Los demócratas arrebatan una banca clave en Carolina del Norte en su camino a quedarse con la mayoría en el Congreso
El exgobernador Roy Cooper es el primer demócrata elegido para el Senado por este estado desde 2008
- 🗳️ Los demócratas ganaron un escaño en el Senado de Carolina del Norte: Roy Cooper derrotó al republicano Michael Whatley.
- 🏛️ Cooper, exgobernador, es el primer demócrata electo para el Senado en NC desde 2008.
- 👥 Thom Tillis se retira y Cooper lo reemplazará en el Senado.
- 🎯 Los demócratas buscan obtener la mayoría ganando al menos cuatro escaños que están en manos republicanas.
- 🚗 Trump y el vicepresidente JD Vance visitaron Carolina del Norte para respaldar a Whatley y a otros candidatos republicanos.
- 💬 Whatley basó su campaña en su lealtad a Trump y en presentar a Cooper como blando con la delincuencia; sin embargo, la economía fue la prioridad para los votantes.
- 💰 Las campañas fueron muy costosas, con grandes inversiones en publicidad por ambos bandos.
- 📈 Aunque Cooper llevó la ventaja en las encuestas, los demócratas temían la complacencia de los votantes.
- 🗺️ Jon Ossoff logró la reelección en Georgia, añadiendo contexto a un ciclo electoral clave para el control del Senado.
- ⚖️ En conjunto, estos comicios podrían transformar la distribución de poder en Washington y cambiar la dinámica entre los partidos.
WASHINGTON.- Los demócratas arrebataron un escaño en el Senado en Carolina del Norte, en su intento por recuperar la mayoría en el Congreso y romper el control unificado que los republicanos ejercen sobre el poder en Washington.
La victoria del exgobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, frente al republicano Michael Whatley, supone un triunfo clave para los demócratas, quienes buscan ganar al menos cuatro escaños están en manos republicanas.
Los demócratas ahora confían en que lograr una mayoría en el Senado es probable, a pesar de que el camino pasa por varios estados de tendencia más conservadora.
Trump había elegido personalmente a Whatley para intentar retener el escaño en el Senado en un estado clave -un “estado péndulo”- que votó por él en tres ocasiones.
Sin embargo, Whatley no pudo hacer frente a Cooper, quien nunca perdió una elección en sus casi cuatro décadas de trayectoria en Carolina del Norte. Es el primer demócrata elegido para el Senado por este estado desde 2008.
Cooper sucederá al senador Thom Tillis, un republicano que había tenido roces con Trump y decidió retirarse después de que el expresidente amenazara con promover a un rival para desafiarlo en las elecciones primarias.
Ambos partidos anticipaban una contienda costosa y muy reñida entre Cooper, de 69 años, y Whatley, de 58. Ambos bandos invirtieron sumas considerables en publicidad política hasta hace un mes, cuando la ventaja constante de Cooper en las encuestas comenzó a parecer insuperable.
Aun así, los demócratas temían que el exceso de confianza pudiera pasarles factura en un estado donde, en anteriores elecciones al Senado, no habían logrado la victoria.
Trump y el vicepresidente JD Vance viajaron a Carolina del Norte en varias ocasiones durante las últimas semanas para apoyar a Whatley y a otros candidatos republicanos en contiendas reñidas para la Cámara de Representantes.
Whatley, un veterano estratega republicano, basó su campaña en su lealtad a Trump e intentó presentar a Cooper -quien ejerció durante 16 años como fiscal general de Carolina del Norte- como alguien “blando” ante la delincuencia. Esta estrategia resultó ineficaz en un año en el que los votantes estaban centrados en la economía.
El senador demócrata Jon Ossoff también logró la reelección en Georgia, tras derrotar a Mike Collins y frustrar las esperanzas republicanas de lograr una banca que veían como una de sus mejores oportunidades para ganar terreno.
Estos comicios podrían transformar drásticamente la distribución de poder en Washington. Los demócratas se mostraban cautelosamente optimistas al observar cómo los republicanos dedicaban la recta final de la campaña a invertir decenas de millones de dólares en estados y distritos que Trump ganó con facilidad hace dos años.
Su apuesta era que el descontento por la incapacidad de Trump para frenar el aumento de los costos y otros cuestionamientos reduciría la participación republicana e impulsaría a sus propios votantes a acudir a las urnas.
Agencia AP y diario The New York Times

