Flechita para arriba: los niveles que levantaron en Boca desde la llegada de Arruabarrena
- 馃幆 Direcci贸n t茅cnica decisiva: Arruabarrena lleva 100 d铆as al mando y ya se reflejan resultados y un Boca con un sello distinto.
- 馃搱 Racha de 15 partidos sin perder: muestra un camino de crecimiento sostenido.
- 馃 Rendimiento individual destacado: jugadores como Carlos Palacios empiezan a rendir con confianza y respaldo del cuerpo t茅cnico.
- 馃Г Porter铆a s贸lida: 脕lvaro Montero dio seguridad y puntos clave en momentos clave.
- 馃洝 Defensa consolidada: Di Lollo y Herrera se afianzan como centrales, pese a lesiones y rotaciones.
- 馃Φ Laterales que suman: Leandro Lozano se convirti贸 en figura, a pesar de sus lesiones, y aporta en defensa y ataque.
- 鈿欙笍 Mediocampo estable: base con Ascacibar, Paredes y Delgado; un joven aporta libertad y el capit谩n lidera la contenci贸n.
- 馃攧 Revulsivos y titularidad: Tom谩s Aranda y Alan Velasco ganan protagonismo; Leonel Flores toma la titularidad por encima de Villa.
- 馃専 Refuerzos que cambian el ciclo: Enner Valencia llega y eleva el nivel; Merentiel mejora su rendimiento y Romero aporta (doblete ante Central C贸rdoba).
- 馃敟 Conclusi贸n: Boca muestra un camino claro hacia "ir por todo", con un nuevo sello y expectativas altas.
La clave estaba en el entrenador, dir谩n algunos. En el tiempo y la maduraci贸n de procesos, a帽adir谩n otros. Lo cierto es que los resultados est谩n a la vista, y a Boca el presente le marca una realidad muy diferente al 18 de junio, el d铆a en el que Rodolfo Arruabarrena comenz贸 su segundo ciclo al frente del equipo. Exactamente 100 d铆as antes del partido del domingo ante Racing, que elev贸 las expectativas xeneizes al m谩ximo.
Lo cierto es que no s贸lo de resultados se entusiasman los hinchas y todos los que integran el Mundo Boca, desde adentro hacia afuera. Porque la racha de 15 partidos sin conocer la derrota es parte de un camino, s铆. Pero una de las razones m谩s contundentes para explicar el crecimiento del equipo son los niveles individuales, y ah铆 el an谩lisis se puede hacer en detalle, con la indudable influencia del cuerpo t茅cnico.
El caso que puede servir como ejemplo es el que las propias redes del club destacaron tras la remontada hist贸rica en Rosario: el de Carlos Palacios, a quien el posteo que protagoniz贸 estuvo acompa帽ado de la frase "Flechita para arriba", que en el lenguaje videojuego significa que est谩 "de racha", o con confianza.
Video: ESPN
El panorama del chileno (quien tuvo sus primeros minutos destacados en m谩s de un a帽o) lo complet贸 el propio DT en conferencia, al marcar la importancia que tiene -para ese jugador en particular- el cari帽o que el entrenador de turno le debe dar para sacar su mejor versi贸n. Una clara muestra de los frutos del trabajo de estos meses.
Video: TyC Sports
Sin embargo, no puede ser una pieza que aport贸 tan poco en los 19 partidos que lleva jugados el equipo la muestra m谩s cabal de niveles elevados desde el inicio y hasta el presente. L铆nea por l铆nea, las dudas de 脕lvaro Montero en el inicio encontraron en la templanza del equipo un arquero que ya le dio puntos al equipo (la clasificaci贸n con V茅lez, su firmeza en San Pablo y mucho m谩s) y que se fue a su selecci贸n como una pieza clave de este Boca.
En defensa, las dudas iniciales de los centrales los hac铆a rotar indistintamente sin que ninguno genere la sensaci贸n de hacerse irreemplazable. Hasta que la decisi贸n fue bancar a Lautaro Di Lollo y -sin m谩s opciones por las lesiones de Ayrton Costa y Marco Pellegrino- apostar por Facundo Herrera, una de las grandes apariciones y consolidado como parte de la zaga titular en esta etapa del proceso.
Los laterales no dejaban mucha opci贸n, aunque en el derecho la confianza para Leandro Lozano, a煤n con sus dos lesiones en este breve tiempo, terminaron dando r茅dito porque el uruguayo se convirti贸 en una de las figuras del equipo.
El ecuatoriano meti贸 un triplete para meter a Boca en semifinales de Copa Argentina
Tampoco hubo demasiado margen en el medio, donde se mantuvo la misma formaci贸n del equipo anterior (Santiago Ascacibar, Leandro Paredes y Milton Delgado) aunque con distintas prestaciones, m谩s que nada en el pibe que aprendi贸 a moverse m谩s libremente y ser auxilio de todos, dej谩ndole el trabajo del cinco m谩s puro al capit谩n.
Ya hacia adelante, el punto m谩s revulsivo apareci贸 entre el puesto de enlace y el compa帽ero del 9. El primero de esos dos fue de Tom谩s Aranda -hasta su desgraciada lesi贸n- y de Alan Velasco desde ah铆: un punto m谩s que destacable para el Vasco y ese cari帽o que apunt贸 sobre Palacios, porque el ex Independiente arranc贸 la serie de partidos que lo convirti贸 en titular silbado por la Bombonera. Y as铆 y todo, el DT lo sostuvo.
El otro revulsivo es tambi茅n el segundo refuerzo que lleg贸 desde Boca Predio: Leonel Flores, a quien Arruabarrena se帽al贸 apenas se hizo cargo del plantel y a quien le dio la titularidad por encima del refuerzo estrella Sebasti谩n Villa.
Tal vez all铆, en el pibe que hasta fue convocado a la Selecci贸n por los partidos que jug贸 en estos meses en Boca, est茅 el mejor ejemplo de lo que pas贸 de un semestre a otro. Porque Flores vio desde la platea la eliminaci贸n de Boca de la Copa Libertadores, mientras Claudio Ubeda no encontraba en los jugadores que ten铆a en el banco opciones para cambiar un final de irreversible fracaso en el partido ante Universidad Cat贸lica.
Tambi茅n Miguel Merentiel mejor贸 su presente a partir del nuevo ciclo, a煤n habiendo empezado sin goles y con cr铆ticas. Fue otro al que el Vasco alent贸 desde los micr贸fonos, hasta que volvi贸 a ser el hombre festejo del equipo.
Y, claro, tambi茅n hay que marcar el trabajo del DT en los de afuera (tal vez usando la doctrina Bianchi, que siempre trabajaba m谩s en los suplentes porque los titulares estaban motivados de por s铆) en realidades como la de 脕ngel Romero y su doblete ante Central C贸rdoba, y justo en la semana en que la soluci贸n may煤scula se llam贸 Enner Valencia.
Con toda su trayectoria a cuestas, el ecuatoriano esper贸 su momento, se prepar贸, y Boca lo pudo disfrutar con toda su jerarqu铆a en el momento preciso, para ganarle a Racing con sus tres cabezazos marca registrada. Como la del Vasco, que ya le puso su sello indudable a un Boca distinto. Un Boca que va por todo.

