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“Pido que esté presa o en un psiquiátrico”: el pedido de un hijo de la mujer de Villa Gesell investigada por la muerte de una de sus nenas

“Pido que esté presa o en un psiquiátrico”: el pedido de un hijo de la mujer de Villa Gesell investigada por la muerte de una de sus nenas
Dufume
sociedad

Lucas Ruiz tiene 17 años y es el segundo hijo biológico de Lucía Sosa, a quien la Justicia tiene en la mira por la reciente muerte de su nena de casi 3 años. La mujer ya había estado detenida por un caso similar y afrontó un juicio en el que resultó absuelta

AI
  • ⚖️ Lucas Ruíz, de 17 años, acusa a su madre biológica Lucía Sosa de ser agresiva y afirma que debe estar presa o internada; responsabiliza a ella de la muerte de sus tres hermanas.
  • 💔 La muerte de Isabella, casi 3 años, reaviva el dolor y las denuncias de maltrato que Lucas dice haber sufrido.
  • 👶 Lucas fue internado a los 21 días de vida por un paro respiratorio tras una intoxicación con insecticida, y luego quedó bajo la protección de Hogares de Belén para ser adoptado por una familia.
  • 🩸 Asegura haber vivido violencia física y psicológica en los primeros años y señala a la expareja de Lucía Sosa como partícipe de los maltratos.
  • 🔁 El proceso de revinculación con su madre, impulsado por la Justicia y la protección de la niñez, siguió a pesar de sus negativas y nunca recibió una decisión que considerara viable.
  • 🎂 Recuerda un momento traumático: en su tercer cumpleaños fue obligado a ir a esa casa y recibió una de las golpizas más fuertes, con lesiones en las orejas.
  • 🚫 Le impedían llamar “mamá” a la adoptiva y, si lloraba, era castigado y golpeado.
  • 🗣️ Critica al sistema por no escuchar a los niños y por promover la revinculación cuando no es segura; pide valorar más la voz de los menores.
  • 🕊️ Dice que buscará justicia por Isabella, por sus hermanos y por otros niños en situaciones similares, esperando que la Justicia actúe en beneficio de los menores.
  • 🕵️‍♀️ Su testimonio se da en el marco de la investigación por la muerte de Isabella y de antecedentes que involucran a otros hijos de Lucía Sosa.

“Pido que Lucía Sosa esté presa o en un psiquiátrico. Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. No es una persona apta para tener un hijo. Sabíamos que si no quedaba presa o internada iba a volver a pasar”. Con esas palabras, Lucas Ruíz, de 17 años, se refirió a Lucía Sosa, su madre biológica, a quien responsabiliza de la muerte de sus tres hermanas.

Lucas, que sintió la necesidad de salir a contar su verdad tras enterarse del reciente fallecimiento de su hermana Isabella, de casi 3 años, fue dado en adopción cuando era pequeño.

Hoy, a los 17 años, volvió a poner el foco sobre su historia marcada por el dolor, las denuncias de maltrato y las decisiones judiciales que, según asegura, ignoraron durante años sus pedidos para no regresar con su madre biológica.

El caso de Isabella reavivó viejas heridas en Lucas, quien sostiene que durante años advirtió sobre la peligrosidad de su madre y que temía que una tragedia similar pudiera repetirse. “Vuelve a ser una historia que se repite. Nosotros creímos que esto ya había cerrado hace muchos años. Luchamos mucho por mí y por mis hermanos durante casi diez años y que aparezca otra vez el caso de esta persona en televisión, matando a otra de mis hermanas, duele muchísimo”, expresó al ser entrevistado en TN.

Según relató, su historia comenzó cuando tenía apenas 21 días de vida. En ese momento fue internado en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata tras sufrir un paro respiratorio producto de una intoxicación con un insecticida. A partir de entonces, quedó bajo la protección de Hogares de Belén y posteriormente fue recibido por la familia que hoy considera la suya.

Lucas asegura que durante los primeros años de vida sufrió situaciones de violencia física y psicológica. También apuntó contra la expareja de Lucía Sosa, a quien señaló como partícipe de los maltratos.

“Me golpearon muchísimo. Sufrí mucho con esta persona, sobre todo en el momento de las revinculaciones, cuando me obligaban a volver a esa casa donde yo la había pasado muy mal”, recordó.

Para el joven, el problema no fue únicamente lo que vivió dentro del entorno familiar, sino también lo que ocurrió después, cuando la Justicia insistía en mantener el contacto con su madre biológica pese a sus reiteradas negativas.

Uno de los aspectos más duros de su testimonio fue la descripción del proceso de revinculación impulsado por organismos judiciales y de protección de la niñez.

Lucas contó que, aun siendo muy pequeño, manifestaba constantemente que no quería regresar con Lucía Sosa. Sin embargo, sostiene que sus pedidos no eran escuchados. “Nos costó muchos años porque el juzgado no me escuchaba. Yo pedía por favor salir de esa casa. No quería volver a ese lugar porque era un lugar muy feo, muy oscuro. Yo sabía que si volvía a esa casa hoy no estaría acá”, afirmó.

El joven explicó que, aunque estuvo con Lucía Sosa durante los primeros meses de vida, las visitas y encuentros obligatorios se extendieron hasta que tenía tres años. Según su relato, esas instancias terminaban en episodios de violencia.

Uno de los recuerdos que más lo marcaron ocurrió durante el día de su tercer cumpleaños. “Me obligaron a ir a esa casa y fue una de las golpizas más grandes que me dieron. Me tiraban de las orejas. Durante muchos años tuve una lesión porque me las tironeaban constantemente”, denunció.

Lucas también relató que le prohibían llamar “mamá” a la mujer que finalmente lo adoptó y que hoy considera su verdadera madre. “No me permitían decirle mamá porque les molestaba. Si lloraba, les molestaba y me golpeaban más”, recordó.

A pesar de esas experiencias, asegura que las autoridades continuaban promoviendo el vínculo con su madre biológica.

Durante la entrevista, Lucas cuestionó el funcionamiento del sistema judicial y de protección de la infancia. Sostuvo que durante más de una década respondió una y otra vez las mismas preguntas sobre su situación, pero que las decisiones siempre terminaban favoreciendo la continuidad de la revinculación.

“Durante diez años me hicieron las mismas preguntas. Si quería volver con esa familia, si estaba cómodo con mis padres adoptivos, si quería contacto con mis hermanos. Pero jamás llegó una decisión viable. Siempre era la revinculación”, afirmó.

Para el joven, el sistema “debería otorgar mayor valor a la voz de los niños cuando expresan rechazo o miedo frente a determinados vínculos familiares”.

Tanto Lucas como su entorno aseguran que desde hace años advertían sobre la posibilidad de que ocurriera una nueva tragedia.

“Sabíamos que si esta persona no quedaba presa o internada iba a volver a pasar. Era totalmente evidente porque no es una persona apta para tener un hijo”, sostuvo.

Sus declaraciones cobran relevancia en medio de la investigación por la muerte de Isabella y de los antecedentes que involucran a otros hijos de Lucía Sosa.

El joven asegura que hoy habla no sólo por él, sino también por sus hermanos. “Voy a buscar justicia por ellas, por mí, por mis hermanos y por todos los nenes que pasan por esta situación. La Justicia tendría que hacer lo mejor para los chicos. Yo lo viví. Lloraba cada vez que insistían con la revinculación y nunca sirvió”, expresó.

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