Nueva votación para elegir al próximo jefe de la ONU, puesto que reclama América Latina
Según medios locales, la excanciller de Guyana Carolyn Rodrigues-Birkett habría sido la más votada
- 🌐 El Consejo de Seguridad de la ONU realiza una segunda votación exploratoria para elegir al nuevo secretario general, para reemplazar a António Guterres cuyo segundo mandato termina el 31 de diciembre.
- 👥 Son ocho candidatos, en su mayoría de América Latina: cinco mujeres y tres hombres.
- 🗳️ Según News Room, Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana) habría obtenido el mayor respaldo en esta segunda ronda, con 8 a favor, 3 en contra y 4 sin opinión.
- 🕵️♀️ La votación fue a puerta cerrada y se asignó de forma anónima una de tres opciones a cada aspirante: apoyar, no apoyar o sin opinión.
- ⏳ Aún no hay consenso y no hay fecha fijada para la próxima votación indicativa.
- ⚖️ Para imponerse, un candidato debe lograr al menos 9 votos en el Consejo y evitar el veto de cualquiera de sus cinco miembros permanentes, y luego su nombre va a la Asamblea General para ratificación.
- 🌎 La región América Latina parte con ventaja por una tradición de rotación y hay presión para que, por primera vez, una mujer ocupe la Secretaría General.
- 👥 Entre los nombres destacados aparecen Rebeca Grynspan, Rafael Grossi, Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Olara Otunnu, Macky Sall y Ivonne A-Baki.
- 🔄 También se abrió la posibilidad de que aparezcan nuevos candidatos si el proceso se estanca, como sugirió Rusia.
- 💬 El contexto mundial añade presión: debilitamiento del multilateralismo, divisiones en el Consejo y recortes presupuestarios que complican la labor de la ONU.
NUEVA YORK.– El Consejo de Seguridad de la ONU volvió a reunirse este viernes para realizar una nueva votación exploratoria destinada a medir el nivel de respaldo de los aspirantes a suceder a António Guterres como secretario general del organismo.
Se trata de la segunda “votación indicativa” entre ocho candidatos, la mayoría de América Latina. Hasta el momento, cinco mujeres y tres hombres compiten por reemplazar al portugués Guterres, de 77 años, quien concluirá su segundo mandato de cinco años el próximo 31 de diciembre.
Según medios locales, la exministra de Relaciones Exteriores de Guyana Carolyn Rodrigues-Birkett, de 52 años, habría sido la candidata con mayor respaldo en esta segunda ronda informal.
Los 15 miembros del Consejo se reunieron a puerta cerrada desde las 10 de Nueva York (11 en la Argentina) y asignaron de manera anónima a cada aspirante una de tres opciones: “apoya”, “no apoya” o “sin opinión”.
“Los candidatos serán informados de los resultados a través de los respectivos representantes permanentes de los Estados miembros que los nominaron (...) Eso es todo lo que tengo que decir hoy”, señaló la embajadora de Dinamarca ante la ONU, Christina Lassen, cuyo país ejerce este mes la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad.
Añadió que el Consejo aún evalúa cuándo realizará la próxima votación indicativa.
“Es demasiado pronto para lograr un consenso”, advirtió tras la reunión el embajador de la República Democrática del Congo ante la ONU, Zenon Ngay Mukongo, cuyo país integra actualmente el Consejo de Seguridad.
Antes de la votación, Daniel Forti, del International Crisis Group, había señalado que las cinco potencias con poder de veto —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— podrían reservar sus preferencias para una etapa más avanzada del proceso, mientras todavía podrían sumarse nuevos aspirantes.
De acuerdo con una tradición de rotación geográfica entre regiones —que no siempre se respeta—, América Latina parte esta vez con ventaja para reclamar el cargo, lo que explica que la mayoría de los postulantes provengan de esa región. A eso se suma la presión para que, por primera vez en la historia de Naciones Unidas, una mujer ocupe la Secretaría General.
Según el medio guyanés News Room, que cita un documento no publicado con los resultados de la ronda, Rodrigues-Birkett obtuvo ocho votos de apoyo, tres de rechazo y cuatro de “sin opinión”, lo que la habría colocado al frente de esta segunda votación informal.
La excanciller ya había conseguido el segundo lugar en la primera vuelta de la serie de votaciones informales celebrada el 30 de julio.
De confirmarse ese resultado, la diplomática guyanesa habría superado, entre otros, a la exvicepresidenta de Costa Rica y actual directora de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), Rebeca Grynspan, de 70 años, quien había obtenido la mayor cantidad de apoyos en la primera ronda, y al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, de 65.
Según News Room, la costarricense y el argentino recibieron siete votos de “apoyo” cada uno. Grynspan obtuvo además cuatro votos de “rechazo” y cuatro de “sin opinión”, mientras que Grossi recibió seis votos de “rechazo” y dos de “sin opinión”.
Al frente de la agencia nuclear de la ONU desde 2019, Grossi ganó fuerte protagonismo internacional durante la guerra en Ucrania, por sus gestiones para evitar un accidente nuclear en la central de Zaporiyia, y más recientemente por su papel en torno al programa nuclear de Irán.
También compiten la expresidenta chilena y exalta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Michelle Bachelet, de 74 años; la excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa, de 61; el diplomático ugandés Olara Otunnu, de 75; el expresidente senegalés Macky Sall, de 64; y la diplomática y exministra de Comercio de Ecuador Ivonne A-Baki, de 75.
La elección se desarrolla en momentos en que la ONU atraviesa una de las etapas más complejas de su historia, marcada por el debilitamiento del multilateralismo, las divisiones persistentes dentro del Consejo de Seguridad y crecientes dificultades financieras.
Bajo la presión, en particular, del gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, que cuestiona con frecuencia el papel y el financiamiento del organismo, Naciones Unidas tiene dificultades para incidir en algunos de los principales conflictos internacionales, mientras los recortes presupuestarios amenazan sus operaciones humanitarias y de mantenimiento de la paz.
Para imponerse al final de un proceso que todavía podría extenderse durante semanas o incluso meses, un candidato necesita reunir al menos nueve votos en el Consejo de Seguridad y evitar el veto de cualquiera de sus cinco miembros permanentes.
Una vez alcanzado ese respaldo, el nombre es elevado a la Asamblea General, que en la práctica suele ratificar al aspirante recomendado por el Consejo.
Por ahora, sin embargo, nadie se anima a hacer pronósticos, ya que las preferencias de los distintos países siguen muy dispersas, especialmente entre las grandes potencias con poder de veto.
Incluso podrían incorporarse nuevos nombres a la carrera. Así lo sugirió el jueves el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vassili Nebenzia.
“Si, por ejemplo —y ahora estoy especulando—, se produce un estancamiento en torno a los candidatos que ya conocemos, si ninguno logra despegar, entonces creo que podríamos ver aparecer otras figuras”, afirmó.
Agencias AFP y ANSA

