El avance que ilusiona a Ubeda y empieza a marcar un retorno en Boca
En el primer turno de Boca, Claudio Ubeda se lleva buenas y malas noticias. La mala es la baja de Exequiel Zeballos, que sufrió una lesión muscular y estará fuera de las canchas por tres semanas. La buena, en cambio, es que comienza a recuperar a un jugador clave para su sistema de juego: Carlos Palacios. El chileno, que no pudo estar en el inicio del Torneo Apertura, dio un paso importante en su evolución física esta semana: volvió a realizar trabajos en el campo de juego.
Palacios sigue trabajando para recuperarse de una sinovitis en la rodilla derecha, una dolencia conocida dentro del cuerpo técnico, ya que esa misma molestia ya lo había marginado de algunos partidos durante 2025. Por ese antecedente, en Boca decidieron manejar la situación con cautela, sin apurar los tiempos, para evitar una recaída que vuelva a sacarlo de escena.
El avance registrado en estos días es significativo. Luego de haber quedado afuera de las primeras tres fechas del Apertura y tras no haber realizado la pretemporada a la par, el Facha dejó atrás la etapa de trabajos exclusivamente diferenciados y comenzó a tener contacto con la pelota sobre el césped. Todavía no se entrenó a la par del grupo, pero el regreso al campo marca un punto de inflexión y empieza a marcar en el calendario una posible fecha de regreso: ante Platense en la Bombonera por la fecha 5 del Apertura.
La necesidad de Ubeda de contar con Palacios responde también al contexto actual del equipo. Boca atraviesa un escenario complejo en los extremos, con pocas alternativas disponibles. La lesión del Chango Zeballos se le sumó a la baja de Alan Velasco, quien sufrió una lesión en la rodilla ante Riestra y estará afuera por alrededor de dos meses.
Ese panorama redujo considerablemente las variantes ofensivas. Hoy, las opciones son Zenón, Gelini y Zufiaurre, estos últimos dos con características similares y obligados a asumir un protagonismo que no estaba en los planes iniciales.
Por todo esto, Palacios es un jugador que Ubeda considera clave y al que necesita recuperar cuanto antes. Su desequilibrio, velocidad y capacidad para jugar abierto o cerrarse hacia el medio le aportan a Boca una variante que hoy no sobra. En un equipo corto de extremos, su regreso aparece como una necesidad urgente.