Brutal crimen de un ejecutivo de The New York Times: un divorcio conflictivo, denuncias cruzadas y los suegros detenidos

Jonathan McKinsey, de 40 años, fue encontrado muerto a tiros en un estacionamiento y los padres de su mujer estaban en la zona
- 🔎 Contexto: investigación por la muerte de Jonathan McKinsey, ejecutivo de The New York Times (40 años).
- 📍 Ubicación del hecho: estacionamiento del Dublin Sports Grounds, en Dublin, California.
- 💥 Suceso: McKinsey recibió múltiples disparos y murió en el lugar.
- 👥 Detención: sus suegros, Shouyong Zhang y Shili Chen, fueron detenidos y están en la cárcel de Santa Rita sin fianza.
- ⚖️ Cargos: asesinato, conspiración, disparo intencional con negligencia grave y poner en peligro de menores; deben comparecer ante la Justicia.
- 🗣 Testigos: Assad Razawi dijo haber oído 5-6 disparos y ver a un hombre caer, seguido de un hombre y una mujer que se alejaron.
- 🚓 Intervención policial: un sargento encontró a McKinsey en el suelo; los sospechosos estaban cerca cuando fueron detenidos.
- 💔 Contexto familiar: la muerte ocurre en medio de una separación tensa; McKinsey había pedido el divorcio y había habido disputas y órdenes de restricción por violencia doméstica.
- 📑 Acusaciones de Jang (pareja de McKinsey): denuncias de abuso físico en 2025, lesiones a uno de los hijos y abuso emocional de la madre; pidió medidas de restricción.
- 🧭 Identidad de género: McKinsey estaba en transición para convertirse en mujer; el conflicto con sus suegros incluía cuestiones relacionadas con su identidad.
- 🩺 Episodios anteriores: se mencionan incidentes como un empujón que fracturó una vértebra y otros presuntos ataques durante disputas por la custodia.
- 🧾 Acusaciones recíprocas: tanto McKinsey como Jang atribuyen violencia; no había resolución definitiva antes del tiroteo.
- 📅 Próximas fechas: audiencia de divorcio programada para el 2 de octubre; la investigación por homicidio continúa.
DUBLIN, California.– Un estacionamiento de un complejo deportivo, una tarde de sábado y una pareja de septuagenarios que se alejó a pie después de una ráfaga de disparos. Así comenzó la investigación por la muerte de Jonathan McKinsey, un ejecutivo de The New York Times de 40 años, cuyo asesinato expuso además una trama familiar marcada por un divorcio conflictivo, denuncias de violencia doméstica y acusaciones cruzadas de abuso.
McKinsey, director de ingeniería del área de juegos de The New York Times, fue hallado en el estacionamiento del Dublin Sports Grounds, al este de San Francisco. Tenía múltiples heridas de bala y fue declarado muerto en el lugar.
La policía detuvo poco después a sus suegros, Shouyong Zhang y Shili Chen, un matrimonio que vive en Dublin.
Las autoridades no informaron un móvil. Los dos sospechosos permanecen detenidos en la cárcel de Santa Rita, sin posibilidad de fianza, y deberán comparecer ante la Justicia el miércoles.
Además de la acusación por asesinato, enfrentan cargos por conspiración, disparo intencional de un arma con negligencia grave y puesta en peligro de menores, informó la BBC.
Hubo testigos que describieron una escena tan breve como brutal. Assad Razawi dijo que oyó entre cinco y seis disparos desde el parque y luego vio a un hombre desplomarse en el estacionamiento. También aseguró haber visto a un hombre y una mujer alejarse con calma.
Un sargento que pasaba por el lugar vio a McKinsey en el suelo mientras la central recibía llamados al 911. Los sospechosos permanecían todavía en las inmediaciones cuando fueron detenidos.
El crimen ocurrió en medio de una separación particularmente áspera. McKinsey había pedido el divorcio en diciembre y él y su esposa, Candice Jang, vivían separados. Ambos habían solicitado órdenes de restricción por violencia doméstica y habían presentado acusaciones graves contra el otro. Una audiencia judicial por el divorcio estaba prevista para el 2 de octubre.
En 2025, Jang denunció que McKinsey la había agredido físicamente, incluido un empujón que derivó en la fractura de una vértebra, y que había golpeado en la cara a uno de sus hijos, de seis años. En otro episodio, la policía encontró a su segundo hijo, de dos años, solo en una habitación después de que McKinsey saliera de compras. La mujer también denunció que su marido maltrataba emocionalmente a su madre.
Por esos hechos, fue acusado de dos cargos menores de abuso infantil, se declaró no culpable y recuperó la libertad con la condición de completar 12 clases de crianza.
Luego, en diciembre pasado, McKinsey dio su propia versión. En su pedido de restricción por violencia doméstica sostuvo que había sido víctima de años de violencia por parte de su esposa y que temía por la seguridad de sus hijos. La acusó de golpearlo con una sartén, herirlo con un espejo, obligarlo a ingerir una cucaracha y descuidar a los chicos. También afirmó que el episodio del niño de dos años había sido una maniobra deliberada para incriminarlo. Ese mismo mes, solicitó el divorcio.
McKinsey -quien antes de trabajar en el diario neoyorquino trabajó en compañías tecnológicas como Oracle y Coursera- estaba en plena transición a mujer y, en sus presentaciones judiciales, sostuvo que parte del conflicto con sus suegros estaba atravesado por su identidad de género. Acusó a su suegra de haber usado insultos contra él y contra uno de sus hijos después de que el niño se probara vestidos. Según dijo, le dijo a su nieto que era un “maricón repugnante” y un “pervertido”.
También denunció que su suegro lo había golpeado en el pecho mientras se recuperaba de una doble mastectomía por su transición en 2010, y que su mujer le arrancó los tubos médicos del cuerpo en medio del tratamiento.
Jang, por su parte, sostuvo que McKinsey la había herido durante una discusión y que también había maltratado emocionalmente a su madre. En su presentación aseguró que durante una pelea él la había sujetado de los antebrazos y arrojado contra el borde de una mesa, lo que le habría provocado fracturas en vértebras de la parte superior de la espalda.
Las acusaciones eran tan graves como recíprocas y seguían bajo disputa. No había una resolución definitiva que estableciera la veracidad de ese conjunto de denuncias cuando, el sábado, los disparos trasladaron el conflicto familiar a una investigación por homicidio. La policía no explicó qué ocurrió en los minutos previos al ataque ni por qué los padres de Jang habrían abierto fuego.
Con información del diario The New York Times

