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La impactante lluvia de silbidos para Julián Alvarez antes del partido entre Atlético de Madrid y Villarreal

La impactante lluvia de silbidos para Julián Alvarez antes del partido entre Atlético de Madrid y Villarreal
Dufume
deportes

El delantero argentino, que ingresó tras ser suplente este domingo, sigue permaneciendo en el club colchonero bajo protesta

AI
  • 🏟️ Empate 2-2 entre Atlético de Madrid y Villarreal en la segunda jornada de La Liga, con Julián Álvarez arrancando desde el banquillo y entrando en la segunda mitad.
  • 😠 La afición lo silbó al anunciarse y cada toque suyo fue protestado, por su deseo de salir del club.
  • 🔗 Barcelona ha mostrado interés en Álvarez desde hace meses, pero Atlético no quiere facilitar su salida ni reforzar al Barcelona.
  • 🏃‍♂️ Simeone ordenó movimientos precompetitivos y Álvarez salió con la pechera verde; la hinchada siguió protestando para que se vaya.
  • ⚽️ A los 59 minutos, Georges Mikautadze anotó un penal para Villarreal para poner 2-1, lo que retrasó la entrada de Álvarez.
  • ⏱️ Giuliano Simeone marcó el empate a 4 minutos del final; Álvarez entró a los 67 minutos, pero no logró desequilibrar el ataque.
  • 🔴 El encuentro terminó con expulsión de Le Normand y el Atlético jugando con un hombre menos.
  • 🗓️ Contexto del episodio: el 25 de mayo Marca reveló el interés del Barcelona; en junio Álvarez habló de una transferencia y el club aseguró que no se iría.
  • 👋 Al final, Álvarez se retiró hacia los vestuarios entre silbidos, dejando la imagen de la ruptura entre jugador y afición.

Julián Álvarez arrancó este domingo como suplente y luego ingresó en el partido que Atlético de Madrid empató 2 a 2 ante Villarreal, por la segunda fecha de la Liga de España. El argentino, que está tratando de forzar su salida del equipo colchonero, recibió una fuerte silbatina por parte del público al momento en que fue anunciado en el cartel electrónico del estadio Wanda Metropolitano. La masiva bronca se expresó de inmediato. Y la reprobación fue exactamente la misma cuando entró al campo, en el transcurso del segundo tiempo.

Serio, pensativo y cabizbajo, la reacción de fastidio del delantero argentino resultó elocuente desde el banco de suplentes: está claro que sigue con la idea de irse del club, más allá de que la entidad madrileña no quiere reforzar a Barcelona, que lo pretende desde hace varios meses, mucho antes de que comience el certamen.

Los nombres de los futbolistas fueron sonando uno tras otro por los altoparlantes del estadio. Cada anuncio estuvo acompañado por aplausos hasta que llegó el turno de Julián Álvarez. En ese instante, el Metropolitano se manifestó con una fuerte silbatina dirigida al delantero argentino, identificado con el número 19. Así, la Araña tomó conciencia definitiva del malestar de una parte de la hinchada, que aguardaba algún gesto suyo antes de volver a verlo con la camiseta del Atlético. Ese gesto nunca apareció.

Se trataba del nombre más esperado de la jornada. El regreso del delantero de la selección argentina al Metropolitano concentraba buena parte de la atención y el instinto de los hinchas no tardó en hacerse sentir. Cuando la voz del estadio anunció su presencia, los silbidos fueron contundentes. El atacante cordobés de Calchín, que había monopolizado los reflectores durante la previa, se convirtió así en protagonista antes del inicio del partido, aunque por motivos negativos.

La hinchada rojiblanca expresó de manera inequívoca su descontento por la conducta que el jugador mantuvo a lo largo del verano europeo, fundamentada en su decdida intención de abandonar el club mediante un traspaso.

En los primeros minutos del segundo tiempo, el DT Diego Simeone ordenó que Julián emprendiera los movimientos precompetitivos. Así fue como el futbolista empezó a correr al costado de la cancha con la pechera verde. La idea de su ingreso era tratar de romper el marcador en cero ante el Submarino Amarillo. Pero otra vez, la hinchada arreció contra él: “¡Dile que se vaya!”, fue el grito de protesta.

A los 59 minutos, el defensor Mar Pubill anotó un golazo, paradójicamente del estilo que suele hacer Julián. El 1-0 del Atlético retrasó su entrada a la cancha, pero finalmente entró a los 67′, después del empate de penal convertido por Gerardo Moreno para el equipo visitante. Y la bronca de los hinchas colchoneros no menguó, al contrario: cada vez que tocó la pelota, recibió silbidos.

El panorama del equipo local se complicó después de que Villarreal, donde Juan Foyth fue titular, se pusiera 2 a 1 tras un penal anotado Georges Mikautadze, una falta cobrada que llegó tras la revisión del VAR. Pero a cuatro minutos del final del tiempo reglamentario apareció el tanto del empate de Giuliano Simeone, que salió al rescate y despertó la euforia de su padre desde el banco de suplentes. Mientras tanto, Julián Álvarez casi no tuvo peso en el ataque, más allá de alguna intervención.

Al cabo, Atlético de Madrid terminó empatando 2 a 2 con Villarreal y terminó con un jugador menos, por la expulsión de Le Normand. Pero el dato más trascendente es la manera en que se rompió el vínculo entre Atlético de Madrid y Julián Alvarez, que había llegado al club para escribir una historia grande. La postal final no pudo haber sido más impactante: mientras todo Atlético saludaba a la hinchada, Álvarez se retiró solo hacia a los vestuarios... y otra vez volvió el coro de silbidos desde las tribunas.

La secuencia de los acontecimientos se había iniciado el 25 de mayo, cuando el diario Marca reveló lo que luego se transformaría en uno de los grandes temas del mercado de pases. En aquella ocasión, Julián Álvarez se reunió con los dirigentes del Atlético para transmitirles que su deseo era continuar su carrera en Barcelona. Esa decisión marcó el comienzo de meses difíciles para los simpatizantes del conjunto madrileño.

Pocas semanas más tarde, y en pleno Mundial, el delantero habló públicamente sobre la situación. Ocurrió en la madrugada del 23 de junio, cuando sus declaraciones impactaron en el ambiente futbolístico.

“La verdad es que no lo sé. No es momento para hablar de esto, pero tampoco puedo esconderme ni hacerme el otro. La verdad, trato de ser una persona honesta y hablé con la gente del club con la que tenía que hablar. Creo que lo mejor para todos es una transferencia y cumplir mi sueño”, afirmó entonces un visiblemente nervioso Julián Álvarez.

Después de esas palabras llegó la respuesta de Miguel Ángel Gil. El consejero delegado del Atlético sostuvo en tres oportunidades diferentes que el atacante no abandonaría la institución rojiblanca. Ahora, tras varios meses de tensión y rumores, Julián volvió a encontrarse cara a cara con la hinchada del Atlético, que dejó en claro cuál es su postura sobre todo lo ocurrido durante el verano.

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