El gráfico que muestra quién trae dólares a la Argentina y quién se los lleva

El superávit comercial y el crédito de organismos internacionales sostienen las reservas, pero la dolarización de los argentinos y el pago de deuda liman el balance del BCRA; el debate por el cepo y la inversión que no llega
- 💹 El movimiento de dólares es determinante para la economía argentina: el Gobierno destaca la estabilidad del tipo de cambio y la fuerte compra de reservas del BCRA, que ya superó los US$10.000 millones en lo que va del año.
- 📈 La balanza comercial es superavitaria desde 2024 hasta abril de 2026, con un saldo acumulado de US$38.462 millones (US$18.899 millones en 2024; US$11.286 millones en 2025; US$8.277 millones en los primeros 4 meses de 2026).
- 🌾💡 El optimismo se apoya en la buena cosecha agrícola y en la revalorización de exportaciones de energía tras la suba internacional del crudo.
- 💼 En la Cuenta de Capital, ingresan divisas procedentes de organismos internacionales y de los ahorros de los argentinos (blanqueos y emisión de deuda local), además de movimientos de deuda y de inversiones.
- 🧭 La entrada de divisas vía inversión directa o de portafolio es mínima, y la mayor parte proviene de deuda externa de empresas y financiamiento de organismos internacionales.
- 💸 La formación de activos externos (dólares para atesoramiento) suma US$39.032 millones entre 2024 y 2026, con US$32.340 millones en 2025 y US$9.006 millones en los primeros cuatro meses de 2026.
- 💳 El pago de vencimientos de deuda en moneda extranjera genera salidas de divisas: US$9.057 millones desde 2004.
- 🛠️ El Tesoro también gastó US$3.985 millones en operaciones para contener el dólar entre 2024 y 2025; en 2026 no hay actividad registrada.
- 🌐 El ingreso de divisas desde financiamiento externo continúa: endeudamiento de empresas en el exterior US$18.586 millones y financiamiento de organismos internacionales (FMI, Banco Mundial, etc.) US$20.168 millones desde 2024.
- ⚠️ Riesgos y lectura de mercados: persiste la preocupación por la sostenibilidad del escenario cambiario ante restricciones y el contexto electoral de 2027, aunque algunos analistas ven menor volatilidad por la menor inversión externa.
El movimiento de dólares es un factor determinante de la economía argentina. En los últimos meses, el Gobierno destaca la estabilidad del tipo de cambio y la extendida racha de compra de reservas del BCRA, que lleva más de US$10.000 millones en lo que va del año, tras el shock de 2025. En ese sentido, analizar los números oficiales permite entender quiénes aportan y quiénes se llevan divisas del país.
Por el lado del comercio exterior, la oferta de dólares desde 2024 hasta hoy arroja un saldo positivo. Desde enero de ese año (primer mes completo de gestión de Javier Milei) hasta abril de 2026 (último dato disponible), la balanza comercial argentina muestra un resultado superavitario de US$38.462 millones, según las estadísticas oficiales del Indec.
Fueron US$18.899 millones en 2024, en un contexto marcado por importaciones deprimidas por la recesión y el salto cambiario, especialmente en la primera mitad del año; US$11.286 millones en 2025 y US$8277 millones acumulados en el primer cuatrimestre de este año. En este punto, las expectativas son optimistas por el efecto de la cosecha del agro y la revalorización de las exportaciones de energía tras la suba del precio internacional del crudo.
En paralelo, otro apartado clave de la gestión del gobierno de Milei para analizar el movimiento de dólares lo reflejan los flujos de la cuenta financiera, conocida como Cuenta de Capital. Es el segmento que comprende todos los movimientos de dinero vinculados con la deuda, las inversiones de locales o extranjeros, la actividad de los organismos internacionales (FMI, Banco Mundial, entre otros) y el ingreso o salida de divisas para atesoramiento.
Y esas estadísticas, informadas por el Banco Central, reflejan una dinámica clara: con el mercado de crédito internacional cerrado (el riesgo país nunca perforó los 480 puntos) y la inversión extranjera directa que todavía no acelera, el ingreso de divisas de la gestión de Javier Milei se abasteció de organismos internacionales y de los dólares de los argentinos (blanqueos y emisión de deuda local).
