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El apuntado por Boca para reforzar el arco y sus lazos con la historia reciente

Dufume
boca

Boca necesita arquero, hace mucho. Lo necesita desde que Sergio Romero empezó a tener problemas físicos, pero más aún desde que Leandro Brey no pudo consolidarse en el puesto y Agustín Marchesin no resolvió el problema aún con su experiencia a cuestas. Aunque esta vez -con el titular lesionado y sin que el suplente le haya resuelto la ecuación- el asunto es indispensable. Y el apuntado ya está.

Se trata de Álvaro Montero, el arquero de Vélez que está afectado a la selección colombiana de cara a la próxima Copa del Mundo. Un nombre que tiene una historia y algunas referencias vinculadas a Boca desde sus tiempos en su país y por la bendición de uno de los máximos referentes xeneizes en el puesto: Óscar Córdoba.

Sí, porque las similitudes con el 1 del primer equipo que formó Carlos Bianchi en el club van desde lo físico a la condición de jugador de selección (y mundialista) con la que Montero podría llegar a Boca. Aunque el lazo entre ambos pudo haberlo llevado al Xeneize mucho tiempo antes. Y por influencia directa del arquero campeón del mundo en la Intercontinental 2000.

"Un arquero que le tengo fe y no es un secreto es Montero, primero tiene la talla, es joven, tiene sus partidos internacionales. No ha sido campeón de la Libertadores​, pero seguramente le va a dar muchas satisfacciones a quien lo contrate", había dicho Óscar en 2020, recomendando públicamente al entonces arquero de Deportes Tolima una y otra vez.

Y con el antecedente que él mismo reconoció de haber advertido sobre la conveniencia de que Boca incorporara a Franco Armani.

Lo cierto es que -por su relación con el Consejo de Fútbol que en aquel tiempo lo integraba activamente también su compatriota y ex compañero Jorge Bermúdez- Córdoba había acercado el nombre del arquero ante los rumores de salida de Esteban Andrada y con Agustín Rossi todavía en un momento incierto de su carrera.

El ex arquero colombiano apuntó a Alvaro Montero como su preferido, aunque deseó que termine en Boca. Fuente: Goal Argentina.

Ahora bien, ¿en qué estado asoma la situación justo cuando se terminó la competencia y con el arquero a punto de participar de una Copa del Mundo? Si es por las negociaciones, apenas están en etapa de sondeos. De saber -tal como suele suceder con los refuerzos en Boca- cuáles serían las condiciones para contar con él.

Mientras tanto, en Vélez tienen conciencia de la gestión inminente y -lejos de tenerlo planteado como un intransferible- el arquero podria tener el aval para salir en este mismo mercado, un año después de su llegada para ganarle el puesto a Tomás Marchiori, el titular del campeón 2025 bajo la conducción de Gustavo Quinteros.

El arquero Álvaro Montero levantó en sus brazos al juez Carlos Ortega.

¿Por qué la buena predisposición? Porque Montero está a préstamo desde Millonarios y su ficha definitiva ronda los 3 millones de dólares, algo que en Liniers no estarían tan decididos a poner, contemplando también que la cesión que tiene vence en diciembre y que una salida anticipada le representaría un ingreso.

Con varios clubes en su trayectoria colombiana (más que nada en Millonarios y en Deportes Tolima, con el que enfrentó a Boca en la Libertadores 2019), Montero tuvo hasta ahora una carrera de muchos traspasos, con experiencias en Brasil -en San Caetano- e incluso un paso fugaz por San Lorenzo en 2016, aunque en ninguna de esas dos salidas de su país jugó oficialmente.

Su vínculo con la selección mayor de su país también tiene recorrido, y por eso para Néstor Lorenzo es una alternativa para ser titular en el Mundial, tras haber jugado el amistoso ante Francia en marzo (perdió Colombia 3-1), aunque en su pelea con Camilo Vargas parece correr de atrás.

Su altura (casi dos metros), la figura sobria que recuerda a la leyenda que avalaría su llegada a Boca, su experiencia internacional y haber ya roto el hielo con un buen año previo en el fútbol argentino son credenciales para creer que puede ser el indicado.

Incluso, con 31 años (edad considerablemente menor que los 36 con que se hicieron cargo del arco Chiquito y Marche), ofrece una madurez que puede ofrecerle a los hinchas la tranquilidad necesaria para saber que en el puesto clave que tantos dolores de cabeza les viene dando, esta vez pueden tener una solución.

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