Tensión en el juicio por la muerte de Maradona: pidieron que no declararan sus hijas
Continúa la tensión en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Este martes, en el inicio de la tercera audiencia, el abogado defensor Rodríguez Jordan, que representa a la psiquiatra Agustina Cosachov, señaló que los herederos mayores de edad fueron responsables de la salud de Diego y que no deben declarar bajo juramento porque podrían autoincriminarse. Habló de abandono de persona.
Fernando Burlando, abogado que representa a Dalma y Gianinna Maradona, expresó al respecto: "Nunca se mencionó algo tan agresivo para la dignidad de una persona ni para con una víctima".
La audiencia continúa y en breve comenzaría a declarar Gianinna ya que los jueces rechazaron el pedido del abogado defensor de una de las imputadas. "El argumento es materia de otra investigación, no de este juicio y resulta extemporáneo. Corresponde mantener a Gianinna Maradona y al resto de los hijos en calidad de testigos. Sí voy a dejar constancias que en el contrainterrogatorio de la defensa no voy a permitir preguntas imputativas que busquen probar su responsabilidad penal”, resolvió el juez Alberto Gaig.
La segunda audiencia, la semana pasada, también había sido bastante álgida. Leopoldo Luque, neurocirujano y médico de cabecera del Diez, había vuelto a tomar la palabra para meterse de lleno en la polémica por sus mensajes que salieron a la luz. Intentó darles contexto, habló de su relación con Maradona y dejó frases fuertes que reavivaron la grieta en el proceso.
Tras el cuarto intermedio, el médico decidió explicar el trasfondo de esos chats. “Voy a comentar los mensajes desordenados”, arrancó. Y enseguida buscó humanizar el vínculo: contó que se sintió identificado con Diego por sus orígenes humildes y que, con el tiempo, dejó de verlo como ídolo para tratarlo como una persona más.
Según su relato, la relación se fue construyendo desde 2017 y se intensificó después del regreso de Maradona de México. “ Lo empecé a ver mal, triste, tomaba mucho alcohol”, dijo. En ese contexto, aseguró que intentó acercarlo a distintos especialistas, aunque muchas veces no logró concretar las consultas. “ Yo lo iba a ver y me preocupaba por él”, insistió.
Luque puso el foco en los mensajes que generaron ruido y buscó relativizarlos. “Hay muchos mensajes que no van a pasar, donde yo aconsejo”, explicó, remarcando que también sugería controles médicos y acompañamiento profesional. Y fue directo al punto más sensible: “ Yo lo quería ayudar”.
Además, intentó bajar el tono de algunas frases que se viralizaron. Sobre aquel comentario en el que decía que le iba a “comer la cabeza” a la familia, sostuvo que no fue literal: “Lo dije, sí, pero le seguía la corriente en todo (NdR: Luque a Pomargo)", aclaró ante el tribunal.
En otro tramo de su declaración, el neurocirujano cargó contra el círculo cercano del ex capitán de la Selección Argentina. “La familia no quería que yo lo tocara”, disparó, marcando límites sobre su rol dentro del equipo que lo atendía.
Incluso aseguró que no tuvo margen para intervenir quirúrgicamente como hubiese querido: “El único momento donde yo podía intervenir como médico, usar mi conocimiento que con mucho esfuerzo logré, no me lo permitieron”. En esa línea, también dejó en claro que, desde su mirada, la mejor opción era que Maradona siguiera en la clínica y no regresara a su casa.
Luque explicó que había tres caminos posibles para el Diego: tratamiento domiciliario, traslado a un centro de rehabilitación o una internación involuntaria, que va en contra de la ley de salud mental. Según dijo, ninguna alternativa era sencilla y todas dependían de decisiones compartidas.
También remarcó que las hijas se opusieron a ciertas opciones más drásticas. Y sobre una de las frases más polémicas de los chats, en la que insultaba a Jana, intentó justificarla: “ Cuando digo que Jana es una pelotuda, lo dije porque la única opción viable era la internación domiciliaria. Diego no quería ir a un centro de rehabilitación."
Para cerrar, volvió a delimitar su función dentro del equipo: “ Yo soy neurocirujano, no soy clínico, no soy psiquiatra, ni psicólogo, lo que generé es un vínculo y una relación. Yo dejé mi función explícita. Nunca oculté mi función".

