El canciller de Lula recibió al embajador argentino en Brasilia y le transmitió el “repudio” de su gobierno

El conflicto diplomático se agravó con las declaraciones del ministro de Hacienda, que llamó “payaso” a Javier Milei
- 💬 Milei insultó a Lula en San Pablo: lo llamó “ladrón” y “presidiario” durante un acto de apoyo a Flavio Bolsonaro.
- 📣 Brasil respondió con repudio oficial, pidió explicaciones y llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires.
- 📜 Itamaraty calificó la crisis como “sin precedentes” y subrayó que involucra al principal socio comercial de Brasil.
- 🚫 Brasil no planea retirar por ahora su representación en Argentina; busca explicaciones y evalúa medidas.
- 🤐 Argentina ordena “silencio total” en la embajada en Brasilia y no habrá declaraciones ni disculpas oficiales.
- ⏳ Se esperan conversaciones entre el canciller brasileño y el embajador argentino; Lula podría conversar directamente con el embajador en Brasilia.
- 💶 El ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, llamó a Milei “payaso” y defendió la economía de Brasil frente a la de Argentina.
- 🗳️ El origen está en la visita de Milei a San Pablo para respaldar a Flavio Bolsonaro, con ataques contra Lula y críticas al sistema judicial.
- 🔎 Descripción no oficial en la cancillería sugiere que Milei rompe con la tradición diplomática y se ve como apoyo a posturas de Trump sobre injerencia en elecciones.
BRASILIA.- La crisis diplomática entre la Argentina y Brasil, abierta el sábado por los agravios del presidente Javier Milei a Lula da Silva, suma nuevos capítulos. El canciller brasileño, Mauro Vieira, recibió el domingo por la tarde al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, le transmitió el “repudio” de su gobierno por los dichos del mandatario argentino en San Pablo y le exigió explicaciones.
Ese mismo domingo, y también por determinación de Vieira, Brasil llamó a consultas a su propio embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli. Bitelli llegó a Brasilia este lunes y espera una conversación con el canciller que podría ocurrir esta tarde, según confirmó a LA NACION una fuente calificada.
En la cancillería no descartan que, además de ese encuentro, el propio Lula converse directamente con él. El llamado a consultas de un embajador es, en sí mismo, un gesto de descontento que Brasil no había utilizado con la Argentina en las últimas décadas.
Vieira relató que durante el encuentro con Raimondi, sucedido el domingo, le transmitió “el desagrado del gobierno brasileño” con el discurso de Milei en San Pablo y le pidió además al embajador argentino que le transmitiera al gobierno argentino ese mensaje y pidiera explicaciones por lo sucedido.
Del lado argentino, la orden que bajó a la embajada en Brasilia es de “silencio total”: ni Raimondi ni nadie de la delegación hará declaraciones por ahora.
“No tiene mucho sentido comentar la protesta, es un instrumento diplomático que tienen los gobiernos”, evaluó una fuente argentina ante LA NACION, y consideró “nada fuera de lo esperable” la reacción brasileña. En el Gobierno, además, advierten que no habrá un pedido de disculpas oficial por los dichos del Presidente hacia la cabeza de su principal socio del Mercosur.
Una nota oficial de Itamaraty, difundida el domingo por la noche, calificó la crisis abierta por la visita de Milei a San Pablo para apoyar la candidatura de Flavio Bolsonaro como una situación “sin precedentes”. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño, nunca un presidente extranjero llegó a territorio brasileño para agredir al jefe de Estado, a las instituciones democráticas -incluido el Poder Judicial- y al pueblo brasileño. La nota agregó que resulta “especialmente lamentable” que el hecho involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación, y que es, además, su principal socio comercial.
El canciller Vieira calificó como “inaceptables” las declaraciones de Milei. Definió la visita del mandatario argentino como “una interferencia en asuntos domésticos, en asuntos nacionales”, agravada -según dijo en una entrevista con el canal Globo- por el hecho de que el mandatario argentino, en un viaje privado, terminara involucrado en “una cuestión político-partidaria”.
“No conozco ningún precedente con este nivel de gravedad, de la forma en que ocurrió”, dijo el canciller de Lula, categórico.
El gobierno brasileño descarta, por ahora, medidas más duras, como el retiro de la representación diplomática brasileña en Argentina: “No vamos a hacer eso ahora. Necesitamos explicaciones del gobierno argentino: ¿por qué el presidente de Argentina vino a territorio brasileño a hacer este tipo de manifestaciones?”, planteó.
Extraoficialmente, en la cancillería tienen una respuesta a la pregunta levantada por Vieira: leen la actitud de Milei y sus funcionarios como una ruptura con la tradición diplomática argentina hacia sus vecinos, y como un complemento a la posición de Donald Trump de injerencia en el proceso electoral brasileño, previsto para el 4 de octubre.
El origen de todo esto se remonta al sábado, cuando Milei viajó a San Pablo para respaldar la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro en la convención del Partido Liberal. En un discurso de unos 25 minutos, el presidente argentino llamó “ladrón” y “presidiario” a Lula -sin nombrarlo-, además de advertir sobre el “riesgo Lula” para la economía brasileña.
Arriba del escenario lo acompañaron el canciller argentino, Pablo Quirno, y el cónsul argentino en San Pablo, Luis Kreckler. Quirno, ubicado junto a la hermana del presidente, Karina Milei, celebró cada arremetida contra los “zurdos de mierda” y el “socialismo”, algo que en Brasilia también leen como un respaldo institucional, y no solo personal, al tono del discurso.
Milei también cargó contra el juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes, a quien acusó de haberle bloqueado, días antes, el pedido para visitar a Jair Bolsonaro -condenado a 27 años de prisión por liderar el intento de golpe de Estado que buscó impedir la asunción de Lula en 2023- y a quien calificó de “basura calva”.
En el gobierno de Lula también hubo nuevas reacciones. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, tildó a Milei de “payaso” y rechazó las críticas del presidente argentino a la economía brasileña, al sostener que el riesgo país, la deuda y la inflación de la Argentina son mayores que las de Brasil.

