Los morosos copan la agenda, Patricia Bullrich pide medidas y a Karina Milei le hablaron de “justicia social”
El Presidente dijo que “no hay una crisis” por las moras; la senadora quiere más herramientas para los tomadores de deuda; la secretaria general se encontró por primera vez con Bianco
- 🔥 La campaña electoral se intensifica: Milei se defiende con vehemencia e insultos para defender su plan.
- 💼 Funcionarios analizan medidas para acelerar el crecimiento e inversiones para 2027, sin un plan de gasto claro; los créditos del ministro Caputo entran en la conversación.
- 🧩 Tensiones en el gobierno: Karina Milei y Santiago Caputo discuten continuidades y cambios; Patricia Bullrich impulsa un “mileísmo crítico”.
- 🗳️ La oposición unió 133 diputados para presionar la Comisión de Finanzas y abrir el debate sobre la morosidad.
- 💸 El tema de la morosidad podría afectar la campaña y el consumo; hay debate sobre si legislar ahora o dejarlo para más adelante.
- 🏛️ En Congreso y Banco Central no hay señales de cambios a las reglas vigentes; el Banco Nación ofrece líneas de refinanciación.
- 🗝️ Bullrich propone que el Banco Central muestre a la gente cuánto pagarían de intereses al endeudarse.
- ⚠️ Advertencias sobre embargos: podría generar un “quilombo” si se desata la morosidad.
- 💬 Karina Milei se mantiene activa: dirige la agenda, incluida la organización de la visita del Papa; Mara Gorini gestiona los detalles.
- 🧭 Disputa interna sobre la estrategia digital: Caputo y Oria; luego la mayoría bajó el tono y Caputo conserva influencia en áreas sensibles.
- 🗣️ Caputo anuncia créditos para primera vivienda para 17.000 familias; hay debates sobre si encajan con el discurso oficial.
- 🕊️ En el plano exterior, Milei impulsa la visita del Papa y Bianco elogia el legado de justicia social de Francisco, vinculado a estas discusiones.
La campaña electoral empieza de a poco a teñirlo todo. Javier Milei se exacerba y con vehemencia e insultos defiende a ultranza su plan. Los funcionarios políticos, que ven encuestas y creen que hay que mostrar empatía, elucubran medidas para acelerar el crecimiento, adelantar inversiones y ser más competitivos en 2027, sin un plan platita. Los créditos del ministro Luis Caputo fueron parte de eso.
Las diferencias entre Karina Milei y Santiago Caputo sobre cómo montar la política y el discurso del Gobierno están expuestas y se traducen en ruidos sobre continuidades y renuncias en el poder real de los ravioles del Estado. En tanto, Patricia Bullrich foguea el “mileísmo crítico”.
La oposición logró unir 133 diputados en torno a la morosidad.
El dilema de los morosos amenaza con ser un adoquín para revolearle al Gobierno en campaña. El variopinto universo de opositores de Diputados -desde Nicolás Massot (exmacrista) a Myriam Bregman (izquierdista)- consiguió el número para obligar al oficialismo a convocar a la Comisión de Finanzas y abrir el debate.
El Presidente dijo esta semana en público y en reuniones privadas (con su gabinete y legisladores) que no hay crisis de morosidad y que es una cuestión entre privados. Bajo esos preceptos, sus ministros entendieron que no quería rescates desde el Estado.
En el Congreso la tesitura se repite. “No creemos que haya que legislar por el momento. Por ahora, que se debata”, comentaron a LA NACION fuentes oficialistas. En el Banco Central tampoco dan indicios de querer modificar las regulaciones vigentes para las billeteras y los bancos que prestan plata. Entre los funcionarios recuerdan que el Banco Nación ofrece líneas de refinanciación.
Pero Bullrich, que ya incomodó con otros temas, considera que habría que impulsar alguna medida desde el Banco Central para que, de mínima, aparezca un cartel que le muestre a la gente cuánto va a pagar con intereses si toma determinada deuda.
