La locura por Colapinto es fáctica: 600.000 personas lo acompañaron en su Road Show
- 🏟️ Asistencia récord: 600.000 espectadores según el Gobierno de la Ciudad, superando holgadamente la barrera de 500.000.
- 🇦🇷 Hito argentino: es la primera vez en que un argentino está al frente de este tipo de espectáculo, tras 23 años sin pilotos nacionales en la grilla.
- ⏰ Comienzo temprano: la gente hizo fila desde las 4 de la mañana; largas colas entre Figueroa Alcorta y Libertador.
- 🗣️ Declaraciones de Colapinto: afirmó que 500.000 es récord y mencionó que Silverstone tuvo esa cifra en tres días.
- 🛍️ Merchandising en alza: remeras desde $50.000, gorras $120.000 y buzos $205.000.
- 🧰 Actividades para el público: simuladores, cambio de ruedas y música en el escenario mantuvieron entretenidos a los asistentes.
- 🔓 Acceso y flujo de público: pese a entradas limitadas, el área de ingresos gratuitos se llenó sin problemas y la asistencia superó el medio millón.
- 📍 Ubicación y formato: el evento se desarrolló en el trazado palermitano, subrayando la relevancia de la Fórmula 1 en Argentina.
- 💬 Impacto cultural: la Fórmula 1 continúa siendo una gran pasión en Argentina, reflejada en la gran afluencia y las ventas de merchandising.
La sorpresa de cada fin de semana es cómo los equipos grandes, aun sin jugar partidos definitorios, consiguen movilizar más de 50.000 personas a sus estadios. Claro que, después de lo que logró Franco Colapinto, toda comparación quedará chiquita: se hablaba de 500.000 espectadores y no solo se cumplió con la expectativa, sino que se fue más allá y la cifra llegó a 600.000, tal como le informaron desde el Gobierno de la Ciudad a Olé. Los fierros siguen siendo una pasión argentina, y la Fórmula 1 -que este domingo fue Formiles Uno- es donde más se ve reflejado.
Este país nunca había gozado de un espectáculo de este estilo con un argentino a la cabeza (se explica, en parte, por los 23 años que pasaron sin pilotos nacionales en la grilla). Por eso, era de esperarse que fanáticos, seguidores y argentos que apoyan a sus compatriotas sin importar la disciplina se acercaran al trazado palermitano para acompañar a quien nos reconectó con la Máxima.
“No hubo acampe, pero la gente empezó a hacer fila desde las cuatro de la mañana”, le comentó uno de los trabajadores de seguridad a este diario. Así fue que, para cuando los canales de televisión empezaron a transmitir imágenes en las zonas aledañas, ya había colas interminables entre las avenidas Figueroa Alcorta y Libertador. No habrá habido un censo, dado que el ticketing era cortito, pero entre la venta de entradas y el espacio que se brindó para los ingresos gratuitos -que fue rellenado sin problemas- se puede calcular que la cantidad de espectadores superó holgadamente el medio millón.
Por esta cifra, mientras miraba al público y le agradecía por haberse acercado, Colapinto celebró la marca que por entonces se conocía estimativamente: “¿500 mil personas vinieron? Es récord. Lo tenía Silverstone con 500 mil. pero en tres días. Les agradezco a todos, es increíble. Veo a gente colgada de todos lados, ja”.
La enorme cantidad de público se vio reflejada, entre otras cosas, en la venta de merchandising, que voló como pan caliente: hubo remeras básicas que partieron desde los $50.000, gorras oficiales a unos salados $120.000 y buzos que ascendieron a $205.000. Los que no estaban comprando, jugaban en el simulador, cambiaban ruedas o escuchaban música frente al escenario. Miles de cosas para hacer para Formiles de personas.


