La gran fiesta de Central con un ataúd con foto y apellido Verón
- 🏆 Rosario Central gana la Supercopa Internacional 2026, su tercer título en tres años y la 14ª estrella en el escudo.
- 🎉 La celebración fue en Rosario, con miles de hinchas que se acercaron al Monumento a la Bandera para recibir al plantel.
- 🚍 Los jugadores llegaron en un micro ploteado con los colores azul y amarillo y la frase Campeón Supercopa Internacional 2026.
- 🔥 El festejo estuvo cargado de humo, banderas, pirotecnia y cánticos mientras levantaban la copa.
- 🪦 En la celebración se mostró la tapa de un ataúd con mensajes sobre Verón y "EDLP QEPD", mostrado por algunos jugadores.
- 🌟 Ángel Di María fue la gran figura de la noche: confesó que no quiere retirarse y volvió a darle una alegría al club.
- 🎶 La celebración siguió al ritmo de la percusión y de temas de la banda, con Di María agitándose junto a la hinchada.
- 🕴️ Más de 30 jugadores quedaron en el techo del micro, todos participando con saltos, gritos y canciones.
- ⏰ El festejo empezó horas antes de las 19 y la caravana fue ganando las calles, teñiendo la ciudad de azul y amarillo.
- 🏁 El equipo apunta al Clausura y a la mejor posición en la tabla anual mientras disfruta del momento.
- 📸 La celebración dejó imágenes memorables, entre ellas el momento de Di María celebrando con la afición.
La alegría en Rosario no para. Y tampoco parece que vaya a cesar en breve. Ni la postergación de la celebración pudo evitar que miles de hinchas se acercaran al Monumento a la Bandera a recibir a un plantel que le dio su tercer título en tres años y que sumó la decimocuarta estrella al escudo de Central. Poco le importaron a la gente las polémicas, los disturbios sobre el final o los audios del VAR. El festejo sigue y una parte de la ciudad es carnaval.
En un colectivo ploteado con los colores del Canalla y en el que se inscribe la frase: " Campeón Supercopa Internacional 2026", los jugadores no quisieron ser menos y llegaron al compás de la gente: desacatados. Alzando y revoleando la copa en brazos, entre humo, banderas, pirotecnia y los cánticos de la gente, todo el equipo fue recibido como verdaderos héroes en la plaza. Y todo, claro, con un denominador en común: el azul y el amarillo.
En ese festejo, se mostró la tapa de un ataúd. De un lado estaba una foto de Juan Sebastián Verón y la inscripcion "porteño llorón". De otro lado de estaba "EDLP QEPD y otra foto de la Brujita junto a su apellido. Esto fue mostrado por algunos de los jugadores subidos arriba del micro, dos de ellos fue Franco Ibarra y Gaspar Duarte.
Franco Ibarra y sus compañeros festejaron el título de la Supercopa Internacional arriba de un micro ploteado. X Ale Gerbaudo.
#Central Monumento Auriazul pic.twitter.com/5d6oEGWdP4
La gran imagen de la noche fue la de Angelito Di María. "Todos me quieren retirar, pero no va a pasar. Lo digo siempre: no me quiero retirar. Quería volver al fútbol argentino. Quiero seguir ganando cosas, ser campeón", declaró hace un par de semanas. Y en cuestión de 20 días, volvió a darle una alegría al club de sus amores.
¿La celebración? Acorde a lo que cualquier hincha haría: al ritmo de la percusión que sonaba de fondo y los hits de la banda de la Academia rosarina, el Fideo agitaba los brazos para seguir el aguante.
¡FIDEO, DESATADO POR COMPLETO! Ángel Di María, como hincha más festejando con los fanáticos canallas la consagración de Rosario Central en la #SupercopaInternacional 🏆 pic.twitter.com/x9eaYTPANr
Ojo, el resto de players tampoco se quedó atrás. En el techo del vehículo no había menos de 30 jugadores y todos, por más chicos o grandes que fueran, seguían la tónica del paisaje: saltos, gritos y canciones que reflejan un momento de alegría y de dulzura total. Una multitud festejó en Rosario y los de Almirón recibieron un plus anímico en medio de una recta final en la que quieren pelear por el Clausura y sueñan con la tabla anual.
El festejo no comenzó a las 19, hora que pactó el club para el arranque de la fiesta. Desde varias horas antes, los hinchas ya habían tomado las calles de Rosario para acompañar una celebración que se empezó a vivir mucho antes de la llegada del plantel al Monumento a la Bandera.
Con camisetas, banderas, bombos y bengalas, los simpatizantes fueron acercándose de a poco al punto de encuentro, mientras la caravana crecía a cada minuto y teñía de azul y amarillo distintos rincones de la ciudad. Familias enteras, grupos de amigos y fanáticos de todas las edades se sumaron a una movilización que convirtió la espera en parte de la celebración y que quedará guardada en la retina del hincha.

