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Finalissima: se canceló el partido entre Argentina y España

Finalissima: se canceló el partido entre Argentina y España
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Los titulares de la Conmebol y la UEFA tomaron la determinación tras varias reuniones virtuales entre viernes y sábado; críticas a la AFA

AI
  • 🚫 La UEFA anunció la cancelación de la Finalissima entre España y Argentina por la situación política en la región.
  • 🗓️ El partido debía disputarse el 27 de marzo en Catar, dentro del Qatar Football Festival, entre España (Eurocopa 2024) y Argentina (Copa América 2024).
  • 🤝 Hubo intensas conversaciones entre la UEFA, la CONMEBOL y Catar, pero no se logró un acuerdo ni una sede viable.
  • 💬 La UEFA acusa a la AFA de no aceptar las alternativas viables para reubicar el encuentro.
  • 🌍 La crisis en Oriente Medio complicó la celebración y la posibilidad de jugar en la región.
  • 🏟️ Se barajaron sedes alternativas (Madrid, el estadio Monumental de Buenos Aires, Lisboa, Roma, Londres), pero ninguna reunió las condiciones logísticas o de neutralidad.
  • ⚖️ Mantener la neutralidad fue clave; opciones como permitir un reparto de aficionados en Madrid no fue aceptada.
  • 🔜 Las próximas dos ediciones de la Finalissima serán organizadas por CONMEBOL.
  • 🙏 UEFA agradece al Real Madrid, al comité organizador y a Catar por su esfuerzo y cooperación.
  • 💸 La cancelación evita los ingresos millonarios que Qatar habría obtenido por el evento.
  • 🔚 En resumen: fin del culebrón, sin fecha ni partido confirmados y sin Catar como sede.

La Finalissima entre las selecciones de Argentina y España fue cancelada, según la UEFA. Así, se termina una larga novela. “Tras intensas conversaciones entre la UEFA y las autoridades organizadoras de Catar, se ha anunciado hoy que, debido a la actual situación política en la región, la Finalissima entre España, ganadora de la Eurocopa 2024, y Argentina, campeona de la Copa América 2024 de la Conmebol, no podrá disputarse, como se esperaba, en Catar el 27 de marzo”, dice el comunicado.

El presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), Alejandro Domínguez, y el máximo directivo de la UEFA, el esloveno Aleksander Ceferin, hablaron por teléfono en horas de la tarde de este viernes y volvieron a intentar llegar a un acuerdo ese mismo sábado. Fue imposible. Sin embargo, los cuestionamientos de la UEFA van contra la AFA y no contra la Conmebol.

“Es una gran decepción para la UEFA y los organizadores que las circunstancias y el momento hayan privado a los equipos de la oportunidad de competir por este prestigioso trofeo en Catar, un país que ha demostrado una y otra vez su capacidad para organizar eventos internacionales de primer nivel en instalaciones de vanguardia. La UEFA desea expresar su profunda gratitud al comité organizador y a las autoridades pertinentes de Catar por el trabajo realizado para intentar acoger el partido, así como su certeza de que la paz volverá pronto a la región”, continúa el comunicado.

En alguno párrafos del texto oficial se dejan entrever críticas a la AFA. La responsabiliza de haberse negado una y otra vez frente a todas las opciones que se presentaban. “Con la firme determinación de salvar este importante encuentro, y a pesar de las comprensibles dificultades que supone reubicar un partido de tal importancia con tan poca antelación, la UEFA exploró otras alternativas viables, pero todas ellas resultaron finalmente inaceptables para la Asociación del Fútbol Argentino”.

El conflicto en Medio Oriente torció el rumbo de un partido que ya era una piedra en el zapato tanto para Luis De la Fuente, DT de España, como para Lionel Scaloni, entrenador de la albiceleste. Por contrato, las dos primeras ediciones del partido entre los campeones de la Eurocopa y de la Copa América serían negociados por la UEFA. Las próximas dos estarán a cargo de la Conmebol. En este sentido, Qatar cerró con la UEFA para organizar el partido entre argentinos y españoles, en el marco de la Qatar Football Festival. El 31 de marzo, los campeones del mundo en 2022 debían medirse con la selección del Emirato para cerrar la doble fecha FIFA.

