Paredes no se baja: el tratamiento especial para estar en Brasil y qué dicen en Boca
- ⚽️ Boca perdió 1-0 ante Vasco da Gama y necesita remontar en Brasil para avanzar a la final de la Copa Sudamericana.
- 🩹 Leandro Paredes sufrió un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho y su regreso es incierto.
- 🤞 Arruabarrena no lo descarta y el capitán buscará volver lo antes posible para la revancha del martes 20 de octubre.
- 💉 Arrancó tratamiento con plasma para acelerar la recuperación, similar al que tuvo para el Mundial.
- ⏳ La ventana es corta: podría llegar a la revancha con solo 11 días desde la lesión, pero depende de la evolución.
- 🧪 La evolución en los próximos días y cómo resista la exigencia física será clave para decidir si viaja a Brasil.
- 🏟️ Si no está para empezar, podría ingresar desde el banco para la revancha.
- ⚠️ Ya ha acelerado recuperaciones en el pasado, como cuando volvió a jugar tras 13 días ante Universidad Católica, con complicaciones.
- 🎯 En Boca esperan que Paredes aporte claridad en la circulación y serenidad ante la presión, valorado por el cuerpo técnico.
- 🗣️ Arruabarrena dijo que la decisión depende de la evolución y que seguirán evaluando en los próximos días.
- 🔜 Más allá de la revancha, Boca encara el superclásico, la definición de la Tabla Anual y el cierre del Torneo Clausura, por lo que su retorno es clave.
Boca perdió 1-0 ante Vasco da Gama en la Bombonera y quedó obligado a remontar la serie en Brasil si quiere meterse en la final de la Copa Sudamericana. En ese escenario, la posibilidad de recuperar a Leandro Paredes aparece como una ilusión que el Xeneize no quiere abandonar. Rodolfo Arruabarrena no lo descartó y el capitán hará todo lo posible para volver en tiempo récord de su desgarro en el isquiotibial derecho en la revancha del próximo martes 20 de octubre.
No será sencillo. Paredes sufrió un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho durante el encuentro ante Instituto y los plazos habituales de recuperación juegan en contra, porque su fecha normal de regreso sería el 1 de noviembre en el superclásico ante River. Sin embargo, Paredes tiene una intención clara: probarse, evaluar cómo responde la pierna y agotar las posibilidades de acompañar al equipo en una parada decisiva para la temporada.
Por lo pronto, arrancó con un tratamiento especial con plasma, el mismo que hizo para el Mundial. Para acelerar los tiempos.
El calendario le da una pequeña ventana. Si consigue llegar a la revancha, lo haría con apenas 11 días desde el partido en el que se lesionó. Por eso, en Boca saben que no alcanza solamente con las ganas del futbolista: será fundamental cómo evolucione durante los próximos días y qué sensaciones tenga cuando vuelva a exigirse en el campo.
Arruabarrena no lo descartó. "Ya hablamos demasiado. Saben lo que significa Leandro para nosotros. Él, como Tomy (Aranda), nos dan esa pausa que necesitamos", dijo el Vasco, en referencia a la capacidad de Paredes para darle claridad a la circulación de la pelota y serenidad al equipo en los momentos de mayor presión. Y para responder una pregunta sobre la presencia del capitán en la revancha, completó: "Hoy mismo hay jugadores que tuvieron inconvenientes y vamos a ver su evolución en estos días".
El fin de semana será clave. La idea es que Paredes pueda probarse para comprobar cómo responde físicamente y, a partir de allí, determinar si existe alguna posibilidad concreta de viajar a Brasil. Incluso si no estuviera en condiciones de jugar desde el arranque, la alternativa de integrar el banco de suplentes y convertirse en una opción durante el partido sería un escenario que el capitán intentará alcanzar.
No sería la primera vez que Paredes acelera los tiempos para estar en un compromiso determinante. Ya lo hizo cuando volvió a jugar después de apenas 13 días para enfrentar a Universidad Católica, en el cierre de la fase de grupos de la Copa Libertadores. Aquella vez decidió jugar tocado y el esfuerzo terminó agravando el problema físico. No sólo no jugó un buen partido y Boca quedó eliminado, la consecuencia fue una lesión que lo dejó afuera de los amistosos previos al Mundial y lo obligó a comenzar aquella etapa fuera del equipo.
La chance de que Paredes juegue lesionado en busca de una hazaña remte a aquella serie de Juan Román Riquelme ante Libertad de Paraguay en los cuartos de final de la Copa Libertadores 2007. Boca había empatado 1-1 en la ida en la Bombonera y fue a Asunción con su diez lesionado. Y en esas condiciones, dejó tres rivales en el camino y sacó un remate tremendo para meter el primer gol y festejar con el Topo Gigio. "No me quería perder el partido. Era muy importante para mí estar en la cancha", dijo JR, y luego les agradeció a los médicos y kinesiólogos.
Aquel desgarro de Riquelme nunca fue confirmado oficalmente con un parte médico, pero la noche épica de Riquelme en Paraguay quedó para siempre en la historia de Boca y alimentó su leyenda.. Hoy, casi 20 años después, nada es igual. Román sólo puede aspirar a mirar el partido desde el palco y en la cancha es Paredes el que podría decir presente. Con todos los riesgos que eso implica.
Por eso, aunque la voluntad del futbolista es una señal alentadora para Boca, el cuerpo médico deberá evaluar cuidadosamente las consecuencias. Una recaída podría prolongar todavía más su ausencia, justo cuando el equipo necesita recuperar a sus principales referentes para el tramo decisivo de la temporada. Porque después vendrá el superclásico, la definición de la Tabla Anual y el cierre del Torneo Clausura.
En ese contexto, la recuperación de Paredes será uno de los temas centrales de la semana. Boca necesita dar vuelta la serie, sabe que perdió a una pieza fundamental en la ida y mantiene una esperanza: que su capitán consiga acortar los tiempos y llegue, aunque sea para estar entre los suplentes, a una revancha en la que el Xeneize se juega mucho más que un partido.
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