Techint evalúa presentar un recurso antidumping contra la llegada de tubos de la India

El grupo industrial sostiene que la decisión perjudica a la producción local y al empleo industrial, y evalúa recurrir al Estado por presunta competencia desleal
El Grupo Techint evalúa presentar una denuncia por presunto dumping ante el Gobierno a raíz de la compra de tubos de origen indio, fabricados con chapa china, que la empresa Southern Energy (SESA) utilizará para el proyecto de exportación de gas de Vaca Muerta, según informó LA NACION.
La presentación formal estaría a cargo de TenarisSiat, la compañía del grupo que produce tubos con costura en su planta de Valentín Alsina, donde emplea a 420 personas y utiliza chapa importada de Brasil. Desde la empresa advierten que, por cada trabajador directo, se generan otros cuatro empleos en la cadena de valor, lo que eleva el impacto laboral total a unas 1200 personas. El objetivo de la denuncia es “evitar el daño a la producción local y al empleo asociado”.
Desde el punto de vista técnico, el reclamo se dirigiría contra la empresa india Welspun, que adquiere su principal insumo en China. El CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, viene alertando desde hace años sobre lo que define como una competencia “predatoria y desleal” de la industria siderúrgica china. La última advertencia pública la realizó en el encuentro anual Propymes, organizado por el holding, donde expuso el tema sentado junto a la senadora y referente del Gobierno, Patricia Bullrich.
“El debate de fondo es si queremos ser Noruega o Nigeria”, dicen en el Grupo Techint. “Desarrollados adecuadamente en un proyecto país, los recursos naturales pueden ser una palanca poderosa para generar divisas, crear empleo de calidad, desarrollos tecnológicos y activos de largo impacto que apuntalen el crecimiento futuro de la Argentina. Vaca Muerta y la minería pueden contribuir con el desarrollo de valor agregado nacional. O podemos seguir el otro camino, el de la primarización de la economía”, agregaron.
Durante el día, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la compra de tubos de la India en perjuicio de Techint, la cual luego fue compartida por el presidente Javier Milei en redes sociales.
SESA es la compañía que impulsa el proyecto para exportar gas natural licuado (GNL) desde la costa de Río Negro, mediante el alquiler de dos buques que se instalarán en el Golfo San Matías. Está integrada por Pan American Energy (30%) -dirigida por la familia Bulgheroni-, YPF (25%), Pampa Energía (20%) -fundada por el empresario Marcelo Mindlin-, la británica Harbour Energy (15%) y la noruega Golar LNG (10%).
El 23 de diciembre pasado, SESA firmó el contrato para la compra de tubos de 36 pulgadas con Welspun, destinados a cubrir los 480 km del gasoducto, tras presentar una oferta de US$203 millones, según indicaron fuentes de la compañía. Tenaris habría competido con una propuesta de US$296 millones, un 45% superior, según pudo saber LA NACION, aunque desde la empresa del Grupo Techint rechazan esa diferencia y sostienen que su oferta “era competitiva con el precio internacional en condiciones de competencia leal”.
La licitación contó con más de diez oferentes de distintos países, entre ellos la Argentina, India, China, España, Colombia, Japón, México y Grecia. Incluso una propuesta de una empresa china —que resultó un 15% más cara que la de Welspun— quedó fuera del proceso.
Si bien el directorio de SESA habilitó a todos los participantes, incluida Tenaris, a mejorar sus ofertas, la nueva presentación del Grupo Techint se habría reducido a US$280 millones, lo que seguía representando un valor cerca de 40% superior.
Desde SESA explicaron que Welspun “presentó la oferta más competitiva entre las que aprobaron técnicamente el proceso”, además de ofrecer mayor flexibilidad en las condiciones de pago y garantías, un factor clave en un contexto de precios internacionales a la baja. También destacaron la escala global de la empresa india, con presencia en 50 países y más de 30.000 empleados.
La disputa quedó reflejada en una serie de cartas intercambiadas entre ambas compañías. Con los contratos ya firmados, Tenaris envió una nota el 29 de diciembre en la que informó que el día 24 había presentado una nueva oferta cercana a los US$250 millones, “con la intención de que un proyecto de esta envergadura sea realizado en el país”. En la misiva subrayó la relevancia que el proyecto tendría para la planta de Valentín Alsina y su red de proveedores.
En ese contexto, la empresa recordó como antecedente la fabricación y entrega de los 450 kilómetros del tramo del oleoducto VMOS, donde, según indicó, logró adelantar plazos contractuales y generar ahorros significativos. La carta fue firmada por Andrea Previtali, presidente de Tenaris para el Cono Sur.
Al día siguiente, SESA respondió que el proyecto de exportación de GNL es “una iniciativa única y estratégica para el país” y que requiere “condiciones competitivas y eficientes” para asegurar su viabilidad en un mercado altamente disputado. Además, aclaró que la última oferta de Tenaris había sido presentada fuera de plazo, dado que la licitación había sido adjudicada el 23 de diciembre. “Aun con la mejora realizada, la propuesta no resultó la más competitiva”, sostuvo el presidente de SESA, Rodolfo Freyre.
Una semana después, el 6 de enero, Tenaris volvió a enviar una nueva misiva en la cual se comprometía a “igualar las condiciones comerciales de la oferta alternativa, para preservar la operación industrial a largo plazo, aunque no resulte rentable para este negocio en particular”. En ese mensaje, la compañía destacó que su propuesta incluía un paquete de servicios locales de alto valor agregado, orientado a reducir riesgos y maximizar la flexibilidad operativa.
“Estamos convencidos de que, de esta manera, estarían dadas las condiciones para que un proyecto de esta envergadura continúe fortaleciendo una cadena de valor industrial local robusta, competitiva y sustentable”, cerró la misiva Tenaris.
SESA respondió con una última misiva en la que reiteró que el proceso licitatorio ya estaba concluido y que, conforme al cronograma establecido, la contratación había quedado “perfeccionada”. No obstante, invitó a Tenaris a participar en futuras etapas del proyecto.
En noviembre de 2024, Tenaris había sido adjudicataria de la provisión de tubos de 30 pulgadas para el oleoducto de 437 kilómetros que conectará Vaca Muerta con Punta Colorada, en Río Negro. La empresa presentó una oferta de US$180 millones, que luego fue avalada por todo el consorcio del proyecto VMOS, integrado por PAE, Vista, Pluspetrol, Pampa Energía, Chevron, Shell y Tecpetrol.
Tanto el proyecto de exportación de gas como el de petróleo fueron aprobados por el Ministerio de Economía bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que entre sus objetivos busca promover el desarrollo de cadenas productivas locales. “Sin embargo, en este caso ocurrirá exactamente lo contrario, incluso cuando países como Estados Unidos y la Unión Europea se defienden activamente de la competencia desleal asiática”, advierten en Techint.
“Con ingresos fiscales que cede el Estado nacional (y todos los argentinos), se financia el trabajo en la India y China. Por el contrario, las empresas argentinas aún trabajan en un entorno poco competitivo con impuestos distorsivos como el impuesto al cheque (nacional), ingresos brutos (provinciales) y tasas municipales (locales) que penalizan la agregación de valor”, agregaron.