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Guillermo Barros Schelotto, por primera vez rival desde su salida de Boca: de irse "en paz" a este reencuentro para "ganarlo" con Vélez

boca

"Lo que tenemos que ver ahora es el próximo partido, que es con Boca. Prepararlo y ganarlo. Si vamos mas allá de lo que tenemos que jugar nos vamos a equivocar y dar pasos en falso. Jugamos contra otro grande, que siempre está en la pelea, y trataremos de ganar”.

La pregunta era por los objetivos de Vélez. Si siempre debe estar dentro de los puestos de clasificación a la Copa Libertadores. Con el fondo rojo de la sala de conferencias del estadio de Independiente, Guillermo Barros Schelotto puso por sí solo este partido especial que se le viene a su equipo y a él. Boca en el Amalfitani, por la cuarta fecha del Torneo Apertura. La primera vez que tendrá enfrente esa camiseta azul y oro desde su salida a fines de 2018.

”Me voy en paz con el hincha, no quiero tener razón, en algún momento nos volveremos a ver”, fueron sus últimas palabras en una conferencia que no tuvo lugar a las preguntas para evitar cualquier polémica, sino que se sentó frente a la prensa junto a Daniel Angelici y expresó sus sentimientos, su agradecimiento a todos pero al hincha en especial por lo que vivió “como jugador y técnico”.

Su Boca que había perdido días atrás la final de la Libertadores con River. Y se cerraba así un ciclo de dos años tras 115 partidos con 62 victorias, 30 empates y 23 derrotas, y dos títulos locales.

La particularidad de su etapa como DT xeneize es que con el tiempo se fue valorando cada vez más. Incluso, reflejado en las encuestas de los últimos años cada vez que se fue un entrenador, siendo el preferido de forma unánime, siempre por muchos votos de ventaja sobre el resto. Internamente, a la distancia, un motivo de orgullo para el Melli y los suyos.

Y si bien alguna vez sonó fuerte con Juan Román Riquelme como dirigente, nunca llegó a concretarse ninguna propuesta. La más fuerte, a fines de 2024, para reemplazar a Diego Martínez. cuando finalmente terminó llegando Fernando Gago.

Entre su salida de Boca a fines de 2018 y este reencuentro como entrenador de Vélez, el Melli pasó primero por Los Angeles Galaxy, donde asumió en febrero de 2019 estuvo hasta octubre de 2020, y luego dirigió a la selección de Paraguay de octubre de 2021 a septiembre de 2023.

A partir de ahí, se instaló nuevamente con su familia en Estados Unidos y hasta comenzó los trámites para obtener la ciudadanía. Hasta que llegó el llamado de Vélez y, sin dudar, asumió en marzo de 2025. El club de su maestro Carlos Bianchi. Al que citó en varias ocasiones.

En ese primer año, al estar en distintas zonas, no se dio el enfrentamiento con Boca. Y hasta ahora, lo más cerca que estuvo del azul y oro fue un cruce tenso con Carlos Tevez, DT de Talleres, sin saludo en el triunfo 2-1 de la fecha 2 del Apertura.

El partido de este domingo será distinto. Especial en todo sentido por más que para la visita a la Bombonera falte toda una rueda. Guillermo es valorado por lo que hizo como DT y también por la gloria como jugador. Con 300 partidos, 86 goles y 16 títulos, entre ellos las Libertadores 2000, 2001, 2003 y 2007, y las Intercontinentales 2000 y 2003.

Por eso y mucho más, el Melli fue ídolo máximo antes que Martín Palermo y el mismo Juan Román Riquelme. Por sus corridas electrizantes, por su picardía barrial, por su viveza para dominar emocionalmente a los rivales (a los de River, sobre todo). Porque nunca estuvo desesperado por aceptar cualquier oferta del exterior y priorizó quedarse jugando con la azul y oro mientras los otros dos ídolos fueron a probar suerte a Europa. Al momento de irse, en 2007, el Mellizo era el referente máximo de la era del Virrey. Nada más y nada menos.

Román y el Chelo Delgado, hoy al frente del fútbol xeneize, fueron sus compañeros. Lo mismo varios entrenadores que hoy están en el staff de Boca Predio, caso Clemente Rodríguez, el Cata Díaz, Claudio Morel Rodríguez y el Chipi Barijho. Al ser en Liniers, difícilmente puedan cruzarse en esta ocasión.

El último de los jugadores que tuvo entre 2016 y 2018 era Frank Fabra y se fue a fines de 2025, por lo que ya no quedan rastros de su paso en el plantel. Pero la nostalgia de ver a Guillermo frente a Boca será imposible de evitar, más desde que su figura se realzara por lo que hizo estos meses en Liniers. ¿Volverán alguna vez a juntarse los caminos? La pregunta, claro, repiquetea en Guillermo, y sobre todo en los hinchas de Boca que lo esperan.

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