“En el momento en que empiecen los embargos va a ser un quilombo”, ya advirtió en privado a sus allegados. En la reunión con diputados y senadores, frente a Milei, dijo que la morosidad podría afectar el consumo y, por ende, la economía, según fuentes que la escucharon.
Observada de reojo por algunos de sus compañeros de gobierno que creen que es una “osada” por meterse en temas que no le competen, la senadora deja abierto su futuro y cuando quiere se desmarca. Con equipo de comunicación propio y narrativa individual, este sábado publicó una foto para alentar a Las Leonas de sus épocas de jugadora de hockey en Suri, cuando compartía plantel con Sandra Mihanovich. Ese deporte lo dejó a los 18, que se metió en política.
A Milei no es la única que lo cuestiona. En el oficialismo, en voz baja, observaban esta semana cómo pese al discurso del Presidente se tomaron igual medidas de cercanía con la clase media. “Milei dice que la gente se endeudó para comprar televisores, pero al mismo tiempo Toto [Caputo] anuncia créditos para primera vivienda para 17.000 familias”, comentaron fuentes del propio oficialismo.
Otras, más filosas, se preguntaron cómo se condecía el libro La economía en una lección, de Henry Hazlitt, que el Presidente les mandó a leer a los legisladores y que critica el crédito público, con la medida que encabezó el ministro. Luis Caputo podría decir que él no dio créditos públicos, sino que simplemente utilizará el Fondo de Garantía de Sustentabilidad para fondear a los bancos y que son esos bancos los que otorgarán crédito. “El Presidente sabía lo del FGS, se viene trabajando hace tiempo. No es una contradicción”, defendió otro dirigente oficialista.
Esta semana también hubo chispazos por la versión de que el secretario de Trabajo, Julio Cordero, propiciaba un salario de convenio por encima del millón. “Casi peronista”, lo criticaron puertas adentro apenas lo leyeron. El Ministerio de Capital Humano -de los más alineados con los preceptos libertarios- ya aclaró que de ninguna manera piensa intervenir en la negociación paritaria entre empresas y gremios.
Otro bullicio tuvo como protagonista al estratega Santiago Caputo, luego de que el vocero Adrián Ravier confirmara que había sido desplazado en la estrategia digital por Santiago Oria, que se dedica a filmar al Presidente y a halagarlo cada vez que puede. Después el portavoz aclaró que no era así y, hacia el fin de semana, la mayoría de las voces del Gobierno le bajaron el tono a ese supuesto nuevo esquema.
Sí es cierto que al asesor lo notan con menos ganas en aspectos que antes lo desvelaban. A la última reunión de gabinete ni fue. Con el Presidente, de todas formas, mantiene la relación directa, en esas jornadas en Olivos entre música clásica, teoría económica y los temas que a Caputo le interesan. “Parecería como si se hubiera corrido de discusiones que solo termina perdiendo porque del otro lado está la hermana del Presidente. Como si pensara ‘para qué seguir insistiendo’”, analiza una fuente interna. No obstante, el asesor conserva su dominio en áreas sensibles, en las que tiene botonera y poder de fuego externo e interno.
Karina Milei, en tanto, se muestra hiperactiva. Ahora organiza hasta la visita del Papa. “Los convoco a todos porque este evento es de importancia para la Argentina y tenemos que estar alineados”, dijo -palabras más, palabras menos- en la segunda reunión con representantes de la Ciudad, Córdoba y también Buenos Aires. Luego dejó los detalles en su sombra, Mara Gorini.
A su turno en el mitin -que dicen que fue en muy buenos términos-, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, que la veía a Karina Milei por primera vez, enfatizó en el legado de “justicia social” que dejó el papa Francisco. Cuentan que no lo quiso hacer con saña. Dicen que se dio cuenta después de que ese mismo día Toto Caputo fue viral por haber deslizado que los créditos hipotecarios hacían esa misma “justicia social” que Milei denosta y que la mano derecha de Axel Kicillof veneró frente a la secretaria general.

