El Banco Mundial volvió a recortar la proyección de crecimiento para la Argentina en 2026

El organismo prevé que el PBI se expanda 2,1%, frente al 3,6% que había pronosticado en junio; destacó que habrá tres años consecutivos de crecimiento (2025-2027) por primera vez en casi dos décadas
- 📉 El Banco Mundial recorta la proyección de crecimiento de Argentina para este año a 2.1%, frente al 3.6% previsto en junio, y en línea con el promedio regional.
- ⏬ Es la segunda vez consecutiva que el BM revisa a la baja sus perspectivas para Argentina en su Actualización Económica de América Latina y el Caribe.
- 🛠️ Aun con el recorte, el BM destaca reformas sustanciales y proyecta tres años consecutivos de crecimiento (2025-2027), con 3.0% en 2027 y 3.5% en 2028.
- 💹 Estas medidas han ayudado a reducir significativamente el riesgo soberano y se observan mejoras en las calificaciones crediticias de Argentina.
- 📊 En 2026 el crecimiento se mantiene en 2.2% (en línea con la región), y 2025 cerró en 2.4%.
- 🧭 El informe destaca avances fiscales y reformas estructurales como protagonistas para fortalecer la estabilidad macro y atraer inversiones a través del RIGI.
- 🏦 La acumulación de reservas internacionales del BCRA, de alrededor de US$14.5 mil millones este año, fortalece la estabilidad y reduce vulnerabilidades de liquidez.
- 🌐 Se señalan anclas externas, como acuerdos con Estados Unidos y el Mercosur-UE, junto con el Súper RIGI para captar inversiones tecnológicas y de infraestructura digital.
- ⚠️ El FMI advierte sobre distribuir de forma más equitativa el crecimiento y sostener la estabilización, mientras el BM resalta que las reformas actuales muestran progreso hacia ese objetivo.
WASHINGTON.- En la previa de sus reuniones anuales que comenzarán la próxima semana en Tailandia, el Banco Mundial (BM) recortó con fuerza este martes su proyección de crecimiento para la Argentina este año, al estimar una expansión de la economía del 2,1% -en línea con el promedio regional- frente al 3,6% que había previsto en junio pasado, una baja que se produce en medio de las inquietudes reconocidas la semana pasada por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Es la segunda vez consecutiva que el BM recorta sus proyecciones para el país en su informe de Actualización Económica de América Latina y el Caribe, luego de que la publicación de junio pasado había previsto que se expandiría 3,6% este año respecto al 4% que había pronosticado en enero.
A pesar del recorte, el BM destacó en su informe que la Argentina está “en medio de reformas sustanciales y se proyecta que se expanda durante tres años consecutivos (2025-2027) por primera vez en casi dos décadas, con un impulso derivado del ajuste fiscal, reformas tributarias y laborales, una economía más abierta y su Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI)”. El organismo multilateral prevé una expansión del PBI de 3% en 2027 -año electoral en el país- y de 3,5% en 2028.
“Estas medidas han ayudado a reducir significativamente el riesgo soberano”, apuntó el BM, en momentos en que el riesgo país se aleja de los 600 puntos que había superado a fines del mes pasado. Este martes registra una baja por segunda rueda consecutiva ante un contexto internacional más favorable.
El crecimiento proyectado para la Argentina en 2026 está en línea con la la tasa de crecimiento regional, prevista en 2,2%, ligeramente por debajo del 2,4% registrado en 2025.
“Este desempeño regional moderado no debe aceptarse como el potencial de América Latina, ya que simplemente refleja el equilibrio actual. Países de la región están demostrando que mejores trayectorias son posibles cuando se asientan en elecciones de política económica duraderas sobre los fundamentos”, señaló el BM, que en ese sentido elogió las reformas económicas adoptadas por la administración de Javier Milei.
“En la Argentina, la consolidación fiscal y las reformas estructurales están ayudando a fortalecer la estabilidad macroeconómica y a restablecer la confianza de los mercados”, resaltó.
