Toda la Argentina en una sola página

Cristiano Ronaldo, entre la eterna gratitud de los hinchas y la polémica por una realidad llena de dudas

Cristiano Ronaldo, entre la eterna gratitud de los hinchas y la polémica por una realidad llena de dudas
Dufume
deportes

El crack afronta su sexto Mundial, como Messi, pero no logra marcar la diferencia y eso genera cuestionamientos internos y externos en Portugal

“Las leyendas no dejan de ser leyendas cuando se retiran. Al contrario. A menudo, se vuelven aún más grandes cuando saben elegir el momento adecuado para decir adiós”, escribió en su columna del periódico deportivo portugués A Bola el periodista Nuno Saraiva, ex subdirector del Diario de Notícias. Los días siguientes al fallido debut de la selección lusa ante RD Congo en el Mundial y, sobre todo, la muy pobre prestación de Cristiano Ronaldo en el partido, han encendido las alarmas, las redes sociales y las opiniones en torno a quien, en los últimos 20 años, ha sido el máximo embajador de Portugal, en el fútbol y posiblemente fuera de él.

A los 41 años, CR7 ya puede decir que alcanzó uno de los objetivos que lo llevó a prolongar su carrera hasta la cita norteamericana: compartir con Lionel Messi y el mexicano Guillermo Ochoa el honor de haber estado presente en seis Copas del Mundo. Sin embargo, su presentación mostró a un jugador que poco y nada guarda relación con el que cautivó a millones de personas en todo el planeta hasta convertirse en un mito. Saraiva no se ahorró ninguna crítica, pero por encima de ellas privilegió el consejo de quien se considera un admirador más: “Ha llegado el momento de retirarse con la misma grandeza con la que entró. Por respeto a sí mismo, a sus compañeros, a la Selección Nacional, al club que lo formó [el Sporting de Lisboa]; para dar ejemplo a los miles de niños que dan sus primeros pasos en el fútbol y que, como este hombre casi mayor, lo idolatran”, escribió casi como un ruego.

Encontrar el momento preciso para dar un paso al costado suele ser una de las materias más difíciles de aprobar para los ídolos populares. El hábito de ser centro de atención y los baños de masas tienen un efecto estimulante que en un deportista de élite resulta contraproducente. Un estudio titulado La curva del envejecimiento, realizado por especialistas de diferentes centros de investigación portugueses y brasileños y publicado en octubre pasado en la revista del Journal of Functional Morphology and Kinesiology, analiza cómo la edad incide en el rendimiento de los futbolistas de alto nivel. Tras recoger datos de 5203 actuaciones de un centenar de jugadores masculinos de entre 18 y 39 años en 351 partidos oficiales, la conclusión es que: “El rendimiento máximo en velocidad, explosividad y resistencia se alcanza entre los 24 y los 26 años”, y que, por el contrario: “El grupo de edad de mayores de 32 años representa una etapa donde el declive del rendimiento es más pronunciado”.

Los números comparativos de lo hecho por Cristiano Ronaldo en el promedio de los cinco partidos que disputó en Qatar 2022 y lo ocurrido el miércoles en Houston parecen darles la razón a los científicos. Según la central de datos de la propia FIFA, el goleador portugués recorrió 7,52 kilómetros en los 100 minutos jugados el miércoles pasado, contra los 9,06 kilómetros de promedio hace tres años y medio. De hecho, fue el jugador de campo con menor registro entre los que disputaron todo el encuentro. El desglose de la forma en que cubrió dicha distancia deja todavía peor parado el número 7 luso, ya que la mitad (3,82 kilómetros) fue caminando, y solo corrió 65 metros en un sprint de alta velocidad.

El análisis de la relación con la pelota no lo deja mejor parado. El exReal Madrid, Manchester United y Juventus tocó 25 veces el balón, solo 5 en el área rival; apenas ganó 2 duelos de cabeza; y remató 3 veces al arco, todas desviadas. Justamente uno de estos disparos encendió la polémica en las redes sociales. Chico Conçeiçao llegó al fondo por la derecha, puso el centro atrás para Bruno Fernandes, que esperaba sin marca y de frente al arco, pero el nacido en Madeira dio un paso hacia atrás, se interpuso e intentó un remate con imposible destino de red. Thierry Henry fue uno de los primeros en poner en evidencia el error. Al explicar el movimiento, el exjugador francés fue contundente: “Cristiano Ronaldo ha estado en esa posición muchas veces, pero como quiere marcar se retrasa en lugar de arrastrar al defensor para despejar el remate de Bruno”. El posterior gesto del volante del Manchester United golpeando el suelo fue interpretado como una queja que los defensores a ultranza de CR7 no pudieron aceptar.

