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La nueva vida del viudo de Adelfa y la verdad sobre la herencia: “Todos piensan que la gasté en drogas pero la realidad es otra”

La nueva vida del viudo de Adelfa y la verdad sobre la herencia: “Todos piensan que la gasté en drogas pero la realidad es otra”
Dufume
sociedad

Reinaldo Wabeke tiene 43 años y vive desde 2025 en Rosario con su marido, a quien conoció en prisión cuando cumplía una condena por narcotráfico. Mientras escribe un libro autobiográfico, su abogado negocia con Netflix para producir una serie sobre su vida

AI
  • 💘 Historia de amor icónica: Reinaldo Wabeke y Adelfa Volpes, ella 58 años mayor; se casaron en 2007 y Adelfa murió 24 días después tras un ACV.
  • 📝 Próximo proyecto: está escribiendo un libro sobre su vida y quiere convertirla en una serie autobiográfica para Netflix.
  • 🏠 Situación actual: vive en Rosario con su marido Elías Salazar (27 años) y admite vivir de la pensión de Adelfa; él aporta ayuda económica.
  • 💼 Conflictos patrimoniales: afirma ser heredero universal de Adelfa y reclama cuatro departamentos en Santa Fe; hay disputas familiares y ocupaciones.
  • 💵 Pérdidas económicas: durante la prisión le robaron 70 mil dólares guardados para Adelfa y perdió gran parte de la pensión y pertenencias.
  • 🔒 Trayectoria carcelaria: fue detenido en 2020 por transportar cinco kilos de cocaína; pasó por Piñero y Coronda, donde conoció a su actual esposo.
  • 🤝 Cómo nació la relación con Elías: se conocieron en prisión y, tras su libertad en 2025, se casaron en Coronda.
  • 🩺 Salud: enfrentó cáncer con cinco cirugías; hoy se siente bien y no está haciendo quimioterapia.
  • 🧬 Orígenes familiares: infancia dolorosa; su madre era parapsicóloga; descubrió que el hombre que creía su padre no era biológico.
  • 🌍 Relación con Adelfa y legado: Adelfa era vecina/cliente de su madre; llevó las cenizas de ella a Madrid frente al Hotel Conde Duque como homenaje.
  • 🎯 Plan de herencia y futuro: quiere dejar todo a Elías, contrató un seguro de vida y espera que su historia se cuente para limpiar su nombre.

Casi dos décadas después de convertirse en uno de los personajes más inesperados de la televisión y de protagonizar una historia de amor que recorrió el mundo, Reinaldo Wabeke está dispuesto a contar su vida desde otro lugar. El joven que en 2007 se casó con Adelfa Volpes, una mujer 58 años mayor que él, y cuya relación despertó todo tipo de especulaciones y controversias, atravesó desde entonces una sucesión de episodios que parecen escritos para una ficción: enviudó 24 días después de contraer matrimonio, fue detenido en 2020 por una causa vinculada al narcotráfico, pasó cinco años en prisión y, tras recuperar la libertad en abril de 2025, volvió a apostar por el amor con un expresidiario que conoció durante su encierro en el penal de Coronda, Santa Fe.

Actualmente vive en Rosario, en una casa que es propiedad de su marido, Elías Salazar, y está decidido a empezar una nueva etapa. “Estoy escribiendo un libro sobre mi vida y quiero hacer mi propia serie autobiográfica”, contó Reinaldo al ser entrevistado por Infobae. Junto a su abogado y representante, Martín Frassi, mantiene conversaciones para convertir su historia en una producción para Netflix.

A los 43 años, admitió que atraviesa una etapa de mayor estabilidad, aunque todavía enfrenta conflictos patrimoniales, problemas de salud y una ruptura con parte de su familia. “Yo nunca trabajé. Vivo de la pensión de Adelfa”, aseguró sobre su presente económico.