En medio de las inquietudes que generaron varios indicadores negativos en las últimas semanas, el FMI había señalado la semana pasada que en las conversaciones que mantiene con el Gobierno uno de los principales ejes es cómo lograr que el crecimiento en los sectores más pujantes “se distribuya de manera más equitativa” en la economía argentina y extender “los logros de la estabilización”.
El organismo que lidera Ajay Banga señaló en el reporte que la Argentina se destaca en el contexto regional. “Un ajuste fiscal decisivo —pasando de un déficit elevado en 2023 a un superávit primario y un equilibrio fiscal general mediante la racionalización del gasto público, recortes de ineficiencias administrativas, y la reorientación de los subsidios a los precios de la energía para dejar de beneficiar a los hogares de mayores ingresos— ayudó a anclar las expectativas de inflación y a comprimir el riesgo soberano”, indicó.
Sobre el riesgo país, explicó que en el caso de Argentina el diferencial del Índice Global de Bonos de Mercados Emergentes (Embig) “cayó bruscamente” de un promedio de alrededor de 2000 puntos básicos en 2022-2023 a un promedio de alrededor de 500 puntos básicos en 2026.
“Estos niveles no se han observado de manera sostenida desde la era de reestructuración de la deuda soberana del país y marcan una gran mejora en la confianza del mercado. Esta validación del mercado se refleja en las mejoras de las calificaciones crediticias de los tres organismos principales (S&P, Fitch, Moody’s) en los últimos meses”, amplió el informe.
La compresión del riesgo país se vio reforzada además por la acumulación de reservas internacionales del Banco Central (BCRA) a lo largo de este año, respaldada por un sólido superávit comercial, destacó el organismo con sede en Washington.
“Esta acumulación de reservas ha servido como un canal de estabilización clave, ya que ha reforzado la confianza del mercado al mitigar las vulnerabilidades de liquidez y refinanciamiento y, por lo tanto, reducir el riesgo de incumplimiento a corto plazo”, explicó. En lo que va del año, el BCRA ya sumó reservas por alrededor de US$14.500.
El BM resaltó que los avances fiscales representan un “progreso considerable, porque el crecimiento sostenible y la inversión plurianual no son factibles en condiciones cercanas a la hiperinflación y con un riesgo soberano a nivel de crisis”.
Luego destacó las reformas tributarias y laborales, y también el RIGI como herramienta para atraer inversiones privadas. “Aunque la mayoría de estos proyectos aún no se han materializado, respaldan perspectivas positivas de inversión a mediano plazo”, señaló.
Respecto a las “anclas externas complementarias”, el BM destacó los acuerdos que la Argentina selló con Estados Unidos, en febrero pasado, y el de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). A nivel nacional, la aprobación de
“Las reformas del mercado laboral por parte del Congreso y los esfuerzos en curso para mejorar el clima de negocios y el entorno regulatorio respaldan las perspectivas para la inversión. Este marco pretende ampliarse con la reciente propuesta del Súper RIGI diseñada para atraer inversiones tecnológicas avanzadas —en particular centros de datos e infraestructura digital orientada a la Inteligencia Artificial— destinadas a atraer una ola de asignación de capital de alta productividad”, remarcó el BM.
“En general, los consecutivos superávits fiscales y un programa de reformas favorable al crecimiento han ayudado a afianzar las expectativas, mejorar las condiciones financieras y respaldar una recuperación que, según se prevé, se traducirá en tres años consecutivos de crecimiento del PIB por primera vez en casi dos décadas”, completó.
En otro apartado del informe, el organismo señaló que la Argentina continúa por la “senda de la estabilización en la que el gasto y la inversión privados encuentran bases más firmes respaldadas por una mayor credibilidad de las políticas, un proceso gradual de desinflación y ambiciosas reformas estructurales destinadas a reducir la burocracia, modernizar los marcos laborales y fomentar grandes inversiones privadas”.

