Los Pumas empataron con Australia en Mendoza y dejaron una sensación ambigua
El 28-28 en Mendoza pudo ser triunfo y pudo ser revés, con puntos altos y flaquezas; ahora, el Nations Championship en noviembre
- 🏟️ Resultado y contexto: Argentina Pumas y Australia empatan 28-28 en Mendoza; los Pumas cortan una racha de derrotas y el empate podría servir como impulso para el Nations Championship que se avecina.
- 🌦️ Clima y protesta: la tarde pasó de cálida y soleada a fresca y nublada; los jugadores se sumaron al pedido de justicia por Federico Martín Aramburú, con remeras durante el calentamiento.
- ⏱️ Inicio difícil: los Pumas tardaron 30 minutos en entrar en partido; quedaban 14-0 abajo ante un equipo australiano que jugó con precisión en el pack y en el juego corto.
- 💪 Liderazgo y anotaciones: Matera tomó el mando y llevó al equipo; Ignacio Mendy anotó dos tries y igualó a Juan Martín González con cinco conquistas contra Australia.
- 🧩 Jugada clave: movimiento preestablecido de Mendy con Matera en la salida de un line-out, aprovechado por Joaquín Moro para lanzar al wing y acercar al marcador.
- 👎 Conductores en la primera mitad: Simón Benítez Cruz, Nicolás Roger y Bertranou estuvieron por debajo de su nivel; el 10 mostró irregularidad y falta de ritmo titular.
- 🧭 Refuerzos y repartición: Leonel Oviedo y Efraín Elías ingresaron y aportaron; Rodrigo Isgró fue múltifacético y recibió ovaciones por su rendimiento.
- ⚠️ Final intenso: en los últimos diez minutos del segundo tiempo, dos infracciones infantiles dejaron a Argentina con dos hombres menos; Carreras respondió con una acción impulsiva y Australia convirtió un try-penal.
- 📊 Balance y proyección: con 18 bajas, el equipo mostró un rendimiento mixto, pero mantiene opciones para el Nations Championship y para seguir creciendo en este ciclo.
- 🔜 Próximos pasos: noviembre, Nations Championship con otro plantel; el resultado sirve como impulso para seguir afinando el enfoque y la competencia.
MENDOZA.– La percepción final de la fría tarde de Mendoza fue ambigua. Cuando Nicolás Roger pateó la pelota afuera y firmó el empate, el público se dividió; muchos aplaudieron el esfuerzo de los Pumas y unos pocos silbaron la decisión final de no ir a intentar el triunfo. “Quizás no era lo más inteligente jugar desde ahí”, comentó Pablo Matera. En un encuentro cambiante, de ida y vuelta, los Pumas terminaron 28-28 con Australia y cortaron la racha de derrotas, algo que puede servirles como impulso para la reanudación del Nations Championship que se avecina.
El clima cambió de la noche a la mañana en Mendoza. De un viernes cálido y soleado a un sábado fresco, gris y por momentos dotado de una leve llovizna, en una tarde en la que los Pumas se sumaron al pedido de justicia por Federico Martín Aramburú, en vísperas del juicio por su asesinato en París. En la entrada en calor todos los jugadores vistieron remeras para reclamar por el ex jugador de la selección argentina y de CASI.
Los Pumas tardaron 30 minutos en meterse en el partido, en despabilarse. Estáticos, sin iniciativa, les costó adentrarse en el duelo y lograr conexiones frente a un rival que está lejos de ser la potencia temible de otras épocas y que se limitó a jugar corto con su pack, mediante las puntadas de Angus Bell y Rob Valetini, sus dos principales portadores de pelota. Con ese juego pegado a las formaciones y tras el desgaste del pack llegaron los tries de Harry Wilson (le anularon otro) y Max Jorgensen. Una ventaja de 14-0 conseguida sin despeinarse.
