El instrumento de inversión al que apuestan para atraer a los dólares del colchón

Los fondos comunes en divisas que permiten tomar renta de las obligaciones negociables que emiten las empresas pasaron en las últimas semanas los US$1000 millones bajo administración
- 💹 Crece la emisión de deuda en dólares por parte de empresas tras las elecciones, impulsada por la calma cambiaria y la búsqueda de rentabilidad de dólares atesorados.
- 💵 En las últimas semanas, los FCI en dólares especializados en deuda corporativa superaron US$1.000 millones bajo administración, frente a unos US$650 millones en octubre.
- 🏦 Se consolidaron como el principal canal de acceso al crédito corporativo en dólares, canalizando de forma eficiente el creciente interés en este segmento.
- 📈 Se realizaron reuniones entre el equipo económico y casas de bolsa para promover la salida del “colchón” de dólares mediante estos fondos, tras la promulgación de la Ley de Innocencia Fiscal.
- 💬 El ministro Luis Caputo instó a que los ahorros en dólares se lleven al circuito económico, prometiendo crecimiento, menor carga tributaria y más empleo formal.
- 🚀 Los FCI funcionan como vehículo natural para absorber la nueva oferta de crédito privado en dólares, combinando escala, diversificación y gestión profesional.
- 🤝 Los inversores ven el crédito corporativo en dólares como una alternativa atractiva frente a la deuda soberana, percibiéndolo como menos riesgoso y con potencial de rendimiento frente a la deuda soberana.
- ⚖️ Por su estructura, los FCI permiten diversificar riesgos y evaluar factores como calidad crediticia, concentración por emisor o sector, vencimientos y liquidez de las ON en el portafolio.
- 🛢️ Los emisores más presentes en estas carteras son del sector energético, especialmente petroleras; YPF suele ser el emisor dominante por solidez crediticia y liquidez.
- 🔮 El crecimiento futuro dependerá de que las empresas accedan a financiamiento en condiciones razonables y de un contexto macro con mayor liquidez en dólares para buscar rentabilidad.
Enganchados del auge que muestra, luego de las elecciones, la emisión de deuda en dólares por parte de las empresas, en un contexto de calma cambiaria y en el que las divisas atesoradas por los argentinos en medio de la incertidumbre previa comenzaron a buscar rentabilidad, se disparó en los últimos meses la demanda de fondos comunes de inversión (FCI) en esa moneda especializados en deuda corporativa.
“Ya traspasaron en las últimas semanas los US$1000 millones bajo administración, un umbral que no solo refleja un crecimiento cuantitativo significativo, sino que también confirma la consolidación del producto dentro del universo de inversión argentino", hizo notar días atrás Sergio González, CFA de Cohen, Aliados Financieros. Estaban en torno a los US$650 millones en ocutbre.
“Se consolidaron como el principal canal de acceso al crédito corporativo en dólares, cumpliendo un rol central al canalizar de forma eficiente el creciente interés por este segmento”, agregó.
El fenómeno -por caso- impulsó la ronda de reuniones que, una vez promulgada la ley de Inocencia Fiscal, llevaron adelante los principales referentes del equipo económico con ejecutivos de distintas sociedades de bolsa (Alycs).
En esos encuentros, desarrollados luego de que el propio ministro Luis Caputo instara públicamente a los argentinos a ingresar los dólares que mantienen atesorados y fuera del sistema al circuito económico, buscaron convencer a los agentes de promocionar entre sus clientes la “salida del colchón” de los dólares mediante este tipo de instrumentos.
"Ahora sí, todos a llevar sus ahorros al banco", lanzó aquel día el ministro, antes afirmar que esa dinámica “permitiría acelerar el crecimiento, reducir impuestos en el mediano plazo, mejorar la competitividad y generar más empleo formal”, además de posibilitarle a los que acudan a este tipo de instrumentos cobrar “un interés por sus dólares”.
Para González, el auge tiene que ver con que estos FCI “funcionaron como un vehículo natural para absorber la nueva oferta de crédito privado en dólares, combinando escala, diversificación y gestión profesional”.
“Hay mucha demanda por instrumentos corporativos porque los inversores perciben este crédito como ‘libre de riesgo’ y como alternativa a la deuda soberana que tiene en general baja tasa y va rindiendo cada vez menos por la tendencia a la compresión que exhibe la tasa de riesgo país”, explica.
Además, por la estructura propia de los FCI, permite diversificar riesgos e incluso aportar a distintos niveles de renta. González, por caso, recomienda prestar atención a “la calidad crediticia de los emisores incluidos en el fondo, el grado de concentración que pudiera tener por emisor o sector, la duración y estructura de vencimientos de los instrumentos y nivel de liquidez de las ON que componen el portafolio”.
La preferencia por los fondos como vehículo de inversión es razonable entre inversores que buscan exposición al crédito corporativo “sin asumir el costo operativo y analítico de la selección individual”, recuerda.
El analista hizo notar que los emisores más presentes en las carteras de deuda corporativa en dólares son las empresas vinculadas a la energía, en especial las petroleras.
“Si diseñamos una cartera promedio dentro de este segmento, el emisor dominante es YPF, lo que parece lógico porque la compañía combina una calificación crediticia relativamente sólida dentro del contexto local, acceso recurrente al mercado de capitales y, fundamentalmente, instrumentos con buena liquidez en el mercado secundario”, resaltó.
Las perspectivas de crecimiento dependerán de la capacidad de las empresas para acceder al financiamiento en condiciones razonables y de un contexto macro que acompañe, en momentos en que se espera haya cada vez más liquidez en dólares buscando obtener alguna rentabilidad.