Se acelera la designación de nuevos jueces y genera tensión interna en la Corte Suprema

El Poder Ejecutivo piensa elevar al Senado en 20 días otros 30 pliegos; pero en el máximo tribunal critican estos nuevos nombramientos
- 🗳️ El Gobierno acelerará designaciones de jueces y enviará unos 30 pliegos al Senado en los próximos 20 días para cubrir cargos clave, incluidas vacantes de la justicia federal en el interior.
- ⏱️ Después de dos años sin designaciones, ahora hay un ritmo de dos meses con más de 100 pliegos enviados al Senado.
- 💬 Las ternas aprobadas para la Cámara Federal recibieron críticas de un sector de la Corte cercano a Lorenzetti por presunta discrecionalidad.
- ⚖️ Lorenzetti y Rosenkrantz proponen un reglamento de selección que haga determinante la nota de oposición y reduzca la influencia de entrevistas en el ranking.
- 🏛️ El Consejo de la Magistratura está tratando ese reglamento y cuestiona las ternas para reemplazar a Bertuzzi y Bruglia.
- 👥 Las ternas más votadas incluyen a Fernando Poviña, Agustina Rodríguez y Pablo Yadarola; y otra terna con Julio César Di Giorgio, Cecilia Incardona y Pablo Bertuzzi.
- 🔮 Se perfilan como favoritos para que sus pliegos lleguen al Senado Pablo Yadarola y Pablo Bertuzzi.
- 🗳️ Señalan que hubo quejas por discrecionalidad y la intervención de operadores políticos en la conformación de ternas.
- 🧭 El Gobierno y el Consejo buscan retener pliegos y gestionar concursos para ganar influencia en el Consejo de la Magistratura.
- 🗂️ En dos semanas habrá nueva reunión de la Comisión de Selección y se proyecta avanzar con 20 ternas más; en 20 días se enviarán unos 30 pliegos al Senado.
- 🌍 Algunos de esos 20 nuevos pliegos corresponden a tribunales federales del interior del país.
- 🧩 Las tensiones en la Corte se extienden a diferencias entre Rosatti, Lorenzetti y Rosenkrantz, con Caputo como figura central y Milei como referencia política.
El Gobierno dio nuevo impulso al envión para designar jueces en los juzgados vacantes y en los próximos 20 días elevará al Senado los nombres de unos 30 nuevos postulantes para cubrir cargos clave, algunos en la justicia federal del interior del país.
Así lo dijeron a LA NACION fuentes oficiales, que señalaron que se pasó de dos años sin ninguna designación a dos meses con más de 100 pliegos de candidatos mandados al Senado.
“Es como un caño tapado que se destapa”, fue la metáfora que eligieron en el Gobierno para explicar la situación.
Sin embargo, las ternas aprobadas la semana pasada, donde la Comisión de Selección eligió a postulantes para ocupar la Cámara Federal, merecieron críticas de un sector de la Corte Suprema de Justicia cercano a Ricardo Lorenzetti.
Lorenzetti ya planteó sus diferencias con la manera en que se están eligiendo a los jueces. Firmó con Carlos Rosenkrantz, su colega en la Corte Suprema, un nuevo reglamento de selección de magistrados que pretende evitar la discrecionalidad en los concursos.
El proyecto pretende que la nota obtenida en los exámenes de oposición sea determinante y evitar que las entrevistas personales alteren el orden de mérito y hagan subir postulantes por razones políticas.
El Consejo de la Magistratura está tratando ese reglamento. Cerca de Lorenzetti les gustaría que ese trámite sea más rápido. Y cuestionaron las ternas aprobadas en la Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura para reemplazar a los camaristas Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia.
Las ternas más votadas son las integradas por Fernando Poviña, juez federal de Tucumán; Agustina Rodríguez, coordinadora de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (Ufem); y Pablo Yadarola, juez en lo penal económico, para un cargo.
Para el otro cargo, la terna integrada por Julio César Di Giorgio, juez del Tribunal Oral Federal de La Matanza; Cecilia Incardona, fiscal federal de Lomas de Zamora; y el mismo Pablo Bertuzzi, que concursó para su propio cargo.
