Argentinos le ganó a Racing, que jugó casi todo el partido con uno menos y se perdió el empate sobre el final

Con goles de Molina y López Muñoz, el Bicho venció 2-1 a la Academia, que sufrió la expulsión de Maravilla y que pudo haberlo igualado con Aguirre en la última del partido.
- ⚽️ Argentinos Juniors abrió el marcador con Molina; Cannavo empató 1-1 tras un pase de Tello, y López Muñoz marcó el 2-1 para el Bicho.
- 🟥 Maravilla Martínez recibió tarjeta roja directa a los 21 minutos del primer tiempo por un codazo a Kevin Gutiérrez.
- 🧒 Santino Aguirre, debut en Primera, tuvo una oportunidad para empatar en la última jugada, pero su remate terminó desviado y provocó llanto.
- 💪 Racing jugó gran parte del duelo con diez jugadores y mostró garra e insistencia hasta el final, sin rendirse.
- 🔄 Ausente Zaracho por lesión; Ortegoza entró desde el inicio y, si bien arrancó poco gravitante, mejoró en la segunda mitad.
- ⚙️ Miljevic llevó la pelota hacia el ataque en un 4-3-2; buscó soluciones aunque hubo imprecisiones.
- 🧭 Argentinos dominó la segunda mitad y manejó mejor la pelota, con López Muñoz, Prieto y Lescano marcando el pulso ofensivo.
- 🧤 Lautaro Díaz tuvo un mano a mano que Cortés le negó; si lo convertía, Racing habría conseguido al menos un punto.
- 🩹 Di Cesare sufrió una lesión tras un sacudón, sumándose al desgaste que atravesó Racing en la noche.
Santino Aguirre quebraba en llanto. El juvenil, en su debut en Primera, había tenido en su pie derecho lo que hubiera sido un empate muy valioso para Racing en la última jugada del partido. Valioso porque actuó más de un tiempo con uno menos y porque, en otra circunstancia muy adversa, sufrió el sacudón que le provocó la impactante lesión de Di Cesare. Pero el pibe, con el arquero vencido, de frente al arco, sacó un remate desviado y la angustia lo demolió. A la Academia se le rompía la última cuota de esperanza que le quedaba y se iba con una derrota que vendió cara. Con corazón, con valentía, insistió hasta el final. Aunque no pudo.
Racing hizo su excursión a La Paternal necesitado de calma después de una caída ante Tigre que hizo estallar al Cilindro por la bronca de su público contra jugadores, Diego Milito (presidente) y toda la CD. Con esa mochila salió a jugar en un estadio donde su dueño no perdía desde hacía 23 partidos. Como primera mala señal de la noche, debió sobreponerse a la irresponsabilidad de Maravilla Martínez en ese codazo a Kevin Gutiérrez que le valió la roja directa a los 21’ del PT. El equipo ya estaba 1-0 abajo por el gol de Molina y el camino asomaba muy dificultoso con 10. Pero nada había aportado el 9 el lapso que permaneció en cancha y poco, también, se notó su ausencia en esa primera etapa. El conjunto de Vojvoda tuvo un gran mérito: pese a su inferioridad numérica, se acomodó incluso mejor que con 11 porque Matko Miljevic fue de punta (en un 4-3-2) y, más allá de sus imprecisiones, llevaba la pelota hacia adelante.
Aunque hubo algo más loable todavía. Y es que la Academia rápidamente ponía las cosas 1-1 gracias a esa buena definición de Cannavo tras un delicioso pase del pibe Tello. Racing no se enamoró del resultado. Se atrevió. Detectó que Argentinos no daba garantías defensivas cuando lo apretaba y fue por más. Mljevic no tuvo su mejor partido porque le faltó justeza en los metros finales y en sus ensayos de remates. Pero empujaba. Tello era el mas criterioso con el balón, Díaz obligaba y Nacho Rodríguez hacía todo: defendía bien, corría incansablemente, mandaba buenos centros, rompía líneas por el centro...
Ausente Zaracho por lesión, Ortegoza (entró en su lugar desde el inicio) tenía escasa gravitación, aunque en la segunda parte creció, sobre todo en defensa. En ese período fue cuando Racing, con signos de cansancio, retrocedió varios metros en el campo y le cedió la pelota a Argentinos, cuyo ADN es manejarla muy bien. Se agiganto López Muñoz, Prieto pofundizara por izquierda, Lescano se asociaba, Molina pivotaba. Y el Facha Gutierrez marcaba, omnipresente, y distribuía con mucha claridad... En uno de sus ataques, el Bicho aprovechó un mal rechazo de Colombo (cabeceó hacia el medio) y López Muñoz, con el empeine, ajustó su remate junto a un palo de Cambeses, que ya había tapado un par. Como el local no brindaba seguridad del medio haca atrás, siempre daba la sensación de que Racing podía hacerle daño. Y casi lo consigue de no ser por ese mano a mano que Lautaro Díaz desperdició: Cortés le tapó el remate. Hubiera sido un punto muy importante para Racing. Pero el “hubiera” no alcanza.
Créditos: ESPN.

