Belgrano campeón: el penal que cambió la historia de la final por la mano de Rivero que terminó con Coudet expulsado

La infracción sancionada por Yael Falcón Pérez derivó en el empate del Pirata, que luego lo ganó en el final; en protesta, el Chacho no recibió la medalla de subcampeón
- 🏆 Belgrano de Córdoba consigue su primer título en su historia al vencer a River en la final disputada en el estadio Mario Alberto Kempes.
- ⏱️ Nicolás Fernández anota dos goles en el tiempo de descuento (40' y 43' del segundo tiempo) para sellar el 3-2 de Belgrano.
- 🔍 El quiebre del partido llega tras un penal por mano de Lautaro Rivero, sancionado tras revisión del VAR cuando el marcador era 2-1 a favor de River.
- 🧭 El VAR, con Leandro Rey Hilfer desde Ezeiza, analizó si la mano ocurrió dentro o fuera del área y si era infracción.
- ⚖️ El árbitro Yael Falcón Pérez cobró el penal tras la revisión y dio el giro decisivo al partido.
- 🚩 En River, Eduardo Coudet protestó airadamente y fue expulsado; luego, tras el partido, rechazó recibir la medalla de subcampeón.
- 🗣️ Falcón Pérez explicó que, al revisar en cámara, se observó un movimiento adicional de la mano de Rivero y citó la Regla 12 de FIFA y criterios de IFAB para justificar la decisión.
- 💬 Reacciones de expertos: Scime defendió la decisión; Lunati cuestionó la interpretación, resaltando la ausencia de una intención clara.
Dos goles de Nicolás Fernández en el final, uno a los 40 y otro a los 43 minutos del segundo tiempo, le dieron a Belgrano de Córdoba el primer título de su historia en una final soñada ante River, en el estadio Mario Alberto Kempes. Sin embargo, el quiebre del partido se produjo antes del primer tanto del delantero santafesino, con un penal por presunta mano de Lautaro Rivero que el árbitro no había sancionado inicialmente y que luego cobró tras el llamado del VAR.
La acción que comenzó a inclinar la tarde en favor del Pirata llegó a los 28 minutos del segundo tiempo, con el resultado 2-1 para River. En una jugada aislada, Nicolás Fernández intentó enviar un pase filtrado al área y la pelota impactó en el brazo izquierdo de Lautaro Rivero, plantado sobre la línea del área grande. El defensor no pareció tener intención de tocarla; incluso dio la impresión de querer encoger el brazo para evitar el contacto. Pero, en ese movimiento, terminó bloqueando el envío del atacante.
El árbitro, Yael Falcón Pérez, dio continuidad al juego. Sin embargo, cuando la pelota salió del campo, los jugadores de Belgrano reclamaron la acción y, mientras intentaba justificar su decisión -de acuerdo con sus gestos, parecía explicar que Rivero tenía la mano junto al cuerpo-, el juez que representará al país en el próximo Mundial fue llamado por Leandro Rey Hilfer, a cargo del VAR, quien desde Ezeiza lo convocó a revisar la jugada.
Lo primero que revisó el VAR fue si la infracción de Rivero se había producido dentro o fuera del área, ya que el zaguero de River tenía, al momento del impacto, un pie de cada lado de la línea. Resuelta esa duda, Falcón Pérez entendió que el defensor cometió una “mano sancionable” y resolvió cobrar penal. De esa acción llegó el empate de Fernández y, poco después, el tanto del 3-2 definitivo.
En el banco, la reacción de Eduardo Coudet fue inmediata. El técnico de River protestó airadamente al borde del campo de juego y, tras el gol que selló el triunfo de Belgrano, terminó expulsado, muy caliente con el arbitraje. Después del pitazo final, volvió al campo para recriminarle al juez la sanción del penal y, en medio de su fastidio, decidió no recibir la medalla de subcampeón.
“En el momento, lo que veo es una mano que está cerrando el cuerpo, por lo que no era sancionable. Pero cuando voy a verla en la cámara, observo el movimiento adicional que hace Lautaro (Rivero) al bajar la mano. Lleva tiempo analizarlo: son muchas repeticiones, era una decisión crucial y debía tomar la correcta“, explicó Falcón Pérez en radio La Red.
La regla 12 del Reglamento Oficial de la FIFA establece que “tocar el balón con la mano implica la acción deliberada de un jugador de tocar el balón con las manos o el brazo” y explica que el árbitro debe considerar las siguientes circunstancias: si existe un movimiento de la mano hacia el balón (y no del balón hacia la mano), la distancia entre el adversario y la mano -es decir, si la pelota llega de manera inesperada- y que la posición de la mano no presupone necesariamente una infracción.
En 2021, durante la Asamblea General Anual del International Football Association Board (IFAB), se acordaron los criterios vinculados al posicionamiento de la mano o el brazo para determinar cuándo un futbolista consigue que su cuerpo “ocupe más espacio” de manera antinatural. Allí también se confirmó que el árbitro debe juzgar siempre la posición de la mano o el brazo en función del movimiento del jugador durante la acción.
A partir de esa aclaración, pasó a considerarse infracción por mano si el jugador:
En las redes sociales, Miguel Ángel Scime, exmiembro de la Comisión de Arbitraje de Conmebol y exdirector de árbitros de la AFA, aseguró que “en las repeticiones se observa un movimiento del brazo hacia la trayectoria del balón, configurando una clara identidad de infracción. Tras el análisis en campo, todo indica que existen elementos suficientes para sancionar la falta. El juez acertadamente decide darle identidad de infracción de mano penal”.
En cambio, Pablo Lunati, exárbitro y confeso hincha de River, que en 2025 compitió por la presidencia del club de Núñez, sostuvo en un posteo: “Para el árbitro iba a ser penal, está claro, él puede justificarlo, pero no fue. No amplía el volumen, no mueve el brazo para detener la pelota, no se ve de ninguna cámara la famosa intención de poner la mano o de obstaculizar el balón”. Luego, además, cuestionó a las autoridades arbitrales: “Obviamente que Falcón Pérez iba a interpretar otra cosa porque es Tapia puro, y Rey Hilfer es Beligoy”.
Tras el penal, Belgrano aprovechó su momento en el partido y se quedó con la final gracias a un nuevo gol de Fernández, que terminó de resolver un duelo parejo. En River todavía persiste la bronca: por el resultado, lógico, pero también por un fallo arbitral que sigue generando opiniones divididas.