Los favoritos son Yadarola y Bertuzzi para que sus pliegos sean elevados al Senado, tal vez cuando todo el mundo esté mirando el Mundial de Fútbol en menos de 50 días.
Estas ternas merecieron comentarios desfavorables cerca de Lorenzetti, que entiende que hubo quejas por la discrecionalidad con la que se armaron. Señalan que “intervinieron operadores de la política”.
El Consejo de la Magistratura y el Gobierno pusieron velocidad a las designaciones. Una manera de construir poder en el Consejo de la Magistratura es retener los pliegos, demorar los concursos y que los interesados se vean obligados a acudir a ellos.
Cuando el Poder Ejecutivo comenzó a mandar los pliegos, fueron los consejeros quienes comenzaron a apoyar a uno u otro candidato, que queda en deuda con esos gestores.
De hecho, en dos semanas habrá una nueva reunión de la Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura y los consejeros piensan avanzar con 20 ternas más antes de que termine el mes de mayo. Y en 20 días se enviarán unos 30 pliegos más al Senado. La fábrica de jueces marcha a toda máquina.
Algunos de estos 20 nuevos pliegos elevados al Senado pertenecen a candidatos a tribunales federales del interior del país.
Todos estos movimientos ahondaron la grieta que dejó la iniciativa de Rosenkrantz y Lorenzetti de proponer un nuevo reglamento.
Horacio Rosatti no lo firmó, pero lo acompañó en un acto público y cuando se presentó en el Consejo de la Magistratura.
Hoy esas diferencias con Rosatti se ven más grandes desde el despacho de Lorenzetti.
Allí creen que las diferencias no se reducen a los temas del reglamento, sino a otras cuestiones administrativas y en la firma de sentencias.
“Hay una nueva mayoría en la Corte”, señalan desde ese ala del Palacio de Justicia. Rosenkrantz prefiere mantenerse al margen públicamente.
Cerca de Lorenzetti rescatan que se hubiera cumplido con el fallo de la Corte Suprema al concursar el cargo de Bruglia y Bertuzzi, pero se quejan de que, de todos los jueces trasladados, solo ese concurso avanzó.
Mencionan que Carlos “Coco” Mahiques, juez de la Cámara Federal de Casación, fue trasladado desde la Cámara Nacional y no se hizo este concurso.
“Coco” Mahiques es el padre de Juan Bautista Mahiques, ministro de Justicia.
En medio de estos cambios y esta inercia, la interna política que divide al Gobierno subió al ring a los jueces de la Corte y los acomodó, colocando a algunos del lado de Karina Milei y a otros del lado de Santiago Caputo.
Fue el propio asesor presidencial el que habló de estos alineamientos con un tuit que publicó esta semana, continuación de otro de la semana anterior; y colocó a Rosatti del lado de Karina Milei y a Lorenzetti y Rosenkrantz de su lado.
Caputo criticó a Rosatti después de que advirtiera sobre la inconstitucionalidad de la emisión indiscriminada. Dijo que lo hacía para congraciarse con Milei porque “necesita quedar bien para que no se lo lleven puesto”.
Caputo tiene un vínculo con Lorenzetti. Antes, Caputo ya había apuntado contra Rosatti cuando atacó a Silvio Robles, mano derecha del presidente de la Corte.
En los Tribunales creen que Caputo traslada su interna con la hermana del Presidente al tablero de la Corte Suprema; es decir, que apunta contra Rosatti y Robles por su supuesta relación con los Menem, aliados internos de Karina Milei.
En la Corte Suprema le restaron trascendencia a estos tuits que quisieron trasladar la interna de la Casa Rosada al Palacio de Justicia.
Los tres jueces de la Corte Suprema, con matices, ignoraron el tuit del asesor presidencial. “Lo que diga Caputo tiene cero trascendencia, entre nosotros no tiene ninguna repercusión”, dijeron cerca de uno de los magistrados.
En otro despacho de la Corte señalaron: “Mirá si nos vamos a preocupar por lo que tuitea un monotributista”, en alusión a que el asesor presidencial no tiene cargo de funcionario. “Es un tuitero más”, señalaron por otro lado.
En las oficinas de Rosenkratz eludieron todo comentario. “El juez no es comentarista de la política. Una cosa es la Corte y otra la política”, indicó un colaborador.