Los qataríes presionaron hasta último momento para que la UEFA y la Conmebol no postergaran el partido. La semana pasada, los europeos -responsables de esta edición- dejaron en claro que la decisión definitiva se tomaría a fines de esta semana. Y aseguraron que la sede y la fecha del encuentro se mantenía como estaba previsto: Lusail, Qatar, 27 de marzo. En Doha, la capital qatarí, respiraron aliviados. Sólo faltaba un detalle: el alto al fuego entre iraníes, estadounidenses e israelíes. Nunca llegó.

Las hostilidades en el Golfo Pérsico llenaron de incertidumbre la Finalissima 2026. Durante la mañana del jueves, Claudio “Chiqui” Tapia se desayunó con la noticia de que la UEFA había sugerido a Madrid como sede del encuentro. Lo leyó en varios portales españoles. Antes de ir a declarar al despacho del juez Diego Amarante, les dejó en claro a los suyos que la selección argentina no iría al Santiago Bernabéu. La Finalissima, se supone, debe jugarse en un estadio neutral. La casa del Real Madrid, claro, no lo es.

“Esta jugada de filtrar la ciudad les salió muy mal”, avisaron desde la Conmebol. Nadie en la confederación sudamericana iba a aceptar la propuesta de la UEFA de competir en Madrid. En eso, y antes de que Tapia se viera cara a cara con Amarante en Retiro, llegó el contragolpe: “Así como la UEFA dice que se juega en España, la Argentina quiere que se dispute en el Monumental, porque es más grande”. El propio presidente de la AFA anunció su idea a la salida de su indagatoria. Pero...

Todo era una chicana para los europeos. Porque, para empezar, el Monumental no está disponible el 27 de marzo: toca el legendario grupo de rock AC/DC. A las 14 del viernes, el paraguayo Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, pidió viajar a Buenos Aires. Quería reunirse con Tapia con la Finalissima como monotema. Un viaje relámpago. “Se quedará un puñado de horas”, le aseguraron a LA NACION desde Paraguay.

Domínguez fue visitante en el estadio que lleva el nombre de su interlocutor. Ambos directivos cenaron en la cancha de Barracas Central y posaron para las fotos. Quisieron dar una muestra de unidad ante la intempestiva intención del fútbol europeo de imponer a Madrid como sede del partido entre Argentina y España. Después del cónclave quedó claro que los campeones del mundo no jugarían en el estadio del Real Madrid. En esta época, Qatar también quedó descartado. Lisboa o Roma asomaron como sedes posibles.

En España, entonces, hablaron del “boicot argentino”. “El conflicto de Oriente Medio abrió una puerta a la posible cancelación. La astronómica suma millonaria que se percibiría en caso de jugar en Qatar se redujo y, curiosamente, las ganas de la AFA de buscar una solución fueron menguando acto seguido. La UEFA y la Federación Española movieron fichas y propusieron el Bernabéu, un recinto cinco estrellas y con capacidad para 40.000 argentinos, una de las mayores colonias que hay en España”, se puede leer en el Diario As, de Madrid.

El periódico agrega: “Se encontraron, sin embargo, con la pasividad general de la Conmebol y la AFA, que teatralizaron su postura con una visita fugaz de Alejandro Domínguez al Chiqui Tapia a sólo 24 horas de la decisión final. Aún hay esperanza para que se juegue el partido, pero el boicot sufrido por la Finalissima desde hace tiempo la puede haber dejado herida de muerte”.

Este viernes, Domínguez y su par europeo hablaron por teléfono para ponerle un corte final al asunto. La UEFA supo de primera mano que Madrid era inviable. El Monumental, una chicana. Hubo quienes pensaron en una serie de ida y vuelta -primero en España, luego en la Argentina-, también descartada por cuestiones de calendario y organización.