Su esposo, que trabaja como técnico de celulares y computadoras, también ayuda con los gastos cotidianos. “Él no vive de mí. Si necesito algo, se lo pido y me da lo que necesito”, remarcó al diferenciarlo de otras ex parejas “vividoras y estafadoras” que tuvo tras quedar viudo.

“Todo el mundo dice que la herencia me la gasté en droga, en fiestas, en un montón de cosas. Pero es mentira, la realidad es otra. Aún sigo con el proceso sucesorio y de eso se está encargando mi abogado”, explicó.

Según su relato, el patrimonio de Adelfa incluye cuatro departamentos ubicados en el centro de 9 de Julio, Santa Fe. “Uno de ellos pertenece a Adelfa y a una de sus hermanas, mientras que los demás forman parte de un conflicto que involucra a familiares lejanos de ella. Actualmente esas propiedades están ocupadas y estoy reclamando la restitución por vía judicial”, remarcó. “Soy el único heredero universal de ella”, insistió.

El reclamo por los departamentos no es el único conflicto económico que le quita el sueño. “Mientras estuve preso, un exnovio que tuve durante 13 años me robó 70 mil dólares que tenía guardados. Eran ahorros de Adelfa que yo conservaba”, admitió. “Durante ese tiempo también se quedó con gran parte de la pensión y a mí me llevaba solo comida a la cárcel”, recordó.

De acuerdo con su versión, la situación se agravó cuando recuperó la libertad: “Descubrí que no solo habían desaparecido los dólares, sino también gran parte de mis pertenencias. Me robó todas las cosas de la casa donde vivíamos. Cuando salí de la cárcel, me encontré sin nada”.

En abril de 2020, Reinaldo fue detenido en la autopista Rosario–Santa Fe por transportar cinco kilos de cocaína. “Caí preso por culpa de mi ex. Él era quien tenía vínculos con el ambiente delictivo y el que me metió en todo eso. Me denunció para quedarse con mi plata”, aseguró sobre ese hombre al que no puede nombrar por una cuestión legal en curso.

Durante su estadía en prisión, Reinaldo pasó un año en la Unidad Penitenciaria N.º 17 de Piñero. “Allí sufrí amenazas y extorsiones por parte de otros detenidos, que me exigían dinero a cambio de protección. Vivía amenazado. Me llamaban por teléfono, me pedían plata. Tenía que darles porque si no me matan”, recordó.

Después fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N.º 1 de Coronda, donde permaneció cerca de cuatro años. En ese período conoció a quien hoy es su marido. “Yo atravesaba una depresión profunda y él me contuvo. Pero a los pocos meses recuperó la libertad y seguimos en contacto por teléfono”, relató.

Reinaldo terminó de cumplir su condena en abril de 2025 y recién se vio con Elías en septiembre. Un mes después, se casaron en el registro civil de Coronda. “Me brindó su casa, su amistad, su familia. Me aceptaron todos sin discriminarme”, enfatizó.

Sobre este último tema hizo alusión a su hermana, quien a pesar de haberse reencontrado tras salir de prisión ella nunca aceptó su homosexualidad y cortaron relación: “Me dijo que si me casaba me olvidara de ella para siempre. Y así fue”.

“Elías es mi cable a tierra. Yo soy más loco, más psiquiátrico, más impulsivo. Él es tranquilo”, explicó sobre su marido, que tiene apenas 27 años. “Quiero dejar todos los papeles listos para que cuando me muera le quede todo a él”, señaló. También aseguró que contrató un seguro de vida y que designó a Elías como beneficiario. “No quiero que les quede nada a mis hermanos. Todo lo que pueda cobrar y lo que tengo, quiero que sea para él”, insistió.

Reinaldo también aseguró que tuvo conflictos con su hermano menor en los años posteriores a la muerte de Adelfa. “Se quería aprovechar de mi situación económica y lo que único que hacía era pedirme plata. A él tampoco lo vi más”, sostuvo.

