La Copa vuelve a la Bombonera 413 días después: todo lo que pasó en el club desde aquel golpazo del 2025 a hoy
Tuvieron que pasar dos años para que Boca volviera a disputar la fase de grupos de la Copa Libertadores, algo que finalmente se concretó con el triunfo en Chile. Sin embargo, el cálculo del tiempo no se detiene. Porque ahora mismo, este martes, la Copa vuelve a la Bombonera 413 días desde su última vez. Muchas cosas sucedieron en ese lapso: cambios de entrenadores, jugadores que se fueron, otros que llegaron con Leandro Paredes a la cabeza, un Mundial de Clubes en el medio y uno de los hechos más tristes de la historia, como el fallecimiento de Miguel Russo. Por todo, lo que transcurrió fue mucho más que un año, un mes y 18 días. Mirá...
Aquella fatídica eliminación por penales frente Alianza Lima como local fue un golpe que marcó el rumbo del Xeneize en 2025 y del ciclo de Fernando Gago. Porque, si bien el equipo logró recomponerse en lo deportivo, el DT nunca pudo dejar atrás los cuestionamientos. Y eso, precipitó otros sucesos que se dieron en el club en todo este tiempo. A saber...
Esa eliminación dejó tambaleando a Gago, quien permaneció en el cargo un tiempo más, pero nunca logró recuperar la confianza. La caída ante River en el Monumental terminó por sellar su salida, no solo por el resultado sino también por las decisiones tácticas que generaron fuertes cuestionamientos.
Tras su partida, Mariano Herrón asumió de manera interina, conduciendo al equipo hasta los playoffs, donde Boca eliminó a Lanús por penales en octavos y cayó como local ante Independiente en cuartos de final.
Semanas después y tras una salida de San Lorenzo que también despertó polémica, Miguel Ángel Russo regresó al club para iniciar un nuevo ciclo. Su llegada trajo estabilidad y esperanza, consolidando una base que sería clave para el futuro.
Video: Camila Corrales (Olé)
Bajo su conducción, Boca disputó el Mundial de Clubes, donde estuvo a la altura frente a rivales de jerarquía y contó con un acompañamiento masivo de los hinchas, que coparon Miami y Nashville. Aunque quedó eliminado con un sabor amargo por no vencer ni siquiera al Auckland City. En ese proceso también se produjo una renovación del plantel, con la salida de varios jugadores, entre ellos un referente: Marcos Rojo partió a Racing.
Otro hecho trascendental fue justamente la vuelta de Leandro Paredes, quien rápidamente se convirtió en emblema y capitán del equipo, aportando liderazgo y un cambio de mentalidad. Campeón del mundo con Argentina y en plenitud, el 5 llenó la Bombonera en su presentación y enseguida empezó a cambiar el presente del Xeneize.
Sin dudas, la situación más triste y dolorosa: el club, el plantel, la gente y todo el fútbol argentino sufrió un duro golpe con el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, un acontecimiento que conmocionó a todos. Su despedida fue inolvidable, por el reconocimiento que tuvo el último entrenador en ganar la Libertadores con Boca, el amor que recibió su familia de hinchas de todos los equipos y un velatorio histórico en la Bombonera que honró su enorme trayectoria.
Tras el fallecimiento de Miguel, Claudio Ubeda, su ayudante y hombre de confianza, fue quién quedó a cargo. Aunque inicialmente fue observado de reojo, logró consolidarse en el cargo, ganando el superclásico por 2 a 0 y llevando a clasificar otra vez al Xeneize a la Libertadores (esta vez directo a fase de grupos) por la tabla anual.
Sin embargo, la eliminación ante Racing en semifinales del Clausura, volvió a dejar a un DT de Boca muy cuestionado y en la cuerda floja. No obstante, después de un tiempo de incertidumbre, Sifón fue ratificado por el presidente Juan Román Riquelme y, tras un inicio de 2026 marcado por la irregularidad y las lesiones (que lo puso otra vez en riesgo), el equipo logró recomponerse y hoy atraviesa un buen presente.
Por fuera de lo futbolístico, el club confirmó una noticia bomba: inició el proceso para ampliar su estadio, el deseo y la esperanza de sus hinchas. Así fue que la dirigencia, con su presidente Juan Román Riquelme a la cabeza, hizo el anuncio más esperado y puso en marcha el proyecto para aumentar la capacidad total actual en un 40 por ciento, hasta superar las 80.000 localidades totales.
De la mano de este renacer futbolístico, en el que el equipo lleva un largo invicto, el club tuvo una aparición futbolística explosiva: Tomás Aranda. El pibe, una verdadera joya de las Inferiores, se metió en el equipo como si llevara varios partidos en Primera y no sólo eso: le cambió la cara con su frescura. Esta noche, ante Barcelona, jugará su primer partido en Copa Libertadores en la Bombonera. Y ya viene de romperla en su debut absoluto ante la Católica, en Chile. Sí, un chico que se ganó la titularidad y ya que da que hablar...
Así, después de un largo camino lleno de cambios, desafíos y golpes emotivos, la Libertadores vuelve a la Bombonera. Un regreso que no solo marca el cierre de una etapa turbulenta, sino que también renueva la ilusión de conquistar nuevamente la ansiada Séptima.