Boca y River, en problemas: ¿quién está peor?
El mundo Bover se retuerce por un comienzo de año a los tropezones de los dos gigantes. Millones de hinchas de Boca y de River se preguntan dónde está la salida. Partido tras partido, los equipos que dirigen los cuestionados Claudio Ubeda y Marcelo Gallardo muestran signos de involución. Por eso, una pregunta surge natural: ¿quién está peor?
Con siete puntos cada uno en cinco fechas del torneo Apertura, Boca está séptimo en su grupo y River se ubica octavo: ambos, en puestos de playoffs. Es verdad que la temporada recién arranca, pero por tabla anual ambos no están en puestos de clasificación ni siquiera para la Sudamericana 2027.
Números que evidencian situaciones problemáticas en ambos bandos, con dificultades manifiestas en la generación de juego, en la endeblez para afrontar situaciones complejas, en las decisiones estratégicas, en la respuestas individuales en la cancha y en una especie de continuidad de lo que vienen atravesando en los últimos tiempos.
Los dos partidos que ganó Boca fueron ante Riestra y Newell's en la Bombonera: los dos equipos que empezaron la fecha últimos en la zona. Además, el Xeneize perdió con Estudiantes y Vélez de visitante y empató con Platense de local, noche que terminó con silbidos y el Sifón Ubeda más cuestionado y endeble que nunca.
En medio de una racha de lesiones de sus atacantes, caídos los pases de los que estuvieron a punto de llegar (Hinestroza y Cetré, fundamentalmente) y ahora con la opción de Bareiro, el enorme inconveniente de Boca está en la generación de juego. Ni la presencia omnipresente de Paredes puede subsanar tal déficit.
A poco más de un mes y medio del regreso a la fase de grupos de la Libertadores, Boca está a tiempo de mejorar y reencauzar el rumbo. La enorme pregunta es cómo hacerlo...
El lapidario 1-4 ante Tigre en el Monumental y el lánguido 0-1 con Argentinos terminaron con la primaverita de River, con ese envión inicial que trajo victorias ante Barracas Central y Gimnasia LP (jugó casi todo el partido con 10) y un empate con Central en Rosario.
Estas dos últimas derrotas destaparon y recrudecieron esa enorme cadena de fallas que experimentó River en la última parte del 2025 y llevaron a lo impensado y lógico, al mismo tiempo: los severos cuestionamientos a las decisiones y la continuidad de Marcelo Gallardo en el cargo donde hizo historia.
A horas de un partido incomodísimo ante Ciudad Bolívar por la Copa Argentina (a Boca le tocará en una semana ante Gimnasia de Chivilcoy) y a un mes y medio del debut en la Copa Sudamericana, River también está a tiempo de mejorar y enderezar su andar. La gran pregunta es cómo podrá hacerlo...