 2013 e internacional desde 2019, tendrá su segundo mundial, igualando a Coerezza (1970 y 78) y Pitana (2014 y 18) después de haber estado en Qatar. Es el mejor conceptuado en FIFA, y actuó en sudamericanos y mundiales juveniles, la Eurocopa 2024 y el Mundial de Clubes, donde fue árbitro suplente de la final entre Chelsea y PSG. Es el que genera mayor credibilidad y uno de los que designan frecuentemente en partidos finales o de alto riesgo en el torneo local. También dirigió, con gran personalidad, la final de la Copa Libertadores 2024. Aunque no está completamente exento de el aire de desconfianza de los arbitrajes con Barracas Central (recientemente tiene un muy polémico partido entre ese equipo y Huracán), está entre los dos más creíbles.
Tiene 41 años, debutó en 2013 y es árbitro FIFA desde 2015, es el que tiene mayor trayectoria, que incluye Copa América 2024 y Mundial Sub 20 2025, superclásicos en la Argentina y múltiples partidos de copas de la Conmebol; en noviembre pasado dirigió la final entre Flamengo y Palmeiras, aunque lejos estuvo de ser su mejor actuación. Su experiencia lo hace surfear situaciones, pero es muy fluctuante entre el rigor y la permisividad, y localmente también se le recuerda poca afección a cobrar en contra de Barracas.
Es el más joven (37) y reciente: debut en 2019 e internacional 2022. Conocido por haber salvado a un futbolista del ascenso con maniobras de resucitación (es guardavidas), mostró muy buenas condiciones y tuvo un ascenso rápido que lo llevó al Preolímpico y los Juegos de París 2024 y también al Mundial de Clubes 25, pero después de ese veloz crecimiento, empezó a tener dificultades para sostener el equilibrio en partidos de alta exposición, como Boca-River y un River-Platense por playoff que resultó escandaloso.
El más longevo del equipo (45) es el que no alcanzó la categoría de internacional en una prolongada carrera como árbitro de campo (desde 2016), pero sí en la especialización como árbitro VAR, en cuya condición fue designado para este mundial, después de un "mano a mano" con Silvio Trucco. Aunque aún dirige en campo, fue bien evaluado como asistente de video, y fue el AVAR 3 (tercer asistente en la cabina) en la final de la Libertadores 2024. No es un árbitro con sospechas sobre su honorabilidad, pero no está exento de fallos dudosos en favor de Barracas Central.
Hay también cinco árbitros asistentes, uno de los cuales batirá el récord que compartía con Maidana de haber ido a tres mundiales. El platense Juan Pablo Belatrti (46 años), debutante en 2008 y FIFA desde 2011, estuvo en Brasil 2014, Rusia 18 y Qatar 22. El de Norteamérica será su cuarto mundial, además de haber actuado en Copa Confederaciones, Copa América y Juegos Olímpicos.
Lo acompañarán Gabriel Chade (45, tiene Copa América y Copa Árabe), Maximiliano Del Yesso (47, fue al Mundial Sub 20 con Falcón), Cristian Navarro (41, Copa América 2024) y Facundo Rodríguez (40, Copa América y JJ.OO. 24 y Mundial de Clubes 25).
En los últimos dos años, en la liga local a veces daba la sensación de que el único que podía dirigir partidos muy calientes o finales era Nicolás Ramírez (39 años). Pero no fue designado a torneos de selecciones, y aunque se le realiza seguimiento, quedó por debajo de la experiencia internacional de los otros. Aunque en los torneos locales parece el mejor (no escapa del todo tampoco al "efecto Barracas", con un polémico arbitraje reciente en un partido con River), pierde en la comparación de trayectoria FIFA, en la que la Conmebol les ha dado prioridad sobre él a Tello, Herrera y Falcón.