En Pro se ilusionan con que el ascenso de Santilli ayude a bajar la tensión entre Macri y Milei
En el macrismo creen que su designación como jefe de Gabinete incrementa las chances de negociar un acuerdo en 2027; el expresidente continuará su gira por el país para revitalizar a su partido
En Pro, la fuerza que lidera Mauricio Macri, se ilusionan con que la llegada de Diego Santilli a la jefatura de Gabinete contribuya a reducir la tensión y reencauzar el vínculo político con la Casa Rosada con vistas a las elecciones de 2027.
En el entorno del expresidente, quien ya regresó a los Estados Unidos, uno de los países donde se desarrolla el Mundial de fútbol, están convencidos de que la salida de Manuel Adorni abre una nueva etapa en la administración de los libertarios y que Santilli podría convertirse en un interlocutor clave para negociar una eventual convergencia entre Pro y La Libertad Avanza (LLA) en los próximos comicios. Santilli tiene una relación estrecha con Cristian Ritondo, jefe del bloque del macrismo en Diputados y uno de los abanderados de los acuerdistas. El año pasado, ambos trabajaron codo a codo para llegar a un entendimiento con Milei en la provincia de Buenos Aires. Por eso, los macristas conjeturan que el empoderamiento de Santilli en el gobierno de LLA le abre la puerta a un acuerdo político que les permita retener la Capital, el principal bastión de Pro.
Cerca de Macri repiten que no modificarán su estrategia. Se mantendrán como aliados del Gobierno y apoyarán el rumbo económico. Pero afirman que no piensan “entregarse” y que el exmandatario apostará a recuperar competitividad y poner a punto su escudería a nivel nacional para llegar fortalecido a la discusión electoral del año próximo. En otras palabras, el líder de Pro seguirá resaltando sus diferencias con la gestión de Milei. “Queremos que a este gobierno le vaya bien y le deseamos suerte a Santilli en esta nueva etapa. Esperamos que ayude a ordenar los procesos internos que quedaron destruidos con Adorni”, afirman allegados al exmandatario.
Las últimas críticas públicas de Milei a la gestión de Pro -“estafó a los argentinos defaulteando deuda”- fueron interpretadas como un enojo coyuntural del Presidente derivado del caso Adorni. En el macrismo presumen que Milei considera que su principal aliado operó tras bambalinas para acelerar la caída de su exvocero, que enfrenta una investigación por enriquecimiento ilícito. Es decir, lo culpa por la presión mediática para que Adorni explique las inconsistencias en torno al crecimiento de su patrimonio desde que se convirtió en funcionario público.
Anoche, Fernando de Andreis, mano derecha de Macri, le recordó a Milei que Pro fue el principal sostén de la gobernabilidad desde el Congreso. Pero lejos de agitar la pelea, el diputado nacional abogó por la unidad entre macristas y libertarios para “blindar” el cambio. “La política tiene que dar señales claras de unidad, de los que pensamos lo mismo, y dejar para el año que viene eventualmente una competencia electoral. En el fondo, si no estamos unidos, para el mismo lado, se cuela el kirchnerismo, y volvemos a la misma de siempre”, puntualizó De Andreis, en diálogo con el canal Todo Noticias.
De más está decir que el ascenso de Santilli dejó a Macri atrapado en una encerrona. En momentos en que el titular de Pro recorría el país para revitalizar a su partido y coqueteaba con la chance de volver a ponerse el traje de candidato para competir por el premio mayor, Milei eligió a un dirigente con extensa trayectoria en el macrismo para reemplazar a Adorni como nuevo ministro coordinador. Si bien Santilli ya se movía como una figura del elenco oficial desde que fue designado como ministro del Interior, nunca terminó de saltar el cerco y evitó romper con Macri. Es decir, no siguió el camino de Patricia Bullrich, quien se afilió a La Libertad Avanza (LLA) para encabezar la boleta de senadores en la Capital en 2025.
Santilli llamó a Macri antes de reunirse con Milei. La gestualidad en política es tan importante como las palabras. El aviso fue para cumplir una formalidad y contener al expresidente, quien mira cómo los libertarios cooptan a los dirigentes más taquilleros de su escudería.