Kátia Aveiro, la hermana del capitán luso, echó algo más de leña al fuego al culpar sin reparos al medio campo del equipo por la mala actuación: “Mágicamente, se olvidaron de recuperar balones, ganar duelos y hacer contraataques. El juego iba para atrás. Está siendo extraña esta Copa. Muy extraña”, escribió en Instagram. Y si faltaba algo para complicar el ambiente, Joao Neves pronunció en conferencia de prensa una frase de significado confuso que nadie aclaró después. “Sabemos lo que él ha hecho por nuestra selección y por el mundo del fútbol, pero ahora mismo no es diferente a nosotros. Es un jugador más que está aquí para ayudar al equipo”, dijo, en un mensaje que puede entenderse como un llamado a la unidad o como una bajada al llano de la superestrella. Los fanáticos de la historia de Ronaldo entendieron esto último y las redes sociales, la del jugador del PSG y la de su novia, la actriz Madalena Aragão, se llenaron de insultos. Tanto fue así que ella debió suspender su cuenta. Bruno Fernandes y Vitinha tampoco se salvaron del ataque, acusados de ser integrantes de un complot “para echar a Cristiano del equipo”.

El tema, en todo caso, no es nuevo. Ya en Qatar hubo un motín de muchos de estos mismos jugadores, molestos por una supuesta “obligación” impuesta por el número 7 de tener que habilitarlo permanentemente para que pudiera incrementar su cuenta goleadora en los Mundiales. Fernando Santos, el entrenador de entonces, tomó cartas en el asunto y sentó a Cristiano entre los suplentes y el equipo mejoró su funcionamiento, aunque finalmente fue eliminado por Marruecos en cuartos de final.

A principios de este año, los videos enseñando errores groseros del Bicho y hasta torpezas al correr en partidos con su equipo, Al-Nassr de Arabia Saudita, se habían viralizado. La conquista del título de liga -que los rivales censuraron por presuntas ayudas arbitrales- apagó las protestas, pero pusieron en evidencia una situación que parecía poco propicia para una participación en un torneo tan exigente como la Copa del Mundo. Sin embargo, el técnico Roberto Martínez nunca dudó en que Ronaldo sería su capitán y titular indiscutido. El gol que marcó ante España en la final de la Nations League 2025 para conducirla al alargue, lo que le permitiría a Portugal consagrarse en los penales, le dio aire para sostener al ídolo, a quien, por otra parte, la federación lusa le debe la posibilidad de haber ingresado muchos millones de euros por contratos publicitarios en la última década.

Una investigación realizada por Barcelona Innovation Hub, el área de investigaciones del club catalán, había analizado a 10.739 jugadores de La Liga española durante la temporada 2017-2018 coincidía en que el declive de rendimiento físico en futbolistas de alto nivel es “especialmente drástico en los mayores de 35 años”. Pero también aclaraba que: “El rendimiento técnico-táctico parece mejor en los jugadores mayores que en los más jóvenes” y lo explicaba diciendo que: “Es posible que el deterioro en la prestación física se compense con la mejora en otras habilidades como la toma de decisiones o la inteligencia en el juego”.

No parece ser el caso de Cristiano Ronaldo. A nadie escapa que la condición física -más que el manejo fino del juego en sí mismo- ha estado en la base de sus conquistas como artillero implacable. Es lógico pensar entonces que la “disminución significativa en la aceleración, la desaceleración y el cambio de dirección en futbolistas de edad avanzada”, detectada por los científicos de su país, no pueda solucionarse ni siquiera manteniendo el cuerpo en estado perfecto. El 7 luso se preocupó en presentar un trabajo efectuado en colaboración con la empresa de monitoreo físico Whoop, según el cual y de acuerdo con mediciones biométricas actualizadas entre fines de 2025 y comienzos de 2026, su edad biológica es de 28 años, 13 menos que lo que señala su DNI. El fútbol que enseñó en el debut desmintió esa diferencia.

La polémica está servida. Frente a los congoleños, Cristiano Ronaldo estiró a diez los encuentros sin marcar goles en torneos de máxima categoría (Mundiales y Eurocopas) y sembró infinitas dudas sobre su realidad futbolística. Todavía tiene tiempo y partidos por delante para cambiar la imagen, apagar las críticas y ganarse un último baile mucho más acorde a la leyenda que él mismo se supo construir.

962169

Suscribite a nuestro newsletter

Un resumen de las noticias más relevantes directo en tu email.