¿Cómo llegó la reacción de Argentina? A través de la confianza que le brindó el scrum en el segundo tramo del primer tiempo y a partir del mando de Matera, la figura del encuentro en todos los sentidos: empuje, garra y liderazgo innato para levantar a sus compañeros y para comunicarse con el árbitro. También, por su rugby y, por supuesto, por las anotaciones. El ala fue el autor del descuento, en el segundo ingreso de Argentina en los últimos 22 metros del campo ajeno, y en el período final anotó otro para pasar al frente ya en el último tramo del encuentro. Con cinco conquistas contra los Wallabies, igualó a Juan Martín González como el Puma que más marcó contra Australia.
En un cotejo en el que la mayoría de los tries se gestó al lado de rucks, Ignacio Mendy dibujó el mejor movimiento de la jornada. Se trató de una jugada preestablecida en la que participó Matera a la salida de un line-out y Joaquín Moro tuvo el timing perfecto para lanzar al elusivo wing. Así Argentina igualar en un cerrar y abrir de ojos.
En los Pumas fallaron los conductores. Aparecieron inconexos, imprecisos, y realizaron malas ejecuciones en los lanzamientos y con el pie. Ni Simón Benítez Cruz ni Nicolás Roger estuvieron finos a la hora de mover la pelota y conectar las partes del equipo. Tampoco Gonzalo Bertranou, en los pocos minutos que jugó. Sobre todo, el 10, inestable en el uso con el pie y por momentos nervioso en su primer partido como titular frente a una potencia. Su falta de ritmo en el nivel de clubes puede haber pesado. El santiagueño no se sintió cómodo en ningún momento.
Los conducidos por Felipe Contepomi fueron más empuje que estrategia, a partir de Matera, y también con otros puntos altos que estuvieron a la altura. Uno de ellos fue Ignacio Ruiz, el más activo con la pelota y en esta ocasión más preciso en los lanzamientos en el line. Cuando entró Leonel Oviedo en el tramo final, la tendencia cambió. Efraín Elías fue otro con de rendimiento sobresaliente en el pack, junto a Joaquín Moro y Juan Martín Scelzo, que aportó mucha energía cuando entró desde el banco. Rodrigo Isgró fue multifacético, a veces colado en el pack y también con sus funciones de wing; el back local tuvo muchas acciones que contagiaron al equipo. Fue el más ovacionado en su tierra desde que lo mencionaron en la formación y en cada pelota aérea que capturó. En cambio, la eficacia del conjunto al ingresan a los 22 últimos metros ajenos volvió a ser baja. En total, los Pumas lo hicieron diez veces y marcaron cuatro tries.
Así como los últimos diez minutos del primer tiempo fueron el momento de impulso de los Pumas, los últimos diez de la segunda mitad fueron de padecimiento por dos infracciones infantiles. La primera, de Lucio Cinti, que mató el juego cerca de la mitad de la cancha en una secuencia en la que no se percibía peligro alguno. Luego, una reacción de reflejos de Santiago Carreras que dejó a los Pumas con 13 piezas y un try-penal en contra. En un plantel de mayoría de jóvenes, se equivocaron dos de los más experimentados.
No obstante, los argentinos resistieron con dos hombres menos. En el primer tramo lo hicieron en la parte final del campo, y en los últimos minutos, acorralados en su terreno, cerca del in-goal.
Facundo Cardozo y Mateo Soler debutaron en un momento caliente en el que Argentina intentó salir jugando de su campo (ya había vuelto Cinti), hasta que en un momento se dieron cuenta de que no avanzaban y de que Australia podía recuperar la pelota cerca del in-goal ajeno. Entonces los argentinos decidieron aferrarse al empate, un resultado que no se daba desde julio de 2021, ante Gales. Contra Australia habían igualado en sus dos compromisos del 2020.
Las sensaciones fueron ambiguas. Un equipo argentino que padeció 18 bajas entre lesiones y jugadores que volvieron a sus clubes en Francia, frente a otro en construcción en el inicio de otro ciclo, pero que tiene disponible la mayoría de sus rugbiers. La paridad sirve para cortar una racha incómoda y para seguir sacando conclusiones. En noviembre, con otro plantel y por el Nations Championship, será otra historia.

