Toda la Argentina en una sola página

La inflación de septiembre aceleró al 1,9% y acumula 23,6% en el año

La inflación de septiembre aceleró al 1,9% y acumula 23,6% en el año
Dufume

Las tarifas y los precios estacionales empujaron el índice; el componente núcleo bajó a 1,7% y la suba interanual fue del 33,4%

AI
  • 📈 La inflación de septiembre fue del 1,9% y acumuló un aumento del 23,6% en los primeros nueve meses del año.
  • ⚠️ Se aceleró respecto al 1,7% de agosto, pero se mantiene por debajo del 2% mensual.
  • 🧾 En comparación con el mismo mes de 2025, los precios minoristas subieron 33,4% (casi 33,5% del mes anterior).
  • 🎯 El dato coincidió con las proyecciones del REM del Banco Central y con JP Morgan, en un escenario de estabilidad cambiaria.
  • 🏗️ La división con mayor alza fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+3,1%), seguida por Educación (+3,0%).
  • 💬 Comunicación (+2,5%) y Salud (+2,4%) también mostraron aumentos destacables.
  • 🍽️ Alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 2%, la mayor incidencia en la canasta; en el Gran Buenos Aires, Vivienda fue el mayor aporte.
  • 🧭 La inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, cayó a 1,7% (desde 1,8% en agosto), señal de fondo más suave.
  • 🪴 Los estacionales subieron 2,9% por verduras, tubérculos y legumbres; los regulados subieron 2,3% (gas, electricidad y prepagas).
  • 🔮 El REM proyectó 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y 1,8% para diciembre, cerrando el año cercano al 30% (más alto que lo previsto por el Gobierno).
  • 📉 En 2026, el REM recortó la proyección de crecimiento de 2,1% a 1,5% y anticipó una contracción del PBI en el tercer trimestre, lo que podría implicar recesión técnica.
  • ✳️ Para 2027, las expectativas se corrigieron al alza: la mediana del REM pasó de 20,5% a 21,2%.
  • 💭 JP Morgan había estimado una inflación general de 1,9% y una núcleo de 1,8% para septiembre, esperando que ropa, educación y vivienda impulsaran el índice.

La inflación de septiembre fue del 1,9% y acumuló un aumento del 23,6% en los primeros nueve meses del año, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El registro se aceleró frente al 1,7% de agosto, aunque se mantuvo por debajo del 2%. En comparación con el mismo mes de 2025, los precios minoristas subieron un 33,4%, apenas por debajo del 33,5% del mes anterior.

El resultado coincidió con el pronóstico de los analistas que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central y con la estimación de JP Morgan. La publicación llegó en un escenario de estabilidad cambiaria y señales de recuperación económica todavía insuficientes para compensar la caída de la actividad de julio.

La división con mayor aumento fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 3,1%, seguida por Educación, que avanzó un 3%. Comunicación registró un incremento del 2,5% y Salud, del 2,4%. En el otro extremo, Restaurantes y hoteles subió un 1,1%, mientras que Prendas de vestir y calzado aumentó un 1,4%.

Alimentos y bebidas no alcohólicas, el segmento de mayor peso en la canasta, registró una suba del 2%. Fue la división que más incidió en el resultado de todas las regiones, excepto en el Gran Buenos Aires, donde el mayor aporte correspondió a Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles.

La composición del índice dejó una señal más favorable que el dato general: la inflación núcleo, que excluye los precios regulados y los estacionales y permite seguir la tendencia de fondo, bajó del 1,8% de agosto al 1,7%. Según el Indec, las subas de esa categoría estuvieron vinculadas con las comidas fuera del hogar y los productos farmacéuticos.

Los estacionales aumentaron un 2,9%, con incrementos en verduras, tubérculos y legumbres. Los regulados avanzaron un 2,3%, impulsados por el gas, la electricidad y las prepagas. Así, ambos componentes se ubicaron por encima del promedio y explicaron parte de la presión sobre el índice mensual.

El resultado coincidió con el pronóstico de los analistas que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central y con la estimación de JP Morgan. La publicación llegó en un escenario de estabilidad cambiaria y señales de recuperación económica todavía insuficientes para compensar la caída de la actividad de julio.

El dato se ubicó por encima del 1,9% que habían previsto los analistas que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Algunas mediciones privadas anticipaban presiones estacionales por el cambio de temporada de la indumentaria y aumentos en algunos servicios públicos.

Antes de la publicación, un informe de JP Morgan había estimado una inflación general del 1,9% y una núcleo del 1,8%. El banco estadounidense esperaba que la ropa, la educación y la vivienda empujaran el índice, mientras que la carne aportaría una suba más moderada. También advirtió que su medición de inflación núcleo sin alimentos se mantenía cerca del 2,2% mensual, una señal de resistencia a la baja en otros componentes de la canasta.

El antecedente más reciente había sido el índice de la ciudad de Buenos Aires, que registró un 1,8% en septiembre, una décima más que en agosto. Allí, la núcleo se ubicó en el 1,7%, por debajo de los estacionales y los regulados. La consultora Econviews destacó que, por quinto mes consecutivo, los servicios aumentaron más que los bienes: 1,98% frente a 1,58%.

Portfolio Personal Inversiones (PPI) calculó que, al trasladar la evolución de los precios porteños a la estructura de consumo del Gran Buenos Aires, la suba de esa región rondaría el 1,7%. La firma señaló que los precios de los bonos incorporaban una inflación cercana al 2% mensual para los plazos más cortos. Por eso, consideraba central observar si la moderación de la medición núcleo porteña también aparecía en el indicador nacional.

La evolución de los precios convive con señales dispares de actividad: aunque la industria y la construcción recuperaron parte de lo perdido en julio, los indicadores disponibles todavía no permiten confirmar un repunte sostenido. En el REM, los economistas recortaron la proyección de crecimiento de 2026 del 2,1% al 1,5% y anticiparon una contracción del PBI en el tercer trimestre. De concretarse, se sumarían dos trimestres consecutivos de caída, la definición habitual de recesión técnica.

Para los próximos meses, ese relevamiento proyectó una inflación del 1,7% en octubre, del 1,6% en noviembre y del 1,8% en diciembre, con un cierre de año cercano al 30%, casi el triple de lo que había proyectado el Gobierno en el Presupuesto 2026. El escenario previsto por los privados mantiene los aumentos por debajo del 2% mensual, aunque sin una desaceleración continua. Para 2027, las expectativas también se corrigieron al alza: según destacó Econviews, la mediana del REM pasó del 20,5% al 21,2%, frente al 15% que se esperaba en enero.

983078

Suscribite a nuestro newsletter

Un resumen de las noticias más relevantes directo en tu email.