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El Rojo empató con la Lepra mendocina en el arranque del ciclo de Viera

Dufume
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AI
  • 🧭 Viera, nuevo entrenador de Independiente, propone un 4-1-4-1 con Montiel a la derecha y Palais a la izquierda; intenta un cambio de idea, pero está claro que aún está lejos de implementarlo por completo.
  • ⚡ Al inicio el Rojo mostró intención de atacar y tuvo la posesión, pero apostó demasiado por el juego por bandas y le faltó juego interior para desequilibrar.
  • 🛡️ Independiente Rivadavia, rival sólido, se cerró bien al principio y luego presionó en el medio; con tres centrales dominó la fase inicial y complicó a Ávalos y la generación de juego del Rojo.
  • 🎯 Lepra generó tres llegadas claras: una salvada en la línea de Arrayago ante Arce (con gran habilitación de Salas), un remate de Fernández cerca del ángulo y otra atajada de Rey ante Fernández; además, un desborde de Palais terminó en un tiro de Millán que rozó el palo.
  • 🔥 El Rojo mostró rebeldía e intensidad, buscando más por ambición que por juego; adelantó a los laterales y Millán tuvo más protagonismo en ataque.
  • 🔄 Para intentar más, Viera sacó a Montiel y Palau e ingresaron Gutiérrez y Abaldo; el chileno encontró una buena opción tras una habilitación de Ávalos.
  • 🤔 Aun así, surge la duda de si el cambio debía ser Pérez Cursi para darle juego interior, algo que podría haber cambiado la dinámica.
  • ⏳ El partido fue agotándose y se dejó ver el desgaste; el cero parecía inamovible, aunque Lomónaco cabeceó en el descuento y Rey salvó para preservar el 0-0.
  • 🎭 Balance y sensación: el segundo tiempo fue mejor que el primero; la hinchada despidió al equipo con silbidos e insultos hacia la Comisión, pero para Viera es un buen inicio en un proceso largo y prometedor.

Jadson Viera no es mago. Acaso habrá tenido un par de entrenamientos con sus jugadores, y a lo sumo habrá tirado un par de conceptos de su idea. Pretender que cambie la dinámica de un equipo que hasta aquí convivió con la inconsistencia sería una osadía. De todas formas, el nuevo entrenador del Rojo se pasó todo el partido dando indicaciones, corrigiendo. Se nota que sabe lo que quiere y se nota, también, que por ahora, con toda lógica, está lejos de eso.

¿Qué propuso de nuevo el DT? Un equipo abierto para atacar, con un 4-1-4-1 bien marcado, con Montiel en la derecha y Palais en la izquierda. Sorprendió al comienzo, por la actitud que le puso todo el equipo al nuevo plan, porque tuvo la pelota y se animó a explorar cerca del Bolcato. Pero apostar a una sola cosa (el juego por bandas), sin tener juego interior para enriquecer los ataques, lo fue condenando a la repetición, y el impulso fue perdiendo fuerza a cada minuto.

Además, claro, Independiente Rivadavia no es cualquier rival. Tiene funcionamiento, jugadores de nivel y un rendimiento alto sostenido en el tiempo. El equipo mendocino se cerró al principio, y cuando dio un paso al frente para presionar en el medio empezó a dominar tácticamente el partido. Con los tres centrales controló a Ávalos, con los cuatro del medio contuvo la zona, y lo complicó con la habilidad de Fernández y la movilidad de Salas.

Así, la Lepra empezó a dominar el partido desde su practicidad, y le fabricó al Rojo tres llegadas claras: una salvada en la línea de Arrayago ante Arce ( gran habilitación de Salas), un tiro de Fernández cerca del ángulo y una salvada de Rey ante el mismo Fernández a boca de gol.

Todo, ante un Independiente que se fue repitiendo hasta desgastarse y que sólo generó una chance clara: un desborde de Palais que encontró a Millán en la puerta del área, cuyo tiro de puntín besó el palo izquierdo. Fue la primera vez que el equipo de Viera intentó algo más que no fuera al centro para Ávalos.

Al menos, este Rojo mostró algo de rebeldía y de intensidad. Y lo fue a buscar más por ambición que por fútbol, y se animó a soltar a los laterales, y fue ahí cuando Millán se activó. Le siguió costando generar situaciones, pero al menos geográficamente estuvo mucho más cerca del arco contrario, aún con el riesgo latente de permitir ataques fáciles ante una desfensa expuesta (ojo con Arrayago, pinta bien).

Viera apostó, entonces, por mantener la intensidad sin modificar el plan y cambió los extremos: afuera Montiel (se fue caliente) y Palau, adentro Gutiérrez (de buen ingreso) y Abaldo. Yenseguida, lo tuvo el chileno desde buena posición ( gran habilitación de Ávalos) y después Bolcato le ahogó con el pecho un tiro corto de Millán.

Ayudó, claro, un Independiente Rivadavia que dejó de presionar, que se cansó (viene con mucho trajín)y apostó al empate. Y aún con espacios para explotar, apenas generó un par de situaciones que no llegaron a inquiertar a Rey.

Viera, al final, puso a Cabral para ver si le daba algo de juego interno, pero sufrió lo mismo que Millán: la falta de compañía. ¿Y si el cambio era por Pérez Cursi? Para pensar.

Igual, el Rojo siguió intentando hasta el final, pero otra vez se fue desgastanto en sus repeticiones. Se quedó sin energía y el cero no se movió, pese al cabezazo de Lomónaco en el descuento que sacó el arquero. Hubiera merecido algún golcito, porque tuvo la vocación de ganar y no se conformó con el 0-0.

De todas formas, no es un mal partido para Independiente, de mejor segundo tiempo. De todas maneras, la gente despidió al equipo con silbidos y con insultos a la Comisión, algo que se viene repitiendo en los últimos partidos. Es un veredicto injusto, si bien se entiende que la bronca viene de arrastre, lo que hizo ayer el Rojo en el segundo tiempo merecía algún reconocimiento de la gente que seguramente está herida. Para Viera, es un buen comienzo. Aunque dio un primer pasito, la travesía será larga y dura.

Video: TNT Sports

Video: @serepettovello

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