Sifón sin gas: Ubeda y una derrota que otra vez pone en debate su ciclo
- ⚽️ Boca cayó 0-2 ante Vélez, con dos golazos de Matías Pellegrini a los tres minutos, un golpe que condiciona el inicio del 2026.
- 🔽 Este resultado agrava la mala imagen fuera de casa y se suma a la derrota ante Estudiantes en La Plata.
- 🗣️ El capitán Paredes manifestó incomodidad con el nuevo triple cinco propuesto por el entrenador.
- ⏱️ Merentiel fue cambiado por Ángel Romero justo antes del primer gol; el delantero no estuvo al 100% tras volver de lesión.
- 🥅 Boca apenas pateó al arco y el rendimiento no se sostiene por ausencias como Zeballos; el banco no dio respuestas (Zenón y Delgado no funcionaron; Aranda y Zufiaurre mostraron destellos).
- 👶 Los jóvenes Aranda y Zufiaurre destacaron; Barinaga sumó minutos como parte de las variantes del equipo.
- 🤼♂️ Guillermo Barros Schelotto le ganó el duelo táctico a Ubeda, marcando la diferencia entre ambos entrenadores.
- ⚖️ Con este golpe, la incertidumbre sobre si Ubeda es el entrenador indicado para la Libertadores 2026 se intensifica y el crédito del cuerpo técnico se reduce.
Su rostro, incrédulo, lo decía todo. Claudio Ubeda vio, de repente, cómo su Boca se desmoronaba en apenas tres minutos con dos mazazos (y golazos también) de Matías Pellegrini. Como fuera, son dos golpes que van más allá de la derrota en Liniers. Porque afectan su ciclo, porque lo sacude, porque lo interpela. Sobre todo, porque es la segunda derrota de visitante dejando una floja imagen, como ya pasó con Estudiantes en La Plata.
Incluso, el fastidio que mostró Paredes con el funcionamiento de Boca también suma a la causa, porque el cinco y capitán no se sintió nada cómodo con el nuevo triple cinco que ensayó el DT (esta vez, con Milton Delgado como volante central posicional y el campeón del mundo y Ascacibar como internos por cada lado). Por eso, por todo, es una derrota que tendrá secuelas, porque en definitiva también marca el andar irregular de Boca en el arranque de este 2026.
Los cambios también afectan al DT, porque de mínima lo sientan a la mesa del debate. Porque nada de lo que intentó le salió bien. Sobre todo, porque justo en la previa al primer gol de Vélez sacó a Merentiel para poner a Ángel Romero. Es cierto que a la Bestia le costó y no se lo vio bien físicamente tras volver de la lesión que lo marginó las primeras tres fechas. Pero Boca lo hubiera necesitado en cancha para intentar una reacción que nunca llegó.
Boca, en definitiva, casi no pateó al arco. Y eso también expone el rendimiento de un equipo que parece no encontrar su forma y que está sufriendo demasiado algunas ausencias (sobre todo, ayer, la del Chango Zeballos). Claro que en ese combo hay responsabilidad del cuerpo técnico (ayer sumó otro más, con Barinaga), pero tampoco hubo respuestas desde el banco sobre cómo remendar la cuestión: Zenón no fue solución, Delgado como cinco posicional tampoco y solo los pibes Aranda y Zufiaurre salvaron la pilcha.
El Xeneize no solo no tuvo funcionamiento, sino que Guillermo le ganó ampliamente el duelo táctico a Ubeda, estableciendo ahí también la diferencia de jerarquía entre ambos entrenadores. Y como si fuera poco, ya con el 0-2 en el marcador, Boca no tuvo ni juego ni rebeldía para cambiar la historia, ni siquiera después del descuento de Zufiaurre.
Por todo, es una derrota que pega fuerte, por el contexto, por la manera y porque nuevamente pudo terminar en goleada en contra. Y además, claro, porque potencia la incertidumbre sobre si Ubeda es justamente el DT indicado para que Boca afronte el mayor objetivo de este 2026: la ansiada Libertadores. Otra vez volvió a defraudar y, ahora sí, el crédito empieza a achicarse...
Video: TNT Sports