El dilema de Arruabarrena en el 11 de Boca vs. Vélez
- 🔄 Boca juega cada tres días, lo que obliga a planificar rotaciones para evitar lesiones y sostener el rendimiento.
- 💥 El golpe contra Riestra añade incertidumbre y tensión sobre cuánto arriesgar a corto plazo.
- 🧭 Desde la vuelta contra O’Higgins, los retoques han sido por funcionalidad, y el calendario exige más ajustes en el 11.
- 🎯 Debatiendo si enfrentar Vélez con lo mejor o reservar para Recoleta; la decisión se conocerá horas antes del partido.
- 💤 Podría haber pocos cambios; se evalúa descanso para Lautaro Blanco y la posible entrada de Malcom Braida, con Paredes quizá sujeto a descanso breve.
- 🥅 Sebastián Villa podría volver y reemplazar a Merentiel; Boca podría jugar sin un delantero puro en ciertos momentos, con Flores moviéndose por el costado.
- 📈 Mantener una buena posición en la Tabla Anual es clave, por lo que será necesario ganar ante un rival joven y rápido.
- 🗣️ Ricardo Rosica afirmó que Conmebol autorizó jugar en el Ducó; habrá reencuentro de Guillermo Barros Schelotto con el público y con Arruabarrena, lo que añade condimento al partido.
El slalom de Boca por la pendiente resbaladiza de jugar cada tres días pone a Rodolfo Arruabarrena en la incómoda situación de tener que decidir hasta qué punto vale la pena arriesgarse a jugar en la cornisa de la rotación tan temida. El golpe que se dio contra Riestra le agrega otro condimento a la duda, pero la certeza es que, más temprano que tarde, estará obligado a sentar titulares porque es mejor sufrir un partido que una lesión muscular de los que no tienen reemplazo.
Del 0-3 con el Malevo para acá, el Vasco hizo retoques estéticos en el equipo, más por una búsqueda de funcionalidad que para equilibrar cargas. Desde la vuelta contra O’Higgins para acá, el equipo juega cada tres días (Newell’s, Estudiantes, y ahora Vélez), lo que indica que Arruabarrena estará obligado a recurrir a opciones en el 11 titular.
¿Será Vélez el momento adecuado, o no sería recomendable poner lo mejor en un partido clave como el de esta tarde y en tal caso rotar contra Recoleta el martes, ante un rival menor en los papeles y con la chance de que la revancha en Paraguay da una bala más? Sobre todo porque Boca viene de jugar su mejor partido del ciclo contra Estudiantes y es grande la tentación de seguir el impulso ganador.
Así, el escenario está abierto y las cartas sobre la mensa, y así estarán hasta horas antes del partido, cuando el Vasco finalmente dé a conocer su decisión. Por lo pronto, el panorama apunta a que haya pocos cambios, si es que los hay. Acaso puede que Arruabarrena le dé descanso finalmente a Lautaro Blanco, que viene jugando todos los partidos, y en su lugar le dé una chance a Malcom Braida. El medio, que fue de lo mejor, seguramente seguirá igual, salvo que a Paredes lo siente un rato para no exigirlo demasiado. Dificil...
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No habría que descartar el regreso de Sebastián Villa, que sorpresivamente fue suplente contra el Pincha. Otra vez: por rendimiento no tendría que salir nadie, pero quizá el Vasco lo ponga en lugar de Merentiel, idéntico cambio al que hizo en el segundo tiempo contra Estudiantes en el Ducó. Ahí, Boca jugaría sin un referente de área puro (durante esos minutos la función la cumplió el pibe Flores, que de todas formas la rompió jugando por afuera).
Lo que queda claro es que la exigencia es la misma que en la previa del partido contra el Pincha. Para Boca es clave seguir bien posicionado en la Tabla Anual y para eso será necesario ganar un partido difícil por donde se lo mire, ante un rival con mucho pibe que suple la experiencia con velocidad y juego físico, algo que puede complicar a este Boca que viene levantando a costa de un esfuerzo difícil de sostener.
"Conmebol nos autorizó a jugar - esperemos que el último partido- en el Ducó" , explicó el Secreatario General del club Ricardo Rosica en diálogo con Radio La Red.
Quedará, claro, el reencuentro de Guillermo Barros Schelotto con el público de Boca, y en particular con Arruabarrena, con el que fue compañero en el inicio de la era Bianchi ( jugaron 97 partidos juntos y ganaron tres títulos, entre ellos la Copa Libertadores del 2000), lo que le agrega un condimento extra a un partido que los tiene todos, entre ellos dos equipos que juegan a ganar.
Video: @SC_ESPN