El domingo, Macri se apuró a publicar un tuit en el que celebró la designación de Santilli y reveló que habían hablado antes de que el funcionario se reuniera con Milei en Olivos. Una provocación que cayó mal en el equipo del exministro del Interior. “Diego no llega a ese lugar por Mauricio, sino por él”, dice uno de los consejeros del sucesor de Adorni.
En rigor, el nuevo jefe de Gabinete se mueve con autonomía desde hace tiempo. Quienes frecuentan al exdiputado de Pro remarcan que nunca logró ganarse la devoción de Macri. El expresidente siempre lo miró con desconfianza, sobre todo, desde que se convirtió en el principal promotor del proyecto presidencial de Larreta.
“Santilli es más violeta que amarillo”, afirman cerca de Karina Milei, quien se involucró de lleno en el rearmado político del oficialismo y asumió un rol protagónico en la elección del reemplazante de Adorni.
Quienes orbitan cerca de la hermana del Presidente afirman que el eventual entendimiento con Pro para confluir en la Capital dependerá de un acuerdo global a nivel nacional y de la actitud que adopten los macristas en la discusión sobre la reforma política del Gobierno. En concreto, los Milei quieren eliminar las PASO, pero Pro y los aliados de LLA en el Congreso se resisten a suprimir esa herramienta para dirimir candidaturas en internas. Entre los armadores políticos del Gobierno reconocen que acordar con Macri en la ciudad es una posibilidad porque el principal objetivo del oficialismo será conseguir la reelección de Milei. Si la convergencia con Pro en la Capital, desactiva la chance de que el macrismo presente una oferta nacional que pueda quitarle puntos al Presidente, los libertarios, a priori, estarían dispuestos a discutir un acuerdo. Con Adorni fuera de carrera, los Milei se quedaron sin un candidato natural en la Capital. Los hermanos le habían abierto el camino a Patricia Bullrich, jefa de LLA en el Senado, pero ahora el futuro de la exministra es una incógnita. Su rebelión frente al caso Adorni le podría costar caro.
“Si hay acuerdo, va a ser arriba, con Mauricio Macri, no con Jorge”, advierten en las filas de Karina Milei.
Pese a que en LLA dan indicios de una tregua con Pro, los fieles integrantes de la organización de Milei no les perdonan a Macri y los suyos que hayan aprovechado el caso Adorni para “marcarle la cancha” al Gobierno. Por lo pronto, el nuevo vocero Adrián Ravier le hizo un guiño al expresidente. Dijo que Pro era “un aliado clave” de la Casa Rosada y resaltó que Macri y Milei están “en sintonía” con los cambios y reformas que requiere la Argentina. En el macrismo están convencidos de que esas declaraciones estuvieron avaladas por los Milei y Santiago Caputo, principal asesor del Presidente.
Desde que Milei llegó a la Presidencia, Macri lidia con un partido dividido entre puristas y acuerdistas. La carta de renuncia de Esteban Bullrich por el auxilio a Adorni en Diputados volvió a exponer esas diferencias internas. Con Ritondo, conductor de Pro en Buenos Aires, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, o el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, volcados a evitar una ruptura con LLA, parece difícil que el expresidente pueda ahora lanzarse a la aventura de edificar una candidatura presidencial. Por caso, con Santilli como jefe de Gabinete del Gobierno, Pro se queda sin su carta más rentable en Buenos Aires. “No veo posibilidades de competir sin una alianza con Milei”, dice uno de los jerarcas de Pro en la provincia más poblada del país.
En otros distritos relevantes, como Santa Fe o Mendoza, Pro forma parte de los gobiernos locales. Esos sectores del partido lo alientan a Macri a plantar una alternativa a Milei a nivel nacional en 2027. No quieren quedar sujetos a la decisión de los dirigentes del AMBA y apuestan a enfrentar a los libertarios en sus distritos. “Pro tiene que tener candidato a presidente. Y Mauricio ya no dice que no quiere, sino que no lo tiene definido”, se entusiasma uno de los altos mandos del macrismo que rechaza un acuerdo total con Milei.