Pero, al mismo tiempo, este último punto se vincula con la salida de dólares. Mientras el Tesoro paga ‘cash’ sus vencimientos de deuda en moneda extranjera, los argentinos mantienen un alto ritmo de compra de dólares. Es un segmento habitualmente clasificado ‘Formación de activos externos’, que se aceleró tras la flexibilización del cepo y la previa electoral de 2025, y explica el mayor rojo en el balance cambiario: entre comienzos de 2024 y lo que va de 2026, según datos del BCRA procesados por Profit Consultores, suma US$39.032 millones.
Se trata del principal rubro que implica demanda o salida de dólares por la cuenta financiera en lo que va del gobierno de Milei. Fueron US$32.340 millones solo en 2025 y, si bien el ritmo mensual se frenó luego del triunfo del Gobierno en las elecciones, ya acumula US$9006 millones en el primer cuatrimestre de este año.
Al mismo tiempo, el Gobierno debió entregar dólares para poder pagar vencimientos de deuda en moneda extranjera, sin capacidad de refinanciar esa deuda por el elevado nivel de riesgo país. Según los cálculos de Profit a partir del balance cambiario del BCRA, salieron US$9057 millones por ese motivo desde 2004.
Las operaciones sobre el mercado cambiario para intentar contener el dólar son otro factor que registra el balance cambiario: entre 2024 y 2025, el Tesoro usó US$3985 millones en este factor, que no registra actividad en 2026, en un contexto de mayor estabilidad cambiaria y tipo de cambio siempre dentro de la banda de flotación.
El escenario se completa con los flujos de ingreso de divisas, que muestran un escenario de escasa entrada vía inversión (directa o de portafolio). En cambio, se compone centralmente de endeudamiento de empresas en el exterior (suma US$18.586 millones desde 2024 a la fecha) y del financiamiento de organismos internacionales, como el FMI (dentro del programa por US$20.000 adicionales firmado en 2025) y otras entidades, como el Banco Mundial, el BID o la CAF. Según Profit, esta línea suma US$20.168 millones desde 2024.
De esta manera, sumado el endeudamiento de empresas vía ON y otros instrumentos y el aporte de divisas de organismos, equivale a la formación de activos externos (demanda del sector privado) en el período.
“Lo más relevante es ver la ausencia o mínimo aporte de la inversión directa o de portafolio, que es algo diferente a lo que esperaba el Gobierno. El casi nulo ingreso de inversión de portafolio lo toman como algo positivo, porque le quita eventual volatilidad al tipo de cambio, en comparación con la gestión de Macri”, dijo Amilcar Collante, economista de Profit Consultores.
“Y el endeudamiento con los organismos internacionales es la sustitución de pagar cash los vencimientos de la deuda con privados. El mercado internacional hasta acá no te prestó nada. Esa es otra diferencia frente a otras gestiones. Y si mirás los stocks acumulados, hoy el país les debe casi lo mismo a organismos que todo lo que es la deuda de bonares y globales”, agregó el analista.
En el mercado, sin embargo, los analistas advierten por la sostenibilidad de este escenario y este nivel cambiario, tanto por la continuidad de las regulaciones cambiarias como por el contexto electoral de 2027. “Hoy hay una sensación en el mercado de que los ‘dólares sobran’, lo que permite que el BCRA compre divisas en el MULC y, a la vez, el tipo de cambio no sienta la presión e incluso baje en términos nominales. El vaso medio vacío viene por el lado no solo de menores importaciones por la debilidad de la actividad económica, sino también porque sigue habiendo restricciones cambiarias que abultan la oferta y contienen la demanda”, explicó Lorena Giorgio, economista de Equilibra.
“Una empresa argentina que emite deuda a cuatro años a tasas similares a las del Tesoro estadounidense solo es posible por la fuerte represión financiera que aún enfrentan las personas jurídicas. Algo similar estamos viendo con la FAE privada, que se moderó respecto de 2025 no solo por el lógico efecto de no estar en un año electoral, sino también porque la restricción de septiembre pasado que excluye del MULC a todos los inversores que operen títulos contra dólares dejó afuera del mercado oficial a un gran número de personas”, agregó.