Reinaldo contó que tuvo cáncer y que fue sometido a cinco cirugías para extirpar tumores vinculados a un ganglio ubicado cerca del oído. Aseguró que ya no puede operarse, aunque manifestó que actualmente se siente bien y que no realiza quimioterapia.

“Estoy bien de salud. Si me muero mañana, no me arrepiento de nada porque ya viví de todo”, expresó. “Elías me pide que deje de hablar de la muerte y que utilice los ahorros que me quedan para disfrutar el presente. Pero la realidad es que prefiero preservar esa plata para él”, enfatizó.

También lo entusiasma la idea de que pueda quedarse con las regalías del libro sobre su vida, que ya está en marcha. El proyecto incluirá su infancia, su vínculo con Adelfa, los años de cárcel, los conflictos familiares y su presente con Elías. “Quiero que se conozca mi vida y que se limpie mi nombre. Hay muchas cosas que la gente desconoce”, afirmó.

Uno de esos aspectos desconocidos es la relación que tenía con su madre, quien se desempeñaba como parapsicóloga. “Tenía conocimientos relacionados con la comunicación espiritual y el esoterismo. Ella podía hablar con personas fallecidas”, explicó.

Y fue justamente a través de esa actividad que nació la relación con Adelfa. “Ella era nuestra vecina y clienta de mi mamá. Iba a consultarla como bruja y así entablaron un amistad”, recordó.

La madre de Reinaldo también fue quien le reveló uno de los secretos más importantes de su vida. “Poco antes de morir, me confesó que el hombre que yo consideraba su padre no era mi papá biológico”, señaló Reinaldo sobre esa revelación marcó un antes y un después en su historia personal. “Me tuvo con un amante cuando tenía 40 años”, especificó.

“Mi infancia fue muy dolorosa. Mi madre también ejercía la prostitución y conviví desde muy chico con realidades difíciles, vinculadas a ese ambiente. Mi madre me llevaba a trabajar y me dejaba en el auto mientras atendía a sus clientes. Yo veía todo. Y ni hablar de los abusos que sufrí por criarme en ese entorno”, contó sin ahondar en mayores detalles.

Adelfa tenía 58 años cuando nació Reinaldo. Era amiga de su madre hasta que el chico quedó huérfano y desamparado cuando tenía tan solo 15 años. Fue ahí que le propuso que se fuera a vivir con ella en el centro de Santa Fe.

Con el paso del tiempo se convirtieron en amantes y mantuvieron el secreto durante casi una década. Adelfa era soltera y no tenía hijas. Fue ella quien le propuso banquear el romance y pasar por el altar.

La noticia de la boda recorrió el mundo. Él tenía 24 años y ella 82. Tras dar el sí quiero el 28 de septiembre de 2007, un canal de TV brasileño les regaló la luna de miel en Río de Janeiro a cambio de una nota exclusiva. Pero el regreso de Brasil estuvo marcado por una tragedia. Veinticuatro días después de la boda, Adelfa sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) y falleció.

“Ella fue una de las personas más importantes de mi vida”, admitió Reinaldo, a quien todavía recuerda con afecto, gratitud y una profunda lealtad. La conexión entre ambos fue tan fuerte que incluso después de la muerte de ella decidió cumplir uno de sus mayores deseos: llevar sus cenizas a Madrid.

“Adelfa siempre recordaba el último viaje que había hecho con la hermana a España. Su idea era volver y que lo hiciéramos juntos, pero nunca llegamos a hacerlo”, contó. Por eso, Reinaldo decidió convertir ese deseo en realidad y viajó a Madrid para esparcir sus restos. “Las cenizas fueron arrojadas frente al Hotel Conde Duque, un lugar que para ella tenía un valor simbólico especial”, reconoció.

La admiración que siente por ella aún se mantiene intacta. “Le estoy eternamente agradecido porque si no fuera por ella, no sé qué hubiese sido de mi vida”, concluyó.

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