Se aportaron entonces soluciones alternativas: Lisboa, Roma y hasta Londres (con el estadio Olímpico) como potenciales sedes del partido entre los campeones continentales. Sin embargo, las cuestiones logísticas abortaron cualquier cambio de sede. Según la prensa europea, la UEFA y la Federación Española estaban dispuestas a darle a la AFA unas 40 mil localidades para hinchas argentinos. Ceder, sin embargo, hubiera significado romper con la neutralidad que consagrada a la Finalissima desde su primera edición, en 2022. Fin del culebrón del verano. Sin fecha. Sin partido. Sin los millones de dólares que hubiera pagado Qatar.

“Tras intensas conversaciones entre la UEFA y las autoridades organizadoras de Catar, se ha anunciado hoy que, debido a la actual situación política en la región, la Finalissima entre España, ganadora de la Eurocopa 2024, y Argentina, campeona de la Copa América 2024 de la CONMEBOL, no podrá disputarse, como se esperaba, en Catar el 27 de marzo.

Es una gran decepción para la UEFA y los organizadores que las circunstancias y el momento hayan privado a los equipos de la oportunidad de competir por este prestigioso trofeo en Catar, un país que ha demostrado una y otra vez su capacidad para organizar eventos internacionales de primer nivel en instalaciones de vanguardia.

La UEFA desea expresar su profunda gratitud al comité organizador y a las autoridades pertinentes de Catar por el trabajo realizado para intentar acoger el partido, así como su certeza de que la paz volverá pronto a la región.

La Finalissima se introdujo como parte de la estrecha colaboración entre la UEFA y la CONMEBOL y reúne a los campeones de Europa y Sudamérica en una celebración del fútbol internacional al más alto nivel. Argentina, actual campeona del mundo, ganó la edición inaugural en 2022 con una victoria por 3-0 sobre Italia en el estadio de Wembley, en Londres.

Con la firme determinación de salvar este importante encuentro, y a pesar de las comprensibles dificultades que supone reubicar un partido de tal importancia con tan poca antelación, la UEFA exploró otras alternativas viables, pero todas ellas resultaron finalmente inaceptables para la Asociación del Fútbol Argentino.

La primera opción era celebrar el partido en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid en la fecha original, con un reparto al 50 % de los aficionados en el estadio. Esto habría proporcionado un escenario de talla mundial, acorde con un evento tan prestigioso, pero Argentina se negó.

La segunda era disputar la Finalissima a doble partido: uno en el Santiago Bernabéu el 27 de marzo y el otro en Buenos Aires durante una ventana internacional antes de la Eurocopa y la Copa América de 2028, ofreciendo de nuevo una distribución de aficionados al 50 % para el partido en Madrid. Esta opción también fue rechazada.

Finalmente, la UEFA solicitó a Argentina el compromiso de que, si se encontraba una sede neutral en Europa, el partido pudiera celebrarse el 27 de marzo, tal y como estaba previsto y se anunció el 18 de diciembre de 2025, o en la fecha alternativa del 30 de marzo. Esta propuesta también fue rechazada.

Argentina presentó una contrapropuesta para disputar el partido después del Mundial, pero, dado que España no dispone de fechas disponibles, esa opción tuvo que descartarse. Finalmente, y contrariamente al plan acordado inicialmente de que el partido se disputara el 27 de marzo, Argentina declaró su disponibilidad para jugar exclusivamente el 31 de marzo, una fecha que resultó inviable.

Como resultado, y muy a pesar de la UEFA, esta edición de la Finalissima ha sido cancelada.

La UEFA desea expresar su más sincero agradecimiento al Real Madrid CF y al comité organizador y a las autoridades de Catar por su apoyo y cooperación en el intento de organizar este partido. En el caso del Real Madrid, sus esfuerzos se realizaron con un plazo de preaviso extremadamente corto. También se agradece a la Federación Española de Fútbol su flexibilidad para adaptarse a todas las opciones propuestas a lo largo del proceso".

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